Marta Ortega

Marta Ortega

Marta Ortega

«Cuestión de prioridades»

Una de las excusas más «salvavidas» cuando, por el motivo que fuere, no queremos hacer algo, es decir «no tengo tiempo», pero ¿por qué hay personas que van por la vida asfixiadas sin conseguir llegar a nada, y, por el contrario, otras van flotando y fluyendo con naturalidad? Al final todos tenemos 24 horas cada día y en nuestra mano está decidir en qué las empleamos.

Fotografía: Gabriel Alvarado

El pasado jueves 25 de enero, vino al colegio mayor Santillana, Marta Ortega, médica y jugadora profesional de pádel para compartir su testimonio y ayudarnos a entender cómo, si nos organizamos, podemos llegar a todo o por lo menos a lo que debería ser importante para cada uno de nosotros.

A Marta, jugadora profesional de pádel desde la adolescencia, le recomendaron que no optara por una carrera tan exigente como medicina, porque no la iba a poder compaginar con el deporte de élite. Pero ella tuvo claro que iba a hacer ambas cosas, ya que era lo que deseaba. Su entorno aceptó su decisión, pero le recomendaron que se fuera sacando la carrera poco a poco. Nuevamente Marta no les hizo caso, por eso nos aconsejó que vayamos al 100% a por lo que nos apasione.

Una vez que decidió que quería ambas cosas al 100%, Marta, que es muy grande pero no una heroína de Marvel, ¿cómo lo hizo? Asignando prioridades y dedicándose a lo que realmente quería, le aportaba y le importaba, distinguiendo entre lo urgente y lo importante y aprovechando el tiempo en lugar de gastarlo en cosas superficiales.

Un día tipo de Marta se estructuraba en: ir a clase de 8:00 a 14:00, comer en los trayectos, entrenar, estudiar, cenar muy rápido, descansar, y aprovechar todos los tiempos muertos para estudiar cuanto fuera posible.

Marta es una gran defensora de la carrera dual, es decir, con dos pasiones en la vida. De esa manera, ella tenía dos grandes objetivos: ser médico y llegar a ser la número 1 del mundo. 

Durante ese camino para lograr ambas cosas, Marta acudía a los torneos, daba lo mejor de sí misma e intentaba ganar, pero si perdía no se derrumbaba, cambiaba el «chip» y aprovechaba el tiempo para estudiar. Por la parte académica, en cuanto terminaba un examen se iba a entrenar, y siempre que conseguía algo se marcaba un nuevo objetivo para no solo no frustrarse, sino estar siempre a tope de motivación.

Nos hizo ver cómo en la etapa actual de nuestra vida tenemos mucho tiempo (y pocas obligaciones de adulto). Nos instó a no perderlo y aprovecharlo al máximo e invertirlo en nosotros mismos, en trabajar por conseguir nuestros sueños y construir la vida que deseemos. Nos invitó a rodearnos de gente que nos facilite las cosas, que sean alegres, que nos motiven y, sobre todo, que no pretendan que arrojemos nuestros sueños por la borda. 

También nos pidió que no nos creamos nunca más que nadie y que seamos siempre los mismos, independientemente de lo más o menos alto que lleguemos. Para ayudarnos a entenderlo nos hizo ver que los deportistas de élite no son más que personas a las que se les da bien hacer algo y tienen la suerte de que hay gente que le gusta y «paga» por ver lo que hacen. 

Una de las cosas que puso en valor es la relevancia de ser constantes y estables. «Vale mucho más ser número 2 del mundo toda tu vida que ganar, perder, subir y bajar». Hay que saber aceptar que habrá momentos buenos y malos, pero que lo que importa es seguir ahí, sin desfallecer y sin rendirse.

Y en el deporte, como en la vida, es importante aceptar los errores, hacer reset después de cada punto, que no nos pese lo que haya pasado antes y recorrer el camino de: reconocer, aceptar, aprender y olvidar.

Por último, nos invitó a trabajar la frustración y asimilar la derrota. Uno de los aprendizajes que el deporte de élite le ha proporcionado es aceptar que va a perder, y seguramente muchas más veces de las que va a ganar. Eso no quiere decir que no esté cumpliendo los objetivos, dando lo mejor de sí misma y superándose cada día.

Muchas gracias, Marta por tu testimonio y todo lo que nos enseñaste. Ojalá, como tú, valoremos nuestros éxitos y aprendamos de nuestros fracasos, teniendo claro que siempre hay una oportunidad para volver a empezar y llegar a ser unos auténticos Héroes en nuestra vida.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Marta Ortega

«Cuestión de prioridades»

Médico y nº3 del mundo de Padel

25 de enero de 2024
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Oriol Jara

Oriol Jara

Oriol Jara Valés

«No me avergüenzo»

Oriol Jara, en la octava sesión del programa de excelencia personal Héroe, compartió una historia inspiradora que nos puede ayudar a afrontar la espiritualidad y la fe en nuestra vida. Para Oriol, ser cristiano significó aceptar a Cristo como Señor, permitiéndole que fuera Él quien gobernara su vida. A diferencia de otros que hayan crecido en entornos cristianos, Oriol no tuvo la tradición familiar de la fe. Procedía de un entorno no cristiano, incluso, se podría decir que ateo y con mucha inquietud intelectual. Su búsqueda de Dios comenzó después del instituto, sin prejuicios hacia la verdad cristiana, pero con un corazón abierto a cualquier revelación divina.

Fotografía: Gabriel Alvarado

Este pecador redimido descubrió la perfección de la revelación de Dios, una verdad que trasciende lo espiritual y mágico para respaldarse en la ciencia y la historia. Oriol nos invita a reflexionar sobre la evidencia histórica destacando, por ejemplo, que hay más infinitamente más material escrito sobre Jesús que sobre Julio César. La impactante figura de un carpintero galileo que cambió el curso de la historia con un mensaje de amor y transformación; Cristo, el único capaz de cambiar el mundo de manera sobrenatural, contrastado con otras figuras históricas y religiosas.

El relato de Oriol nos lleva a explorar la naturaleza del mal y nos alerta sobre la importancia de no olvidar la palabra de Dios, su santidad, y el peligro de dudar en un mundo que, a menudo, rechaza la verdad que compartimos como cristianos. La lucha diaria como católicos espiritualmente comprometidos nos lleva a estudiar nuestra fe, a comprender la verdad que compartimos y a ser testigos valientes de ella.

En medio de la batalla espiritual, Oriol nos recuerda que somos transmisores de esa verdad preciosa que requiere defensa, incluso si eso conlleva luchar en un terreno complicado. La vida cristiana, lejos de empeorar nuestras vidas, nos invita a confiar en la provisión divina, recordándonos que ya se nos ha dado todo a través del sacrificio de Jesús.

Somos llamados a ser buenos, no por ingenuidad, sino por la comprensión de que ninguno merecemos estar en la presencia de Dios. La fe en Cristo nos impulsa a amar y entregarnos, cumpliendo con lo que Él nos pide. En un mundo donde la ideología no puede unir a la gente, Oriol destaca que lo que verdaderamente une es Cristo.

En conclusión, la historia de Oriol Jara es una poderosa invitación a abrazar la vida cristiana sin vergüenza, con la convicción de que Cristo es el camino, la verdad y la vida. Muchas gracias Oriol por tu testimonio, ojalá podamos llegar a ser unos auténticos Héroes en nuestra vida, igual que Cristo lo fue entregando la suya por nuestra salvación.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Oriol Jara Valés

«No me avergüenzo»

Guionista TV.

18 de enero de 2024
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Pablo Gutiérrez

Pablo Gutiérrez

Pablo Gutiérrez

«Encuentra tu valor»

Cuando disfrutamos nuestros años de universidad, la mayoría (entre los que me incluyo, a pesar de las décadas que han pasado desde aquella «vida tan buena») pensamos que ese título por el que luchamos va a ser la clave para conseguir un buen trabajo. El problema viene cuando, después de haberlo conseguido y abordado la búsqueda de empleo, nos damos cuenta de que, a lo mejor, no es suficiente.

Fotografía: Gabriel Alvarado

Ahí tomamos consciencia de que somos uno más de los miles de graduados de nuestra promoción que hemos aplicado a ese primer contrato. Con un poco de suerte nos llamarán para una entrevista y alguien nos preguntará:

¿Por qué debo contratarte a ti y no a otro de tus miles contemporáneos con idéntica titulación?

Para ayudarnos a encontrar la respuesta a esa pregunta nos visitó el pasado jueves 23 de noviembre, Pablo Gutiérrez, que nos mostró, según su experiencia vital y profesional, lo que de verdad nos va a aportar valor a cada uno de nosotros.

Y es que la respuesta está, no en lo que hacemos sino en lo que somos, o sea, esos valores que nos inculcan en la familia, escuela y grupos de influencia y relación.

Pablo nos dejó claro que, aunque nadie tiene todas las virtudes humanas, sí podemos trabajar estas repeticiones de actos buenos y nos reveló que las empresas cada vez se están fijando más en ese aspecto —soft skills— por encima, incluso, de los conocimientos.

A este gran jugador de rugby que llegó a representar a España en la selección nacional, lo que más le aportó este deporte fueron los valores tan genuinos que tiene en comparación con los de otras modalidades deportivas, ya sean individuales o de equipo, y sobre los que nos dio una magnífica lección que te resumo brevemente:

  • Humildad. Según Pablo siempre debe ser el primero, ya que sin humildad no hay virtud que pueda existir. Esto no quiere decir ausencia de ambición, sino saber escuchar, pedir perdón, perdonar o crecer apoyándose en los demás.
  • Compromiso. Si queremos liderar equipos, generar su compromiso es una de las tareas más complicadas y que más tiempo nos va a llevar. Por eso Pablo nos regaló un par de tips para intentarlo: «ser transparentes y fomentar espíritu crítico para que nuestro equipo pueda opinar en libertad».
  • Reconocimiento. Y no solo al que cumple los objetivos, sino a los que se esfuerzan al máximo para conseguirlos. (¿Sabías que el 35% de los trabajadores no se siente reconocido por su jefe o su empresa?).
  • Confianza. Primero en nosotros mismos y después en el equipo. Nos invitó a aprender a delegar tareas y funciones y generar entornos de confianza, diciendo más síes que noes, porque esto último mata la creatividad. Sin embargo, si conseguimos que lo bueno se comparta, el equipo crecerá exponencialmente.
  • Resiliencia. No nos vengamos abajo cuando las cosas no salgan como queremos y pensemos que, cada vez que no salga algo bien, estamos más cerca de que sí lo haga a la próxima vez.
  • Respeto. Y aquí sí nos habló de rugby, un deporte donde se respeta a los jugadores contrarios, a los entrenadores, directivos e incluso al árbitro, con el que solo puede hablar el capitán, tratándole de usted.
  • Ambición. Distinguiéndola del egoísmo. Debemos tener ambición para desarrollar a nuestro equipo, para que avance hacia delante y crezca, porque cuanto más desarrollemos a nuestro equipo, mejor nos irá a nosotros.
  • Honestidad. Decir la verdad, ser éticos, dar ejemplo y trabajar con coherencia.

Después de hablar de gratitud y de las tres palabras mágicas —gracias, perdón y por favor—, Pablo nos expuso la importancia de la comunicación empática y asertiva, la lealtad y el trabajo en equipo; refiriéndose a esto último como lo único que no es negociable en un entorno laboral.

Y una vez que está claro cuales son los valores clave para diferenciarnos profesionalmente, nos invitó a analizar si encajan con los de las empresas en las que nos gustaría trabajar, ya que si comenzamos a trabajar en una empresa donde no hay ese match, va a ser difícil que seamos felices.

Pablo nos recalcó la importancia de llevar el mismo estilo de vida en el ámbito profesional y el personal. Aunque separemos los ambientes, debemos ser la misma persona en ambos y tener claro que cuando nos va bien en el terreno profesional nos va a ayudar a ir mejor en el personal, y viceversa.

Por último, como mensaje ganador nos recomendó ser muy generosos y dar, dar mucho, sin esperar nada a cambio porque «si das, la gente te lo va a devolver».

Muchas gracias, Pablo, por la visión que lograste transmitirnos y dejarnos claro la importancia de ser por encima de todo. Ojalá consigamos que, gracias a los valores, seamos personas confiables para formar parte de muchos equipos, y que muchas personas confíen en nosotros para liderar sus proyectos, vitales o profesionales. Si es así, seguro que seremos unos Héroes de primera que mejoraremos la vida de los demás.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Pablo Gutiérrez

«Encuentra tu valor»

Exjugador selección española rugby.
Exdirector ventas Orange España.
Top voice 2023 LinkedIn.

23 de noviembre de 2023
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Miren Cía

Miren Cía


Miren Cía

«¿Quién dirige tu vida?»

¿Os habéis preguntado alguna vez quién dirige vuestra vida?

Así comenzó su intervención Miren Cía en su visita al colegio mayor Santillana el pasado jueves 16 de noviembre de 2023, dentro del ciclo de conferencias de nuestro programa Héroe® de excelencia personal y que, aunque parezca la introducción a una sesión sobre teorías de la conspiración…nada más lejos de ello.

Fotografía: Gabriel Alvarado

Miren no nos propuso encontrar la respuesta «ahí afuera» sino en nuestro interior, en un viaje de introspección que bien nos podría llevar toda una vida. No es nada fácil descubrir «quién está dentro de nosotros». Estamos tan centrados en el hacer que se nos olvida conocer cuál es nuestro ser.

En el mundo actual, viajamos en un tren de alta velocidad del que conviene bajarse de vez en cuando y hacerse presente; tomar consciencia de uno mismo.

¿A qué nos referimos con eso? A investigar y trabajar para conocer quiénes somos y cuáles son nuestros deseos y nuestros miedos e inseguridades.

Esta necesidad de parar es propicia porque, cuando vamos muy rápido no pensamos, sino que nos transformamos en un personaje, es decir, adoptamos una estrategia de supervivencia por la que nos ponemos una máscara que nos ayuda a la hora de enfrentarnos al mundo.

Pero Miren nos invitó a no conformarnos con esto, sino a utilizar herramientas como el Eneagrama para trazar una especie de mapa tridimensional de búsqueda interior que nos ayude a comprender hacia dónde quiero ir, quién soy, de dónde vengo o en qué etapa de la vida me encuentro.

Para comprenderlo mejor, nos habló de los tres tipos de cerebros que todos tenemos y cómo, en cada persona, uno tiene más presencia que otro:

  • Un cerebro reptiliano, más primitivo e instintivo. Nos habla de la necesidad de tener un lugar en el mundo, de nuestra autonomía y nuestros límites, así como las causas de nuestros conflictos. Cuando no se le tiene en cuenta, actúa y activa nuestro cuerpo para defendernos. Si queremos evitar esta respuesta instintiva debemos preguntarnos: ¿De qué me estoy defendiendo? ¿Qué esta pasando que me hace reaccionar? Esta reacción suele ser en forma de ira, por lo que la siguiente pregunta sería: ¿Qué me enfada?
  • Un cerebro límbico, completamente emocional. La clave es nuestra identidad y autoestima, y está muy presente en la adolescencia, etapa en la que las relaciones son especialmente relevantes. Para profundizar en él nos va a ayudar hacernos las siguientes preguntas: ¿Qué significado tengo para los demás? ¿Y los demás para mí? Y es que los seres humanos tenemos una gran necesidad de demostrar y sentir atención, aceptación y validación por parte de los demás.
  • Y uno racional, que nos hace humanos y nos ayuda a reflexionar, valorar, sopesar. Es el que proyecta el futuro y el que nos suele producir miedo e inseguridad. Para ayudarle debemos preguntarnos: ¿A qué le tengo miedo? Buscar apoyo y seguridad va a ser fundamental.

Miren nos invitó a ir trabajando estas tres dimensiones mediante un ejercicio de introspección, pero también exteriorizándolo, y nos invitó a hacerlo con nuestro tutor, recordándonos lo afortunados que somos en Santillana por contar con alguien que está a nuestra disposición para acompañarnos en este proceso, en el que conseguiremos tener: «El cuerpo presente, el corazón abierto y la mente callada».

Muchas gracias, Miren por todo lo que nos aportaste. Ojalá, como tú bien dices, podamos comenzar y mantener este proceso de introspección y autoconocimiento que, como sabemos que es para toda la vida, nos permita ir ascendiendo hasta llegar a ser los auténticos Héroes de nuestra vida y regalarle al mundo lo mejor de nosotros mismos.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Miren Cía

«¿Quién dirige tu vida?»

Experta en juventud | Acreditada por IEA (International Enneagram Association).

16 de noviembre de 2023
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Carmen Giménez

Carmen Giménez

Carmen Giménez

«Sin miedo»

El pasado jueves 27 de octubre nos visitó Carmen Giménez, dentro del ciclo de sesiones de Héroe®, nuestro programa de excelencia personal.

Personalmente puedo afirmar que el testimonio de Carmen ha sido uno de los más impactantes que he escuchado en mi vida, así es que… os recomiendo seguir leyendo este artículo y ver el vídeo que lo complementa.

Fotografía: Gabriel Alvarado

Para Carmen, todo comenzó una trágica noche de un mes de marzo. Ese día supuso el inicio de una nueva vida. Después de encerrarse en el baño y permanecer allí hasta que todo parecía indicar que estaba sola en casa, encontró el valor para salir y…lo siguiente que recuerda es despertar en el hospital de parapléjicos de Toledo.

Había sido víctima de violencia de género tras un largo proceso de sometimiento que la había anulado como persona y que culminó con el que entonces era su pareja arrojándola por la ventana de un tercer piso, llevándola a pasar el resto de su visa en una silla de ruedas.

¿Por qué no actuó Carmen antes de llegar a ese extremo? Nos hizo ver que ser víctima de violencia de género es muy duro y la mente humana no está preparada para concebir que la persona que se supone que te quiere, te maltrate. Uno tiende a culparse a sí mismo y resulta muy complicado dar el paso para denunciarlo.

Ella apuesta por educar en la no violencia, ya que es la única manera de atajar el problema de raíz, y es que por muy dura que sea la ley contra las personas maltratadoras, lo único que puede hacer es «apagar fuegos».

En esa cama de hospital comenzó su proceso de duelo; siendo costosísimo superar la fase de negación. Una y otra ves se repetía a sí misma: no puedo. Estaba llena de secuelas físicas, pero tenía otras mucho peores: psicológicas y emocionales. Las primeras fueron más «fáciles» de superar. Gracias al entrenamiento comenzó a darse cuenta de que iba a poder hacer todo lo que hacía antes, pero, eso sí, de una manera diferente. Solo tenía que perseverar en un arduo proceso de reaprendizaje.

Sin embargo, las segundas fueron más complejas de abordar. Carmen sentía que «si la persona a la que tú quieres y te quiere, intenta matarte, ¿qué no te podrá hacer el resto del mundo?».

Era un sentimiento de miedo que tuvo que trabajar mucho hasta llegar a acotarlo a ciertos aspectos de su vida. Por eso inventó su eslogan «sin miedo a cruzar la meta», porque Carmen es atleta paralímpica y campeona de España.

Pero su carrera deportiva no comenzó a raíz de la agresión, su historia es aún mucho más inspiradora.

Un día cogió un diccionario y harta del «no puedo» comenzó a buscar verbos y se dio cuenta que había alguno, de acción, que no podría volver a hacer, como andar, pero también fue consciente de que hay verbos mucho más importantes, los de emoción: soñar, ilusionar, compartir… hasta que llegó a uno con el que se quedó, vivir, decidiendo, en ese mismo instante, «vivir intensamente».

Durante todos los días que estuvo en el hospital, Carmen se aferró a las personas que fueron a visitarla. No pasó ni un solo día sola (y eso que apenas tenía familia), lo que le hizo recuperar la confianza en el ser humano hasta tal punto, que volvió a abrir su corazón.

Y aquí nos hizo una pregunta que muchos no supimos responder: ¿Puede una persona parapléjica ser madre? Y ya no solo desde el punto de vista fisiológico, si no, también funcional.

«Si no puede ni cuidar de sí misma, ¿cómo va a poder cuidar a otra persona?».

La respuesta es sí, Carmen es madre de 3 hijos y aquí es donde conocimos por qué llega a ser deportista de élite.

Bruno es el segundo hijo de Carmen, un niño que nació en casa, prematuro, con 34 semanas de gestación. Carmen avisó a los servicios médicos que estaba de parto, tuvo a su hijo y lo apoyó contra su pecho donde, poco a poco, fue dejando de respirar. 62 minutos después de su llamada llegaron los servicios de emergencia y, aunque en un principio lograron reanimarle, murió en el hospital.

En ese momento Carmen se dio cuenta que vivir no era el verbo más importante, pero sí amar. Ella amaba a Bruno antes de nacer, antes de concebirle incluso y, por supuesto, después de morir. El amor trasciende a la vida y es lo más poderoso que tenemos.

Bruno vino al mundo con una misión y Carmen sintió que era su responsabilidad cumplirla, por eso comenzó a correr en silla de atletismo, porque quiso llevarle por las calles del mundo por las que él no tuvo la oportunidad de caminar. Y corre tanto que ha llegado a ser campeona de España y a correr maratones, gracias al motor infinito del amor por su hijo.

Ahí surgió la idea de #RunForBruno, que ella siempre lleva en forma de colgante con la imagen de sus pies y manos cuando corre, creando la fundación «Run for you», porque todos corremos por un motivo y siempre hay algo que nos impulsa a dar el paso.

Carmen concluyó su testimonio con una frase que nos dio mucho que pensar ante una pregunta que le hizo un universitario:

¿Cómo se aprende a amar?

«Hay quien llega a tu vida para que aprendas a amar y hay quien llega a tu vida para que aprendas a amarte».

Muchas gracias, Carmen, por compartir con nosotros tu testimonio. Ojalá seamos capaces de correr muchos maratones que nos hagan sentir que podemos hacer todo lo que nos propongamos, pero, sobre todo, abriremos nuestro corazón para recibir a quien llegue a nuestra vida para enseñarnos a amar, a nosotros y a los demás.

 

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Carmen Giménez

«Sin miedo»

Paralímpica

26 de octubre de 2023
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Gonzalo Hervás Torres

Gonzalo Hervás Torres

Gonzalo Hervás

«Be water my friend»

¿Cómo reaccionas cuando la vida se pone cuesta arriba?

De eso nos habló el psicólogo Gonzalo Hervás, el pasado jueves 19 de octubre, en el colegio mayor Santillana, dentro del ciclo de sesiones de nuestro programa Héroe® de excelencia personal.

Pues la respuesta no puede ser más simple (y a la vez más compleja): con estrés y ansiedad.

Y es que la mayoría de las personas llevamos muy mal tener varios frentes abiertos. Nuestro organismo compara nuestras capacidades con lo que la vida nos exige: cuando las demandas están por encima de las capacidades se activa el estrés (mal asunto), pero si ocurre al revés se produce la desmotivación (no se yo qué es peor) y en el medio está el tan complicado de encontrar «equilibrio».

Fotografía: Gabriel Alvarado

Estudiar una carrera, preparar una oposición o comenzar un nuevo trabajo son situaciones que nos tensionan y nos pueden provocar este desequilibrio. Y, ante esto, ¿qué podemos hacer? Gonzalo nos invitó a intentar dar la vuelta a las situaciones, viéndolas como oportunidades en lugar de amenazas. Esto es muy fácil decirlo en un par de líneas, pero requiere mucho enfoque y trabajo interior para llevar a cabo este cambio de mentalidad.

El segundo tema clave del que nos habló fue la ansiedad y cómo todos cometemos los mismos errores: lo primero que uno intenta hacer ante la ansiedad es intentar controlarla y esto, lejos de solucionar el problema, hace que la situación se agrave.

Entonces, ¿qué hacemos? Nuevamente la solución es mucho más fácil de decir que de llevarla a la práctica: mantener la cabeza fría y no hacer nada. Y es que, aunque parezca mentira, la ansiedad no te puede matar, no te puede hacer nada malo, solo es una sensación ficticia que genera tu cuerpo.

Y es que tu organismo lo que hace es alertarte para que seas consciente de que algo no va bien, por eso el ataque de ansiedad suele aparecer en momentos de tranquilidad; en dicho estado es cuando se produce una activación desproporcionada para que te asustes y reacciones ante una acumulación de emociones. Y es que este es el verdadero problema de la mayoría de nosotros, nos llenamos de emociones que no gestionamos, nos las tragamos, cuando lo que tenemos que hacer es sacarlas hacia afuera (hablarlas, escribirlas, contarlas…).

Gonzalo nos habló de la importancia de ser resilientes, poder doblarse sin romperse, saber encajar el dolor y salir fortalecido del proceso, y nos invitó a entender el sufrimiento en una mala época como algo normal que debemos aceptar, igual que debemos aceptar que no durará para siempre, sino que pasará y, si lo gestionamos bien, saldremos fortalecidos y con grandes aprendizajes.

Debemos actuar proactivamente en esta gestión emocional, ya que el ser humano está diseñado para prevenir amenazas y esa es la causa del agobio que nos supone un futuro incierto, aunque sea muy improbable que ocurra todo lo que imaginamos.

Si lo hacemos, a base de trabajo, podremos llegar a detectar cuándo nuestro sistema emocional falla y ser conscientes de que nuestras emociones nos están traicionando.

Igual de importante es contar nuestras emociones como ponernos en el otro lado y escuchar a quien lo necesita y, por supuesto, nos enseñó a hacerlo: la clave consiste en decir muy poco, controlar las ganas de hablar y acompañar, con gestos, mirada… para que la otra persona sienta que la escuchas, que estás pendiente. Si a esto le sumas hacer las preguntas adecuadas, la otra persona acabará contándote cosas que ni él mismo sabía, por lo que le ayudarás a, incluso, conocerse un poco más.

Gonzalo nos aportó un enfoque positivo de cómo la sociedad está comenzando a normalizar que las personas hablen de sus problemas y de cómo los han superado, y nos dejó claro que para que tengas una vida plena debes aprender a disfrutar con tu trabajo. Y es que el ser humano tiene una necesidad de sentirse competente, hacer cosas y hacerlas bien.

Y en este momento estarás pensando…

«Si me tocase la primitiva, no volvería a trabajar en mi vida».

Lamento decirte que queda muy bien para soñarlo, pero que realmente no serías capaz de vivir así; tenemos una vida tan llena de retos y actividades que necesitamos continuamente tener cosas que hacer.

Te lo voy a preguntar de otra manera: 

¿Cuánto aguantarías en una isla sin nada que hacer todo el día, nada más que levantarte, comer y descansar? (Yo seguro que no llego a una semana).

Gonzalo, muchas gracias por hacernos ver lo bonita que es la vida, con sus retos, desafíos y oportunidades. Muchas gracias, también, por enseñarnos que las emociones hay que gestionarlas y que es normal sentir estrés y ansiedad, pero que debemos hacer caso a las señales porque, solo de esa manera, podremos llegar a ser los Héroes® de nuestra existencia y tener una vida… LEGENDARIA.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Gonzalo Hervás

«Be water my friend»

Psicólogo clínico

19 de octubre de 2023
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®