Óscar Corcho

Óscar Corcho

Óscar Corcho

«IA, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?»

Skynet entra en línea el 4 de agosto de 1997 y logra tomar conciencia de sí misma el 29 del mismo mes a las 2:14 am.

Si sabes qué quiere decir esta frase, sin duda es que eres de mi generación y conoces lo que viene después: una guerra de la humanidad contra una tecnología que actúa de manera autónoma para extinguirnos.

Para ver cuánto de posible es este escenario vino desde el futuro, no John Connor, sino Óscar Corcho, catedrático y experto en inteligencia artificial (a partir de ahora IA, para que se note que estamos a la última), el pasado jueves 15 de febrero de 2024, dentro del ciclo de sesiones del programa Héroe de excelencia personal del colegio mayor Santillana.

Óscar, que lleva trabajando en IA más de 30 años, nos habló del origen, evolución y futuro de esta tecnología, de la que sabemos mucho menos de lo que creemos (aunque todos pensemos que estamos a la última).

Y es que, si términos como Chatbot, que a pesar de que pensemos que son recientes, coincidiendo con la aparición de Siri o Alexa, tiene su origen en 1964… ¿cuándo comenzó la humanidad a hablar de IA?

Fue en 1956, a raíz de la conferencia de Darmouth, donde se «acuña» este término como:

«Estudio que desarrolla la hipótesis de que cualquier aspecto del aprendizaje o cualquier característica de la inteligencia se puede describir de tal manera que una máquina lo puede simular».

Este fue el punto de partida para conseguir que las máquinas:

  • Entiendan y utilicen el lenguaje (por ejemplo, ChatGPT).
  • Puedan formar abstracciones y conceptos (ya lo hacen generadores de imágenes).
  • Resuelvan problemas que solo están reservados para los humanos, (¿qué crees?).
  • Puedan mejorarse a sí mismas (ya lo hacen y se denomina aprendizaje por refuerzo).

Después de 60 años todo ha evolucionado, incluso más rápido de lo que los expertos pensaban, de la siguiente manera:

  • Se produce un primer arranque donde se sientan las bases y se crean herramientas, como el test de Turing, que aún hoy se utiliza para determinar si el que contesta a un input es una máquina o una persona (por ejemplo, para los deepfakes).
  • Llega un momento en que la sociedad se desilusiona y comienza el «invierno» de la IA, un periodo de tres décadas (desde 1969 hasta 1996) en el que era hasta pernicioso decir que se estaba trabajando en IA, porque nadie creería en ti.
  • En 1996 resurge el interés de la IA, originado por su aplicación a juegos como el caso de Deep Blue y su competición de ajedrez con el gran campeón mundial Garri Kasparov (luego surgieron otros como Watson o AlphaGo). Esta fue una época liderada y patrocinada por IBM.
  • A partir de 2016-17, el Allen Institute de IA de Seattle y OpenAI (patrocinado por Microsoft) comienzan a crear modelos de lenguaje, sistemas entrenados para aprender a hablar, conversar y entender lo que decimos. Es en este momento cuando se cambian las reglas del juego, el statu quo y el liderazgo empresarial (IBM se ha quedado atrás).
  • 2022. ChatGPT. Desde ese momento nos encontramos en una auténtica «primavera de la IA» porque esperamos que surjan muchas más cosas.

Óscar nos hizo entender cómo, tecnológicamente hablando, se ha producido esta evolución, gracias al desarrollo secuencial de 3 grandes ingredientes:

  1. Modelos y algoritmos. ¿Cómo funciona eso para aprender? Hasta el «invierno», toda la inversión se focalizó en los modelos, pero no había capacidad de cómputo para poder ejecutar nada.
  2. Infraestructura. Las máquinas. Deep Blue empezó a demostrar que el cómputo se podía hacer.
  3. Los datos. La gran revolución llega en este momento porque los datos son fundamentales. GPT se entrena con BB.DD. abiertas (por ejemplo, Wikipedia), con personas que interactúan (aprendizaje por refuerzo), música (hay IA que son capaces de generar música), libros («María» se está creando con todos los fondos de la biblioteca nacional) …

Después de hacernos entender el contexto en el que estamos y la evolución hasta ahora, fue el momento de conocer si la rebelión de las máquinas va a ser similar a la «peli» Terminator.

Afortunadamente, según las predicciones de Óscar (esperamos que no falles), las máquinas no van a fabricar máquinas que maten humanos, pero sí puede haber riesgos como la generación de «desinformación», que las máquinas «manipulen» la realidad y generen una verdad alternativa.

A pesar de que no hay tantas diferencias entre los que las máquinas y los humanos podemos hacer, Óscar nos hizo ver que siempre ante cualquier avance tecnológico ha habido una tensión cuando las máquinas comienzan a hacer trabajos que anteriormente hacían humanos. Estas crisis han provocado cambios y el desarrollo de la IA también lo hará por lo que debemos adaptarnos, ya sea haciendo otras tareas, teniendo más tiempo libre…

Pero la sociedad ya está trabajando en la regulación y los límites al uso de la IA, además de su categorización, ya que no es lo mismo las de alto riesgo (que habrá que controlar y auditar) que las de bajo riesgo, desarrolladas para facilitarnos la vida ordinaria. 

En resumen, hay pocas posibilidades de que, entre los colegiales de Santillana surja un líder de la resistencia que tenga de destruir una legión de Terminators, pero seguro que podremos ser unos auténticos Héroes que aprovechemos el desarrollo tecnológico y el auge de la IA para trabajar por una sociedad mejor que ayude y proporcione el bien a muchas personas.

Muchas gracias, Óscar, por tu visita; aquí viene la gran pregunta: ¿Este artículo lo ha escrito una IA o una persona? (a lo mejor hemos incluido errores gramaticales y de sintaxis para despistar, o a lo mejor es que somos malos redactando y escribiendo… ¡quién sabe 😉!).

¿Héctor Trinidad o IA?
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Óscar Corcho

«IA, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?»

Catedrático de Universidad

15 de febrero de 2024
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Gonzalo Salazar-Simpson

Gonzalo Salazar-Simpson

Gonzalo Salazar-Simpson

«Contando historias»

«Nos encontramos en una era en la que los jóvenes tenéis más presión que nunca».

Así comenzó su intervención Gonzalo Salazar-Simpson el pasado jueves 8 de febrero, en su visita al colegio mayor Santillana, dentro del ciclo de conferencias del programa Héroe® de excelencia personal.

Bajo una apariencia de libertad de elección, la sociedad nos dice: «haz lo que más desees, persigue tu sueño, encuentra tu vocación», y el efecto, es el contrario, nos asustan al abrir el abanico a todas las opciones posibles, sometiéndonos a una enorme presión para encontrar un sueño y triunfar, cuando, a lo mejor aún no estamos preparados.

Gonzalo nos invitó a liberarnos de la obligación de hacerlo y a o sentirnos fracasados por no conseguirlo. Por el contrario, nos recomendó relajarnos y aprovechar cada segundo, eso sí, siempre que tengamos una actitud adecuada.

Y es que la vocación, más que un fin es la actitud de disfrutar de lo que tienes y de lo que haces. La vida, en su opinión, es un «ya iremos viendo», eso sí, sin perder el tiempo, y con una actitud de búsqueda que haga que comiencen a aparecer oportunidades y suceder «cosas».

Para encontrar la respuesta a «¿cómo podemos encontrar a lo que queremos dedicarnos el resto de vuestra vida?» nos invitó a reflexionar sobre:

  • A qué le dedicamos tiempo (porque lo hemos elegido nosotros).
  • Qué cosas se nos dan bien (de todas las cosas que hacemos).
  • Qué nos gusta (en la vida en general).

Si descubrimos una respuesta común a las tres preguntas, significa que vamos por el buen camino, porque si le dedicamos tiempo a algo, se nos acaba dando bien y nos suele gustar…y así circularmente.

Gonzalo nos recomendó trabajar para llegar a estar satisfechos y contentos con quien somos, y para tener una gran curiosidad y capacidad de amar.

Nos habló desde su experiencia, la de un joven que parecía destinado a trabajar en banca y que acabó creando, junto con su hermano, una productora cinematográfica sin tener mucha idea, pero preguntando mucho hasta que aprendió y entendió cómo funcionaba el negocio. Hoy, 20 años después, está haciendo algo que le encanta y que se le da muy bien.

En este momento de su exposición, Gonzalo cambió el enfoque de su charla, y comenzó a hablarnos de cine, explicándonos cómo las personas que crean películas intentan conseguir, a través de la empatía con el espectador, contar algo y generar preguntas, enseñanzas y opinión. Y nos dejó claro que «todo lo que hay en una película está por algo y para conseguir algo».

Pero entonces: ¿Cómo se «fabrica» una película?

  • Lo primero que se hace es escribirla, de arriba abajo. Un guion, con una propuesta inicial de puesta en escena y una historia, teniendo claro de qué queremos que vaya la «peli», ya que de esta «estaca» van a salir unos hilos a través de los que girarán todas las personas sin alejarse de ese objetivo central.
  • Estas personas son los distintos departamentos, que hacen su aporte a la historia: director de escena, vestuario, fotografía…
  • Después viene el rodaje, donde se captan el sonido y la imagen. 
  • Y luego se monta todo.

Gonzalo nos invitó a entender que en una película todo se hace con una intención y un punto de vista: para persuadirnos, manipularnos, generar emociones…

Por eso nos invitó a comenzar a ver películas intentando descifrar todo lo que hay detrás de la primera impresión, pudiendo verlas más de una vez, para entender «qué vemos» y «por qué nos lo muestran así».

Mirando de una manera activa vamos a descifrar mucha más información de la que parece, y lucharemos contra la actitud mayoritaria de ser entretenidos, de los que dejan la vida pasar, que no tienen curiosidad y no buscan.

En resumen, Gonzalo nos invitó a no ser meros espectadores del mundo, sino que demos un paso hacia adelante y comencemos a buscar lo que nos gusta, lo que nos apasiona y lo que nos gusta hacer, y para comenzar a hacerlo nos puso la tarea de hacerlo en el cine, como punto de partida y entrenamiento para la vida.

Muchas gracias, Gonzalo por abrirnos los ojos y dejarnos claro que siempre hay algo más detrás de lo que podemos apreciar a primera vista. Ojalá podamos generar un espíritu crítico que nos permita ser los Héroes de nuestra vida, una vida en la que lleguemos a estar satisfechos con quienes somos e inspiremos a los demás.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Gonzalo Salazar-Simpson

«Contando historias»


Productor de cine, teatro y tv

8 de febrero de 2024
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Marta Ortega

Marta Ortega

Marta Ortega

«Cuestión de prioridades»

Una de las excusas más «salvavidas» cuando, por el motivo que fuere, no queremos hacer algo, es decir «no tengo tiempo», pero ¿por qué hay personas que van por la vida asfixiadas sin conseguir llegar a nada, y, por el contrario, otras van flotando y fluyendo con naturalidad? Al final todos tenemos 24 horas cada día y en nuestra mano está decidir en qué las empleamos.

Fotografía: Gabriel Alvarado

El pasado jueves 25 de enero, vino al colegio mayor Santillana, Marta Ortega, médica y jugadora profesional de pádel para compartir su testimonio y ayudarnos a entender cómo, si nos organizamos, podemos llegar a todo o por lo menos a lo que debería ser importante para cada uno de nosotros.

A Marta, jugadora profesional de pádel desde la adolescencia, le recomendaron que no optara por una carrera tan exigente como medicina, porque no la iba a poder compaginar con el deporte de élite. Pero ella tuvo claro que iba a hacer ambas cosas, ya que era lo que deseaba. Su entorno aceptó su decisión, pero le recomendaron que se fuera sacando la carrera poco a poco. Nuevamente Marta no les hizo caso, por eso nos aconsejó que vayamos al 100% a por lo que nos apasione.

Una vez que decidió que quería ambas cosas al 100%, Marta, que es muy grande pero no una heroína de Marvel, ¿cómo lo hizo? Asignando prioridades y dedicándose a lo que realmente quería, le aportaba y le importaba, distinguiendo entre lo urgente y lo importante y aprovechando el tiempo en lugar de gastarlo en cosas superficiales.

Un día tipo de Marta se estructuraba en: ir a clase de 8:00 a 14:00, comer en los trayectos, entrenar, estudiar, cenar muy rápido, descansar, y aprovechar todos los tiempos muertos para estudiar cuanto fuera posible.

Marta es una gran defensora de la carrera dual, es decir, con dos pasiones en la vida. De esa manera, ella tenía dos grandes objetivos: ser médico y llegar a ser la número 1 del mundo. 

Durante ese camino para lograr ambas cosas, Marta acudía a los torneos, daba lo mejor de sí misma e intentaba ganar, pero si perdía no se derrumbaba, cambiaba el «chip» y aprovechaba el tiempo para estudiar. Por la parte académica, en cuanto terminaba un examen se iba a entrenar, y siempre que conseguía algo se marcaba un nuevo objetivo para no solo no frustrarse, sino estar siempre a tope de motivación.

Nos hizo ver cómo en la etapa actual de nuestra vida tenemos mucho tiempo (y pocas obligaciones de adulto). Nos instó a no perderlo y aprovecharlo al máximo e invertirlo en nosotros mismos, en trabajar por conseguir nuestros sueños y construir la vida que deseemos. Nos invitó a rodearnos de gente que nos facilite las cosas, que sean alegres, que nos motiven y, sobre todo, que no pretendan que arrojemos nuestros sueños por la borda. 

También nos pidió que no nos creamos nunca más que nadie y que seamos siempre los mismos, independientemente de lo más o menos alto que lleguemos. Para ayudarnos a entenderlo nos hizo ver que los deportistas de élite no son más que personas a las que se les da bien hacer algo y tienen la suerte de que hay gente que le gusta y «paga» por ver lo que hacen. 

Una de las cosas que puso en valor es la relevancia de ser constantes y estables. «Vale mucho más ser número 2 del mundo toda tu vida que ganar, perder, subir y bajar». Hay que saber aceptar que habrá momentos buenos y malos, pero que lo que importa es seguir ahí, sin desfallecer y sin rendirse.

Y en el deporte, como en la vida, es importante aceptar los errores, hacer reset después de cada punto, que no nos pese lo que haya pasado antes y recorrer el camino de: reconocer, aceptar, aprender y olvidar.

Por último, nos invitó a trabajar la frustración y asimilar la derrota. Uno de los aprendizajes que el deporte de élite le ha proporcionado es aceptar que va a perder, y seguramente muchas más veces de las que va a ganar. Eso no quiere decir que no esté cumpliendo los objetivos, dando lo mejor de sí misma y superándose cada día.

Muchas gracias, Marta por tu testimonio y todo lo que nos enseñaste. Ojalá, como tú, valoremos nuestros éxitos y aprendamos de nuestros fracasos, teniendo claro que siempre hay una oportunidad para volver a empezar y llegar a ser unos auténticos Héroes en nuestra vida.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Marta Ortega

«Cuestión de prioridades»

Médico y nº3 del mundo de Padel

25 de enero de 2024
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Oriol Jara

Oriol Jara

Oriol Jara Valés

«No me avergüenzo»

Oriol Jara, en la octava sesión del programa de excelencia personal Héroe, compartió una historia inspiradora que nos puede ayudar a afrontar la espiritualidad y la fe en nuestra vida. Para Oriol, ser cristiano significó aceptar a Cristo como Señor, permitiéndole que fuera Él quien gobernara su vida. A diferencia de otros que hayan crecido en entornos cristianos, Oriol no tuvo la tradición familiar de la fe. Procedía de un entorno no cristiano, incluso, se podría decir que ateo y con mucha inquietud intelectual. Su búsqueda de Dios comenzó después del instituto, sin prejuicios hacia la verdad cristiana, pero con un corazón abierto a cualquier revelación divina.

Fotografía: Gabriel Alvarado

Este pecador redimido descubrió la perfección de la revelación de Dios, una verdad que trasciende lo espiritual y mágico para respaldarse en la ciencia y la historia. Oriol nos invita a reflexionar sobre la evidencia histórica destacando, por ejemplo, que hay más infinitamente más material escrito sobre Jesús que sobre Julio César. La impactante figura de un carpintero galileo que cambió el curso de la historia con un mensaje de amor y transformación; Cristo, el único capaz de cambiar el mundo de manera sobrenatural, contrastado con otras figuras históricas y religiosas.

El relato de Oriol nos lleva a explorar la naturaleza del mal y nos alerta sobre la importancia de no olvidar la palabra de Dios, su santidad, y el peligro de dudar en un mundo que, a menudo, rechaza la verdad que compartimos como cristianos. La lucha diaria como católicos espiritualmente comprometidos nos lleva a estudiar nuestra fe, a comprender la verdad que compartimos y a ser testigos valientes de ella.

En medio de la batalla espiritual, Oriol nos recuerda que somos transmisores de esa verdad preciosa que requiere defensa, incluso si eso conlleva luchar en un terreno complicado. La vida cristiana, lejos de empeorar nuestras vidas, nos invita a confiar en la provisión divina, recordándonos que ya se nos ha dado todo a través del sacrificio de Jesús.

Somos llamados a ser buenos, no por ingenuidad, sino por la comprensión de que ninguno merecemos estar en la presencia de Dios. La fe en Cristo nos impulsa a amar y entregarnos, cumpliendo con lo que Él nos pide. En un mundo donde la ideología no puede unir a la gente, Oriol destaca que lo que verdaderamente une es Cristo.

En conclusión, la historia de Oriol Jara es una poderosa invitación a abrazar la vida cristiana sin vergüenza, con la convicción de que Cristo es el camino, la verdad y la vida. Muchas gracias Oriol por tu testimonio, ojalá podamos llegar a ser unos auténticos Héroes en nuestra vida, igual que Cristo lo fue entregando la suya por nuestra salvación.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Oriol Jara Valés

«No me avergüenzo»

Guionista TV.

18 de enero de 2024
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Pablo Gutiérrez

Pablo Gutiérrez

Pablo Gutiérrez

«Encuentra tu valor»

Cuando disfrutamos nuestros años de universidad, la mayoría (entre los que me incluyo, a pesar de las décadas que han pasado desde aquella «vida tan buena») pensamos que ese título por el que luchamos va a ser la clave para conseguir un buen trabajo. El problema viene cuando, después de haberlo conseguido y abordado la búsqueda de empleo, nos damos cuenta de que, a lo mejor, no es suficiente.

Fotografía: Gabriel Alvarado

Ahí tomamos consciencia de que somos uno más de los miles de graduados de nuestra promoción que hemos aplicado a ese primer contrato. Con un poco de suerte nos llamarán para una entrevista y alguien nos preguntará:

¿Por qué debo contratarte a ti y no a otro de tus miles contemporáneos con idéntica titulación?

Para ayudarnos a encontrar la respuesta a esa pregunta nos visitó el pasado jueves 23 de noviembre, Pablo Gutiérrez, que nos mostró, según su experiencia vital y profesional, lo que de verdad nos va a aportar valor a cada uno de nosotros.

Y es que la respuesta está, no en lo que hacemos sino en lo que somos, o sea, esos valores que nos inculcan en la familia, escuela y grupos de influencia y relación.

Pablo nos dejó claro que, aunque nadie tiene todas las virtudes humanas, sí podemos trabajar estas repeticiones de actos buenos y nos reveló que las empresas cada vez se están fijando más en ese aspecto —soft skills— por encima, incluso, de los conocimientos.

A este gran jugador de rugby que llegó a representar a España en la selección nacional, lo que más le aportó este deporte fueron los valores tan genuinos que tiene en comparación con los de otras modalidades deportivas, ya sean individuales o de equipo, y sobre los que nos dio una magnífica lección que te resumo brevemente:

  • Humildad. Según Pablo siempre debe ser el primero, ya que sin humildad no hay virtud que pueda existir. Esto no quiere decir ausencia de ambición, sino saber escuchar, pedir perdón, perdonar o crecer apoyándose en los demás.
  • Compromiso. Si queremos liderar equipos, generar su compromiso es una de las tareas más complicadas y que más tiempo nos va a llevar. Por eso Pablo nos regaló un par de tips para intentarlo: «ser transparentes y fomentar espíritu crítico para que nuestro equipo pueda opinar en libertad».
  • Reconocimiento. Y no solo al que cumple los objetivos, sino a los que se esfuerzan al máximo para conseguirlos. (¿Sabías que el 35% de los trabajadores no se siente reconocido por su jefe o su empresa?).
  • Confianza. Primero en nosotros mismos y después en el equipo. Nos invitó a aprender a delegar tareas y funciones y generar entornos de confianza, diciendo más síes que noes, porque esto último mata la creatividad. Sin embargo, si conseguimos que lo bueno se comparta, el equipo crecerá exponencialmente.
  • Resiliencia. No nos vengamos abajo cuando las cosas no salgan como queremos y pensemos que, cada vez que no salga algo bien, estamos más cerca de que sí lo haga a la próxima vez.
  • Respeto. Y aquí sí nos habló de rugby, un deporte donde se respeta a los jugadores contrarios, a los entrenadores, directivos e incluso al árbitro, con el que solo puede hablar el capitán, tratándole de usted.
  • Ambición. Distinguiéndola del egoísmo. Debemos tener ambición para desarrollar a nuestro equipo, para que avance hacia delante y crezca, porque cuanto más desarrollemos a nuestro equipo, mejor nos irá a nosotros.
  • Honestidad. Decir la verdad, ser éticos, dar ejemplo y trabajar con coherencia.

Después de hablar de gratitud y de las tres palabras mágicas —gracias, perdón y por favor—, Pablo nos expuso la importancia de la comunicación empática y asertiva, la lealtad y el trabajo en equipo; refiriéndose a esto último como lo único que no es negociable en un entorno laboral.

Y una vez que está claro cuales son los valores clave para diferenciarnos profesionalmente, nos invitó a analizar si encajan con los de las empresas en las que nos gustaría trabajar, ya que si comenzamos a trabajar en una empresa donde no hay ese match, va a ser difícil que seamos felices.

Pablo nos recalcó la importancia de llevar el mismo estilo de vida en el ámbito profesional y el personal. Aunque separemos los ambientes, debemos ser la misma persona en ambos y tener claro que cuando nos va bien en el terreno profesional nos va a ayudar a ir mejor en el personal, y viceversa.

Por último, como mensaje ganador nos recomendó ser muy generosos y dar, dar mucho, sin esperar nada a cambio porque «si das, la gente te lo va a devolver».

Muchas gracias, Pablo, por la visión que lograste transmitirnos y dejarnos claro la importancia de ser por encima de todo. Ojalá consigamos que, gracias a los valores, seamos personas confiables para formar parte de muchos equipos, y que muchas personas confíen en nosotros para liderar sus proyectos, vitales o profesionales. Si es así, seguro que seremos unos Héroes de primera que mejoraremos la vida de los demás.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Pablo Gutiérrez

«Encuentra tu valor»

Exjugador selección española rugby.
Exdirector ventas Orange España.
Top voice 2023 LinkedIn.

23 de noviembre de 2023
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®