Ricardo Torres

Ricardo Torres

Ricardo Torres

«Crea, sueña, atrévete»

Antes de comenzar esta crónica, hagamos un pequeño juego: cierra los ojos y piensa un amanecer. No pares hasta que lo tengas completo.

Te voy a hacer una pregunta: En tu amanecer, ¿había agua?

Fotografía: Rafael Parra

Si la respuesta es sí, no te preocupes; el motivo es que, desde la niñez tenemos patrones dominantes de pensamiento. Eso está muy bien para proporcionarnos seguridad, pero tiene su lado negativo ya que el 95% de los 65.000 pensamientos diarios que tenemos son similares, lo que hace muy difícil pensar diferente. La buena noticia es que se puede, de igual manera que entrenamos el cuerpo, entrenar el cerebro para hacerlo.

Además, no hace falta ser Da Vinci para desarrollar nuestro lado creativo y el de los demás, sino aplicar un poco de técnica sobre el tema y, eso sí, bastante voluntad.

La etapa infantil, entre otros aspectos, es la más creativa de nuestra vida. Todos nacemos siendo creativos y con una gran imaginación. La curiosidad insaciable y las nuevas experiencias de vida por descubrir cosas nuevas, es el comportamiento más creativo que existe y es así como aprenden y alimentan su creatividad los niños.

Los niños tienen la capacidad de soñar despiertos y crear con una facilidad extraordinaria. Hace tiempo fuiste un niño con una imaginación desbordante, ¿verdad? Todos lo fuimos. La creatividad no es solo saber pintar o componer música. Cualquier cosa que conlleve utilizar la inteligencia es un trabajo creativo en potencia.

Para enseñarnos a hacerlo nos visitó el pasado jueves 10 de febrero Ricardo Torres, dentro de las sesiones de desarrollo del programa Héroe®. Ricardo sabe mucho en lo que a recibir «noes» se refiere, y de cómo hacen que te canses y dejes de proponer ideas «novedosas». Las negativas las encontraremos en todos los ámbitos de la vida: social, laboral, familiar… y siempre habrá personas que nos apoyarán, pero otras, muchas, que no. Una clave de la creatividad es la perseverancia; si desistimos a la primera, nos quedaremos sin plantear y desarrollar nuevas ideas.

En el caso de que nuestro rol cambie y seamos receptores de propuestas innovadoras, deberíamos, si no queremos matar la creatividad, cambiar esos noes por otros «sí y, además…» ya que, de esta manera, conseguiremos que nuestra idea vaya creciendo, además de implicar a otros en su desarrollo.

A través de ejemplos, Ricardo nos mostró como hacer para no centrarnos en los problemas sino en la búsqueda de soluciones, ya que es ahí donde marcaremos la diferencia. Para conseguirlo es fundamental la actitud con la que nos dirigimos a la vida; cosas tan básicas como sonreír o jugar son potenciadores de la creatividad. Otras actitudes negativas, todo lo contrario. Si no me crees, piensa cómo ve el futuro una persona pesimista; no hay demasiada creatividad en ese mundo que imagina, ¿verdad?

Ese cambio de paradigma está en nuestra mano. A lo mejor no podemos cambiar ahora mismo el mundo entero, pero sí podemos cambiar la actitud con la que afrontamos, cada día, lo que nuestro entorno nos depara y eso, poco a poco, va a hacer que las cosas cambien.

Esto tan increíble hay que trabajarlo día a día, ya que somos animales de rutinas y no nos gusta el cambio porque implica dolor y renuncia y nos han enseñado que eso no es bueno. Pero no es así, ya que lo que no es bueno no es el dolor, sino el sufrimiento, darle vueltas continuamente a lo que nos produce ese dolor.

Cuando queramos rendirnos —que querremos— debemos tener en cuenta que lo fácil no ayuda. Lo fácil no nos hace crecer como personas, pero lo difícil sí. Y aquí entra de nuevo nuestra actitud para ver el desafío no como un problema sino como una oportunidad.

Ricardo nos aminó a atrevernos y a creernos que podemos crear. A no tener miedo al fracaso, que vendrá. Los creativos deben acostumbrarse a fracasar, ya que va a ser casi imposible llevar adelante un proyecto a la primera. Por eso nos invitó a preguntarnos continuamente, ¿por qué fracasé? ¿Qué puedo hacer para mejorar?

Si sentimos mariposas en el estómago, significa que lo estamos haciendo bien y estamos siendo valientes, y si no las sentimos una o dos veces al año, es porque seguimos haciendo las cosas de la misma manera, por lo que deberíamos estar muy alerta en el momento de dejar de sentirlas.

Por último, Ricardo nos dejó claro que a nadie se le ocurre una genial idea si no conoce la materia, por lo que su receta fue: trabajo, trabajo, trabajo y… disciplina, perseverancia, entrenar y no desfallecer.

Muchas gracias, Ricardo, por invitarnos a que sintamos esas mariposas, para encontrar esos unicornios que nadie a conseguido encontrar. Estamos seguro de que, si trabajamos y trabajamos y trabajamos en ello, será un gran avance en nuestro camino del Héroe®.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

 

Ricardo Torres

«Crea, sueña, atrévete»

Presidente eMove Festival

9 de febrero de 2023
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Pablo España

Pablo España

Pablo España Osborne

«¿Por qué corres en el Metro si pasan cada 4 minutos?»

Resulta curioso que, a pesar del pasado adolescente e incluso primeros años de juventud como seguidor, todos los fines de semana, del Atleti, en la actualidad un encuentro entre aquel y el Madrid pase prácticamente desapercibido para él, prefiriendo invertir ese tiempo en estar con un grupo de universitarios en el Colegio Mayor Santillana.

Fotografía: Salvador Parrilla

Y es que el pasado jueves 26 de enero coincidieron ambos acontecimientos, los cuartos de final de la Copa del Rey entre los dos equipos de la capital y la visita de Pablo España dentro del ciclo de conferencias del programa Héroe® de excelencia personal.

Pablo, a pesar de su juventud, nos regaló su testimonio sobre cómo se puede crecer, transformarse y convertirse en una persona distinta de la que fue una década atrás. Para Pablo, ese proceso comenzó el día que tocó fondo; ese día en el que su vida le llevó tan al límite que se dijo a sí mismo: «No puedo más».

En su sesión, Pablo conectó con nosotros gracias a un estilo ameno, dinámico y divertido, llevándonos por su recorrido vital a través de 10 consejos fruto de su experiencia y la de más de 300 personas a las que ha entrevistado.

Todos estamos heridos. Se trata de heridas emocionales que provocan mucho dolor y que hacemos que otros paguen por él. Ojalá alguien nos enseñara a manejar ese dolor de otra manera, porque suele ser el origen de vidas que se tuercen y acaban…

De adolescente, Pablo tuvo su particular dolor, que intentó aliviar entre amigotes, juerga y diversión; un ambiente del que es complicado salir, aunque se desee.

Perder es ganar. Lo que hoy es un fracaso y probablemente el fin del mundo, puede ser el detonante para que puedas buscar un camino que te lleve a otro lugar distinto del que estás ahora y que seguramente no sea el adecuado.

Para Pablo fue la imposibilidad de acceder a la universidad al no aprobar selectividad lo que le abrió otras puertas, otros caminos, otra vida.

Aprende a decir no. Es muy difícil decir no a lo único que sabes o estás acostumbrado a hacer porque… ¿Y si te quedas sin nada?

Pablo, después de tocar fondo, aprendió a decir no a planes, proyectos, quedadas… Y comenzó a hacer cosas distintas como irse solo a la montaña un sábado por la mañana.

Recoloca amistades. Cuando dejas de hacer planes con tus colegas porque no te gusta lo que hacen, te vas quedando solo con los amigos de verdad, con esas personas con las que puedes ser real y auténtico.

Poco a poco dejó de ir solo a esos planes alternativos, y esto le abrió la posibilidad de conocer de verdad a las personas que merecían la pena.

Ahorra y huye de la deuda. En el colegio no nos enseñan a gestionar ni las emociones ni el dinero. Por eso no somos conscientes de lo que cuesta ganar dinero, cómo administrarlo y cómo (y para qué) emplearlo.

Pablo estuvo a punto de endeudarse hasta el cuello para comprarse un cochazo. El quid estaba en que realmente no sabía para qué se lo compraba. Cuando alguien le hizo ver que lo hacía para tapar sus carencias emocionales y sus inseguridades, afortunadamente pospuso su compra para cuando tuviera el dinero necesario para adquirirlo al contado. El día que tuvo el dinero, sin embargo, tampoco se lo compró, porque realmente lo que quería no era el coche; quería dejar de sentirse inferior a sus amigos.

Debes ayunar. Y cuando hablamos de ayunar, nos referimos a parar, dar un paso atrás, tomar aire y perspectiva. Si no ayunas, si no paras, el cuerpo parará por ti. 

Muchas enfermedades son debidas al estrés y las preocupaciones, por eso cuanto más ordenado y en paz estés, más salud tendrás.

Lucha por no dormir cuando quieras dormir. Pequeños sacrificios te hacen ser más disciplinado y tener el control de tu cuerpo y de tus impulsos. ¿Has probado a privarte de cosas solo por el hecho de no darte todos los caprichos y recompensas?

Busca tu fuente de energía. Puede ser el deporte, un paseo con tu mujer, la naturaleza, la lectura, una conversación, lo que sea… pero que sea sano. Cuando venga lo duro, necesitarás acudir a esas fuentes de energía para seguir adelante y superar todos los retos que la vida te va a poner por delante. Si no las tienes, es fácil que caigas en otras «soluciones» menos saludables que agravarán tus problemas.

Cambia de hábitos. Pequeños pasos consiguen un gran resultado. Comienza a cambiar cosas y desarrolla hábitos que te proporcionen ese orden y disciplina tan relevantes.

Pablo nos invitó a, cuando tengamos un mal día, ordenar algo: la habitación, la casa, la mesa, el coche…

El amor se trabaja. El amor no es un cuento de hadas, el amor se trabaja, se trabaja, se trabaja… y se trabaja.

Después de este decálogo, ya finalizada la sesión, todos sentíamos la necesidad de hacer cosas y ayudar a los demás, pero nuevamente nos volvió a arrojar luz cuando nos dijo que a veces hay que esperar para ayudar a esa persona que queremos, ya que no podemos hacerlo si aún no es su momento. Así le pasó a él. Aunque le habían intentado ayudar muchas veces, hasta que no tocó fondo y pidió ayuda, no fue el momento de recibirla.

Por eso nos invitó a empezar por lo más importante, a cambiar nosotros, porque cuando lo hacemos, pasan cosas.

Muchas gracias, Pablo, por tu experiencia y sabios consejos. No dudes que intentaremos empezar y terminar cada día siendo agradecidos, porque solo así podremos dejar de buscar el amor fuera para encontrar todo el que tenemos dentro.

 
 

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

 

Pablo España Osborne

«¿Por qué corres en el Metro si pasan cada 4 minutos?»

Seeker and speaker

26 de enero de 2023
Sesión a las 20 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Paulino Alonso

Paulino Alonso

Paulino Alonso

«Al otro lado»

¿Es posible sentirse libre dentro de los muros de una prisión?

Para conseguir un como respuesta, Paulino Alonso trabaja cada día, desde hace más de 28 años, como sacerdote de prisiones. No hablamos de un sacerdote al uso con una parroquia de fieles en un barrio de ciudad o en un pueblo, sino de una persona cuyo día a día consiste en «estar allí para lo que surja». Una vida entre presos, que son los más pobres de entre los pobres, en la que cada día es distinto. Una vida pastoral en la que la misa es secundaria, porque si no te acercas como persona a alguien privado de libertad, difícilmente le puedes presentar a un Dios que dice que le quiere, le ama, le acoge y le perdona. Una vida que consiste en acercarte a los presos para demostrarles que tú eres quien los ama.

Paulino nos contó, además, su lucha por hacer ver que lo que hay en una cárcel son personas. Eso no quiere decir que dejen de ser culpables o que no deban cumplir su condena, al contrario, él es partidario de que quien cometa un delito cumpla íntegra su pena. Pero si de verdad la cárcel tiene que servir para algo más que para recoger los individuos no deseables de la sociedad, debe apostar por las personas, porque cuando a ellos les haces ver que son eso, personas, todo cambia.

La vida en una prisión, aunque algunos piensen que son residencias de lujo en las que te proporcionan comida y cama, es muy dura. La mayor humillación a la que puede someterse a una persona es hacerla entrar en prisión. Despojarle de sus pertenencias, enviarle a la ducha y mostrarle su «nueva casa» es muy duro. Por eso el protocolo impide que duerman solos la primera noche a causa del elevadísimo riesgo de suicidio. Además, allí hay mucha pobreza, soledad, tristeza y sufrimiento.

Paulino, gracias a «Capellanía Católica», también ayuda a las personas que no tienen nada. Les entrega ropa e incluso dinero (20 Euros mensuales) para que, al menos, puedan comprar algo en un economato. Esos veinte euros son para ellos oro, porque comprar «algo» representa adquirir lo más parecido a un pedacito de libertad. También ayuda a las personas que están en aislamiento, presta una televisión a los que no tienen… En definitiva, realiza una labor humanitaria, en primera instancia y espiritual, a continuación.

Tras 28 años de trabajo en prisiones, no desea ese lugar ni a su peor enemigo. Por eso nos vino a decir que pensemos que cualquiera de nosotros podría acabar allí. Malas decisiones o injusticias pueden hacer que, de repente, nuestra vida gire inesperadamente y nos encontremos en el lugar que hoy pensamos que es donde se concentra lo indeseado de la sociedad. Y es que en la cárcel hay muchas personas que, aun habiendo cometido delitos, están por pequeñas cosas que, en un momento dado, nos pueden ocurrir a cualquiera de nosotros.

El trabajo diario de Paulino, además de impactar en la vida de las personas que habitan en Soto del Real, tiene sus frutos los fines de semana, donde se ofician misas y celebran catequesis. Que 300 de los 1100 presos acudan regularmente a misa cada domingo, indica que, en efecto, sí perciben, sienten y aprecian esa ayuda que les brinda. Y es en esos momentos de los sábados y los domingos cuando aprovecha para llevarles el mensaje de Jesús.

A todos los presentes nos conmovió escuchar el peso que tiene en los reclusos la gestión mental, espiritual y emocional para sobrellevar el día a día entre rejas. Si consigues que esos muros no puedan contigo, podrás llegar a sentirte libre y así luchar para no regresar jamás una vez cumplida la pena. Y ese es el mensaje central que nos dejó: aunque la reinserción es muy difícil, hay personas que se han dado cuenta de que el camino que seguían no los llevaba a ningún lado y se van convencidos de hacer lo imposible para no regresar.

Muchas gracias, Paulino, por tu mensaje, por la esperanza que nos transmitiste, por tu trabajo incesante y por advertirnos de los riesgos que corremos si no somos los Héroes® de nuestra propia vida. Ojalá nos sirva para que únicamente visitemos la cárcel como voluntarios sociales y, humildemente, aportemos nuestro granito de arena a tu enorme labor.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Paulino Alonso

«Al otro lado»

Capellán prisión Soto del Real

19 de enero de 2023
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Verónica Carrascosa

Verónica Carrascosa

Verónica Carrascosa

«Rumbo a Éxito»

Si nos preguntasen si queremos ser una persona exitosa, prácticamente todos diríamos que sí, pero si la pregunta fuera: ¿Qué es para ti el éxito? Seguro que acumularíamos tantas definiciones como personas.

Para darnos un poco de luz y ayudarnos a encontrar el camino que nos lleve al éxito, vino al Colegio Mayor Santillana, el pasado jueves 24 de noviembre de 2022, dentro de nuestro programa Héroe® de excelencia personal, Verónica Carrascosa, coach ejecutiva y de equipos, embajadora MapsTell® para España y Portugal.

Según ella, esa búsqueda debe suponer vivir acorde con nuestros valores, pasiones, habilidades y modelos, manteniendo un equilibrio en todos los ámbitos de la vida.

¿Y, según ella, cuáles son las claves para poder alcanzar ese éxito?

En primer lugar, tener claro «para qué» hacemos las cosas; conocer cuáles son nuestras motivaciones, esto es, lo que nos mueve a hacer cosas.

Por otro lado, nos dejó clara la importancia de nuestra actitud ante los acontecimientos que nos ocurren. Es muy probable que a menudo no tengamos muchas opciones para influir en lo que nos pasa en la vida, pero lo que sí depende únicamente de nosotros es la manera en la que encajamos todo lo que nos sucede: nuestra actitud.

Para poder influir en ella debemos realizar una gestión emocional eficiente, tener claro que nuestras emociones son nuestras (valga la redundancia) y ser nosotros los que controlemos el modo de gestionarlas sin conceder a los demás la capacidad/poder de hacerlo.

En tercer lugar, el autoconocimiento. Parece algo básico, pero en realidad es complicado ya que ni nos preocupamos ni nos paramos a comprender quiénes somos, aspectos fundamentales en nuestro desarrollo. Y debemos tener claro que no es lo mismo ser que hacer.

Solo si nos conocemos podremos querernos porque no se puede querer algo que no se conoce. Y solo si nos queremos y preocupamos de nosotros mismos, podremos «trabajarnos» para darnos a los demás.

De igual manera, debemos tener autoconfianza. Para poder confiar en nosotros, debemos aprender a querernos y para querernos debemos conocernos, ya que, recuerda: no se puede querer algo que no se conoce.

Esa autoconfianza nos ayudará tanto a decir «sí» como a decir «no», esto es, a poner límites a lo que no nos conviene y dar luz verde a nuestros sueños y proyectos.

Nuevamente, esto que parece tan simple, conlleva una manera distinta de afrontar nuestro día a día y un cambio en el modo en el que nos vemos a nosotros mismos y a los demás.

Muchas gracias, Verónica, por todo lo que nos aportaste. Ojalá podamos ser los héroes de nuestro destino; para ello intentaremos seguir tu consejo al citar a Gandhi:

«Tened pensamientos que creen palabras que provoquen actos que se conviertan en hábitos, antesala de costumbres que eduquen nuestro carácter que será el que forje nuestro destino»

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Verónica Carrascosa

«Rumbo a Éxito»

Coach ejecutivo y de equipos

Embajadora MapsTell España&LATAM

24 de noviembre de 2022
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Juan Carlos Gallego y Borja Rodríguez

Juan Carlos Gallego y Borja Rodríguez

Juan Carlos Gallego y Borja Rodríguez

«Vida(s) en juego»

17 de noviembre de 2022

«Soy ludópata rehabilitado, estuve a punto de perder la vida porque el juego la convirtió en un infierno».

Juan Carlos Gallego tuvo una vida normal: se casó, tuvo dos hijas y una vida estructurada hasta que, a los 50 años, aparecieron las apuestas deportivas. Le gustaba el deporte, ganar dinero rápido, los números, las estadísticas y una inquietud por «reventar la banca»; ese cóctel favoreció su adicción.

Fotografía: Rafael Parra

Y es que la adicción al juego suele comenzar de una manera parecida: entre amigos, apostando el sábado en el partido de tu equipo para echarse unas risas y pasar un buen rato, hasta que todo evoluciona y te encuentras perdiendo dos mil euros diarios en partidos de cualquier país del mundo, a cualquier hora y, lo peor, solo, porque no quieres que tu círculo te vea y sepa que eres adicto.

Llegas a un punto en el que las relaciones sociales te resultan indiferentes porque lo único que te importa es apostar, por encima incluso de un beso de tus hijas, una velada con tu mujer o cualquier otra cosa de este mundo.

Bajo la falsa promesa de una fácil ganancia, se esconde una realidad que todos quieren obviar porque se piensan más inteligentes que el resto de los incautos que sucumbieron antes que ellos: el juego está preparado para que siempre gane una persona (la empresa) a costa de que muchos pierdan (los jugadores) engrosando los beneficios. Para que esto ocurra, eres manipulado por una industria sumamente profesionalizada, que te hace pensar, como los trileros de las ferias de pueblo, que es muy fácil ganar, «invitándote» a que lo compruebes porque, total: ¿Qué puedes perder: 5, 10, 20 Euros? ¿Quién no tiene ese dinero para probar suerte un día? ¡Ay, amigo! Como ganes al principio, picaste como salmón en la caña de un veterano pescador. Te habrás llevado el cebo, pero acabarás perdiendo seguro.

Eso le pasó a Borja Rodríguez, quien, con veinte años se fue a un casino para celebrar un cumpleaños con unos amigos. Ese día tuvo la mala suerte de picar el anzuelo al ganar 150 Euros. Y es que en ese justo momento su mente hizo clic, sintió que su destino había cambiado y que podía ganarse la vida así, jugando y sin trabajar. Sus visitas se fueron acortando en el tiempo: cada dos semanas, cada semana, varias veces a la semana. Y fue disminuyendo el grupo de asistentes al casino, hasta que acabó yendo a diario, solo y a escondidas, mintiendo a su familia y amigos. Cuando el casino se le hizo incómodo porque tenía que inventarse cosas y mentir, se pasó al ámbito 2.0, las apuestas deportivas, mucho más fáciles, accesibles, inmediatas e impersonales. Además, le gustaba el deporte, nuevamente el cóctel perfecto. 

A partir de aquí, su vida se convierte en un desastre. No quiere tener contacto con nadie para evitar la posibilidad de que le descubran (familia, amigos…). Al final quiere más y más, pero no dinero, sino emoción, dopamina y adrenalina, por lo que acaba apostando todo el tiempo que está despierto, y pasa de apostar cinco Euros a perder once mil en menos de tres horas. Os podéis imaginar lo que eso significa para una persona con un salario estándar; había que parar esto.

Borja fue a APAL (Asociación para la prevención y ayuda al ludópata http://apalmadrid.org/#/home) y al llegar le pasó algo muy común: se sentía diferente al resto de los adictos, porque el percibía que sí, que podía tener un «problemilla» de juego para el que necesitaba algo de ayuda, pero medio año después admitió que tenía una enfermedad que debía tratar para curar. Hoy, treinta y ocho duros meses después, es una persona libre y dedica su tiempo y su dinero a lo que realmente le interesa y le gusta: cenar, viajar, estar con su familia… 

Estos testimonios que Juan Carlos y Borja nos regalaron el pasado jueves 17 de noviembre en la sesión del programa Héroe® del Colegio Mayor Santillana, nos han dejado una semilla profunda para que comencemos a pensar, reflexionar y trabajar.

Y es que todos, cuando vemos estos problemas desde fuera, pensamos que, como cualquier adicción, nunca nos puede pasar a nosotros, pero el riesgo está ahí y nadie está exento de caer.

Porque ambos nos dijeron que todos comienzan, como en todas las adicciones, de la misma manera, poco a poco, con cinco Euros. Pero eso siempre va a aumentar, porque uno no juega para ganar un puñado de Euros, juega por la emoción. Y es el cuerpo, debido a la tolerancia, el que cada vez pide más estímulos para obtener lo mismo, por lo que necesitas apostar más (eso se convierte para ti en apuestas de abuelas en el bingo del hogar del pensionista) y acabas, para seguir sintiendo algo, apostando veinte mil y apropiándote del dinero de quien sea y como sea.

Borja y Juan Carlos saben que hasta que uno no está dentro y enganchado no siente que esto vaya con él, por eso su charla se centró en hacernos ver que, cuando el juego controla tu vida, es el momento de reaccionar, dar un paso y escapar. Si su visita sirve para que cualquiera de nosotros pueda hacerlo, o que podamos ayudar a alguien a hacerlo, todo habrá merecido la pena.

Borja quiso terminar con una confesión: 

«Yo no me dejaba ayudar por nadie, si alguno de vosotros hubiera venido a contarme esto en mi etapa de jugador, no os hubiera hecho caso».

Y Juan Carlos acabó diciéndonos algo que nos llegó al corazón:

«Sois muy brillantes, tenéis que cometer errores y equivocaciones, pero utilizad vuestro talento para algo útil, no para arruinaros la vida. Yo no me considero mala persona, he hecho cosas malas porque me he equivocado muchísimo…y lo he pagado. No cometáis el mismo error».

Muchas gracias a ambos por los testimonios y aprendizajes que nos regalasteis. Esperamos aprender la lección, estar a la altura y ser honestos con nosotros mismos porque, como bien nos habéis dicho:

«El dinero perdido es lo de menos porque esa deuda se acaba pagando con el tiempo. La deuda moral, tanto contigo como con la gente que quieres, es mucho más difícil saldar».

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Juan Carlos Gallego y Borja Rodríguez

«Vida(s) en juego»

Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Luis Asensio

Luis Asensio

Luis Asensio

«Frente al peor diagnóstico»

Hace un par de años, cuando estaba a punto de alcanzar la treintena, Luis se sentía inmortal. La vida para él era infinita. Nada le podía parar: su carrera de medicina, la residencia, el Covid… Fue a raíz de contagiarse de este último cuando sintió una leve pérdida de audición, algo imperceptible para los que no «viven» en hospitales operando a pacientes todos los días. Esto hizo que lo comentara con una colega otorrino que le recomendó, por pura precaución y para calmar su preocupación, hacerse una resonancia.

Durante la prueba comenzaron a pasar cosas que no eran normales: caras raras, carreras, llamadas de unos a otros para mirar la pantalla…al final la sordera era causada por un tumor en el tronco del encéfalo.

¿Cómo encaja un médico una noticia así, cuando la está viviendo en directo? A diferencia de cualquier otro paciente, él sabía lo que ocurría en tiempo real y de ahí que la crisis de ansiedad llegara de inmediato. El siguiente gran paso fue la operación para intentar eliminar el tumor y hacer que todo quedara en un mal sueño; una pesadilla de la que despertar, tarde o temprano, y respirar aliviado.

A partir de aquí, lejos de hundirse como nos pasaría al resto de los mortales, Luis afronta la vida de otra manera.

En primer lugar, ya no se siente inmortal, sino que es consciente de la temporalidad de la vida; tanto que siente miedo a morir, un miedo atroz a irse de este mundo.

Por otro lado, su enfermedad ha supuesto un gran fortalecimiento de su fe. Luis ha pasado de ser un católico español nivel medio a ser un hombre con una fuerte espiritualidad que es la que le ha proporcionado el mayor apoyo para afrontar momentos tan duros como los vividos en tiempo pasado y presente, así como los que pueda depararle el futuro.

Luis se ha dado cuenta que la vida no es lo que él creía, no es solo trabajar, estudiar o tener éxito. Ahora le concede importancia a esos otros momentos que antes parecían no valer nada y que ahora lo son todo: un paseo, una mirada, una caricia o una conversación son algunas de las mejores cosas de la vida y que casi nunca solemos disfrutar como merecen.

También ha tomado consciencia del lugar que verdaderamente le corresponde al amor; al amor a su profesión, a sus pacientes, a su familia, y sobre todo… a Laura, su mujer, de la que habla con ojos brillantes e infinita ternura mientras cruzan miradas.

Pero ¿cómo se ha producido este cambio? Vamos a analizar este proceso paso a paso:

Una vez que Luis recibió la noticia de su tumor entró en estado de shock, pero, aún así, sintió la necesidad de acudir a la capilla del hospital, hablar con el padre Manuel y confesarse. Una vez que se liberó y puso todo en manos de Dios, fue el momento de subir a hablar con los psiquiatras e iniciar su tratamiento.

Fueron días horribles en los que por las noches solo podía llorar a causa del miedo y la incertidumbre, pero en esos momentos comenzaron a aparecer personas santas en su vida que lo dejaron todo para atenderle, que no se fueron de vacaciones en verano para operarle y que establecieron su curación como prioridad.

Así, un 29 de julio entró en el quirófano y, tras 9 horas de operación, despertó en la UVI con una imagen en la mano de la Virgen de Medjugorje, de la que es devoto. Tuvo que reaprender a andar y, a pesar de los miedos e incertidumbres, la vida seguía transcurriendo mientras él continuaba acercándose a Dios.

Luis no está curado, tiene un tumor que no le han podido quitar por completo, pero acude regularmente a revisión para tenerlo controlado y que no crezca.

Ha vuelto a trabajar en el hospital y trata a la gente de una manera diferente porque sabe lo que sufren y conoce sus miedos e incertidumbres. Ahora es consciente que puede proporcionar mucha esperanza con un gesto, una palabra o una mirada, incluso un silencio, aportando a los pacientes lo que necesitan en cada momento.

Luis Asensio vino el jueves 10 de noviembre a Santillana a contar, por primera vez, el testimonio vital de su enfermedad y de su vida, de su miedo y su ilusión, de su lucha y su esperanza. Luis nos contó cómo, dentro de un drama (porque esto es realmente un drama y no las cositas que nos pasan en la vida) siempre existe algo favorable.

Por eso sabe que el mayor regalo que tiene es que, a pesar de la enfermedad, ha vuelto a Dios y gracias a eso se da cuenta de lo que realmente importa: la vida, su familia y su mujer, son un auténtico regalo de Dios.

Muchas gracias, Luis, por regalarnos tanto a tantos. No dudes que el jueves nos fuimos todos a la cama de otra manera: en silencio, pensando, reflexionando sobre todo lo escuchado y vivido. Te deseamos que todo te vaya muy bien, que vivas la vida apasionadamente y que cumplas lo que Dios tiene para ti: ese proyecto de familia junto a Laura, tu mujer.

Nosotros, mientras tanto, seguiremos tu consejo y aprovecharemos al máximo lo que el Colegio Mayor Santillana nos regala cada día para llegar a ser el Héroe® de nuestra propia vida.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Luis Asensio

«Frente al peor diagnóstico»

Marido, hijo y médico

10 de noviembre de 2022
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®