En la sesión de Programa de excelencia personal del pasado jueves 24 de octubre, recibimos a D.Gonzalo Ruipérez.
Gonzalo nos ha contado su historia: lo mucho que ha estudiado, los talentos que ha recibido, los cargos que le han sido confiados y los sitios que ha visitado. Todas estas historias de su vida nos han dejado a todos boquiabiertos, pero, lo que sobretodo lo ha hecho ha sido la desembocadura de su vida, al lugar al que le han llevado años y años de trabajo: al servicio a los demás. Si nos referimos al lugar concreto, hablamos de la UVA (Unidad Vecinal de Absorción) de Vallecas. A continuación os contamos cómo acabó allí.
Nacido en Cuenca, pronto decidió estudiar en el seminario de Sigüenza , uno de los más numerosos de España, que le hizo abandonar sus dos pasiones: el piano y el fútbol. Después pasó unos años en Navarra, para luego ir a Madrid. Allí le mandaron a la cárcel de alta seguridad de Alcalá Meco, siendo un cura jovencísimo, donde duró poco para irse a Roma. Para poder redactar la Tesis Doctoral se fue Covadonga (Asturias). Pero al llegar le llamaron para trabajar en el Vaticano, junto a Scola, posterior arzobispo de Milán. Cumplió esta petición pensando que estar allí sería como ser párroco, pero pronto se dio cuenta de su equivocación, pues es una vida más bien distinta.
Más tarde, se le mostraron tres opciones: irse a EEUU, a la India o a Madrid. Naturalmente, eligió esta última opción, principalmente para estar con su madre, con la que está muy unido.
A su llegada a Madrid, el propio Rouco Varela le pidió que fuese a la parroquia de la UVA de Vallecas, donde la diócesis llevaba tiempo sin funcionar adecuadamente. Aceptó esta petición sin vacilar, y pronto se fue a conocer el barrio, a sus gentes, sus problemas. Tardó muy poco en darse cuenta de las circunstancias de aquel lugar. Históricamente ha sido de los lugares más problemáticos de Madrid, solo que donde antes había chabolas, el Estado puso viviendas; pero muchos problemas siguen sin desaparecer: paro, miseria, drogadicción, violencia, pandillas…
Ante un panorama tan turbio, donde un buen número de hombres ha estado en la cárcel, Gonzalo se percató de lo necesario que era allí, y pronto se puso manos a la obra y hacer lo que él consideraba necesario: atender a esos cientos de personas a las que la sociedad había dado por perdidas. De esta forma, pronto puso en marcha multitud de proyectos: 4 equipos de fútbol para los jóvenes; repartos de alimentos para familias (34.000 kilos al mes); talleres de informática para los adultos; clases de apoyo escolar…
Pero, a pesar de las ayudas y del esfuerzo realizado, los agradecimientos eran escasos. De hecho, a pesar de los kilos de alimentos dados a cada familia, algunas, incluso le reprochaban que no les había puesto lejía. No vio germinar las semillas que plantó, lo cual era frustrante. No solo por el desagradecimiento, sino por no poder cambiar la situación de todas aquellas personas, por seguir viendo casos diarios de, violencia doméstica, sobredosis, gente que duerme sin calefacción y sin haber cenado…
Gonzalo toca la impotencia a diario, sabiendo que no puede cambiar ni el pasado ni el presente ni el futuro; sobre todo, lo considera un milagro de Dios.
Ante este desencanto muchos renunciarían al proyecto que comenzaron, viendo pocos resultados de lo que hacen. Pero «el romanticismo dura de aquí a la puerta», nos dice Gonzalo, que nos aclara que lo realmente necesario es el compromiso, tomarse este proyecto en serio y ponerse en manos de Dios. Una vez hecho esto, es cuando realmente uno podrá continuar adelante con su proyecto, sin que ninguna dificultad se lo impida.
Esto es un consejo que nos da no solo para cuando hagamos voluntariado, sino para todas las actividades que emprendamos en nuestras vidas.
Autor: Pablo Cortina Veterano del Colegio Mayor
1 + 1 ≠ 2 D. Gonzalo Ruipérez Un cura de barrio
D. Gonzalo Ruipérez es, desde 2014, el párroco de la iglesia de San Juan de Dios en la UVA* de Vallecas.
📆 24 de octubre
🕒 Cena: 20:20h Tertulia: 21h
🏡 C/Marbella 60, 28034, Madrid
El pasado sábado 19 de octubre se celebró en el Colegio Mayor Santillana la Jornada de puertas abiertas. ¿En Octubre? ¿No es un poco tarde? Desde luego que no. Si la celebramos en esta fecha y no a primeros de septiembre es, precisamente, porque queremos que las familias de nuestros residentes vean, con el curso ya en marcha, cómo se han adaptado sus hijos a la vida del Mayor, desvaneciendo todo tipo de preocupación a este respecto, al encontrarse tan lejos de su hogar. Además, también pudieron darse cuenta del cambio de mentalidad que sufrieron en tan poco tiempo, al introducirse en las dinámicas de Santillana.
A continuación, pasamos a desglosar las jornadas en las distintas actividades que se realizaron:
12:00. Misa con el coro colegial
Para las familias creyentes, realizamos una misa impartida por Don Alfonso, que además fue amenizada por el coro de Santillana, que, a pesar de tener un solo mes de vida, ya suena satisfactoriamente.
13:00. Sesión Proyectar la vida a tiempo
Charla que ya es prácticamente un clásico en Santillana, y que es impartida por Jerónimo Fumanal, subdirector del colegio El Prado y antiguo residente. Con ella, Jero nos lanzó un mensaje que caló de lleno tanto en los colegiales como en los padres. Nos concienció de que
14:00. Comida
Aprovechando el buen tiempo, estuvimos comiendo todos juntos en el patio interior de Santillana, en el que disfrutamos de todo tipo de platos, pero, lo que es más importante, de una gran compañía. Aquí los colegiales aprovechamos para presentar nuestros amigos a nuestras familias, y para que estas se conozcan entre ellas, fortaleciendo nuestros lazos de amistad. También se tuvimos oportunidad para que nuestros tutores conociesen a nuestras familias, ya que estos serían nuestra principal figura de referencia dentro de Santillana, y siempre resulta positivo que nuestra familia le conozca.
15:30. Show must go on
Tras un rico café que ayudase a bajar el atracón, todos volvimos a la sala de estar. Esta vez para pasar un rato más distendido, en el que los colegiales demostrasen sus talentos ante todos, mientras se alternaban con Héctor para contar resumidamente todo lo que se hace en Santillana.
En primer lugar, Fernando explicó en qué consistía el PEP, cómo se desarrollaba y qué objetivos perseguía. Tras él, entraron en acción Juanvi y Nico, que reprodujeron un sketch del cómico -y vecino nuestro, por cierto- José Mota.
A continuación se habló de las sesiones formativas que tienen lugar dos veces a la semana. Volviendo a retomar el humor, llegó Samuel, que nos obsequió con un monólogo que hace una divertida reflexión sobre la vida.
Hablando de vida, se aprovechó para hablar de las cinco comisiones, que son el pilar sobre el que se sostiene la vida en Santillana. Aquí cada jefe de comisión, que son Jorge (Deporte), Jaime (Cultura), Samuel (Festejos), Pablo (Vida Colegial) y Jorge (Solidaridad), hablaron de cada una de sus comisiones, los planes que había hecho hasta el momento cada una de ellas y los beneficios que reporta participar en plan de comisión, organizarlo y ser jefe de una comisión. Todos coincidieron en que, por diversos motivos, estas tres tareas son muy enriquecedoras. Pero si estas nos parecen enriquecedoras, ya no hablemos de la canción de Fran y Miguel, que, tocando piano y violín respectivamente, nos dieron el mejor obsequio posible para nuestros oídos. Luego, aunque no con un timbre de voz tan agradable como el sonido del violín de Miguel, Héctor nos contó cómo funcionan las becas de colaboración, que, además del aporte económico resultan de lo más formativas. Para explicárnoslo se apoyó en Miguel Osuna, becario del colegio, que apenas podía contenerse por la emoción que le causaba esta oportunidad que se le brindaba.
Pero él no fue el único que no pudo contenerse en la velada. Tampoco pudimos nosotros con los chistes de Rafa, Carlos, Curro, Jose y Gonzalo, quienes desplegaron un repertorio de chistes de lo más jocosos y simpáticos y que desencadenaron grandes carcajadas.
Entonces llegó el momento de otro mensaje de Héctor en el que nos animó a pensar siempre en positivo. Seguido de esto, apareció Pablo, que nos brindó un solo de guitarra que daría pie al Level-up¸ proyecto iniciado por Salva Parrilla que pretende incentivar a los colegiales y recompensarles por participar en la vida del Colegio Mayor. Recompensa que sin duda merece Samuel, que nos hizo un bis y nos regaló otro número de humor.
Antes de despedirnos, no podíamos dejar sin presentar a otra pieza fundamental de Santillana: los tutores. Estos fueron presentados uno por uno y pudieron obsequiar a sus tutorandos veteranos con la sudadera oficial de Santillana.
Así, alternando entre mini-coloquios, música y humor, se nos pasaron dos horas volando, que nos dejaron un dulce recuerdo además de un profundo conocimiento de lo que supone residir en Santillana.
De este modo, la jornada llegó a su fin a las 17:30, con puntualidad británica y dejando a todos nuestros colegiales y a sus respectivas familias más que satisfechas.
El pasado jueves tuvimos el placer de recibir en el Colegio Mayor Santillana, a los alumnos del Colegio de fomento Montecastelo.
Procedentes de Vigo, visitaron Madrid para conocer la Universidad Villanueva y los diferentes grados para aquellos alumnos interesados en cursar sus estudios universitarios en la capital.
Así, los residentes del Colegio Mayor, estuvimos frente a más de cuarenta jóvenes deseosos de conocer nuestro colegio y de que les resolviésemos sus dudas sobre este, para averiguar si podrían encajar en Santillana.
Santillana no busca gente que venga a Madrid a estar «a su bola» y a salir de fiesta a diario
Naturalmente, fuimos plenamente sinceros con ellos. No quisimos venderles el Colegio Mayor como un lugar idílico, en el que todo el mundo disfruta, para que dentro de uno, dos o tres años, recibamos decenas de solicitudes de residencia de los alumnos vigueses. No lo hicimos porque sabemos con toda certeza que Santillana no es un sitio para todo el mundo. Este mensaje, lejos de toda altivez, no pretende dar la imagen de Santillana como un lugar elitista al que solo puedan acceder los estudiantes más brillantes. Para nada. Lo que quisimos dar a entender es que, Santillana no busca gente que venga a Madrid a estar «a su bola» y a salir de fiesta a diario. «Si lo que quieres esto -dice un residente-, lo mejor es que te busques otro sitio en el que vivir». Santillana está lejos de ser un sitio al que la gente venga a tener ese tipo de vida, pues se fundamenta sobre otros pilares: el ambiente familiar y el desarrollo personal.
Por eso, advertimos desde el primer momento de que, al elegir vivir en Santillana, estás eligiendo crecer personalmente, en todos los sentidos. Para desglosar todo lo que esto supone, les explicamos, en primer lugar, en qué consisten las charlas del PEP que recibimos todos los lunes y jueves. También de las cinco comisiones que tenemos en Santillana: vida colegial, festejos, deportes, cultura y solidaridad, las cuales se encargan de sacar planes -al menos uno por semana cada comisión- de las que puedan participar los colegiales. Por poner algún ejemplo, durante este curso se han encargado de organizar visitas al teatro, viajes a Ávila, torneos de tenis, charlas formativas de diversos temas… planes que, por cierto, no pueden salir adelante de no ser por los colegiales. Por ello, se apela a la iniciativa de todos ellos, para que saquen planes y muevan a sus amigos, con lo que conseguimos potenciar diversas habilidades: sociales, comunicativas, organizativas… También aclaramos que Santillana es un sitio en el que están tajantemente prohibidas las novatadas, temática que preocupa especialmente a algunos.
Centrándonos ya en lo material, hablamos de la comida y de las instalaciones. La primera es casera e inmejorable, que hará que no eches de menos las comidas de tu hogar. En cuanto a las instalaciones, estamos dotados de todo tipo de facilidades para favorecer el ocio y el estudio de los residentes: contamos con campo de fútbol, de tenis, piscina y gimnasio; una biblioteca y una sala de estudio; dos salas de estar en las que pasar tiempo juntos; un salón de actos con cine incorporado para desarrollar nuestro lado más cinéfilo, y una sala de música con toda clase de instrumentos para los más melómanos; una sala de radio… y un sin fin de lugares que harán que tu vida en Santillana no solo sea excelente respecto a lo formativo, sino también en torno al ocio.
Con todo lo dicho, dejamos claro a los alumnos de Montecastelo que si para ellos es una preferencia, además de lo académico, alcanzar la excelencia en todos los ámbitos de su vida, Santillana es el mejor sitio al que pueden acudir.
Muchas gracias por habernos visitado, y esperamos veros pronto.
En la sesión de PEP de pasado lunes, Arturo, nuestro subdirector, ha roto con los moldes de lo que suponían las charlas PEP hasta ahora. Ni siquiera tuvo lugar en la sala de estar, como siempre, sino que nos la dio en el bar de Santillana. Allí, encontramos frutos secos, patatas fritas, cervezas y refrescos, algo que no solemos encontrar en este tipo de charlas, y que suponen un aliciente que más de uno agradeceríamos que se convirtiesen en una constante.
Pero este cambio de ambiente no ha sido para nada lo más subversivo, sino que ha sido el propio contenido de la sesión, en la que Arturo apenas ha volcado su conocimiento sobre nosotros, sino que, más bien, nos ha animado a que este florezca en nosotros mismos. La vía para conseguirlo es, sin duda, la creatividad. De ahí que nos haya presentado el Decálogo Creativo, el cual se expone a continuación:
Buenas noticias: en la vida y, concretamente, en la sesión de hoy, vamos a tener que trabajar si queremos ser realmente creativos. Porque la creatividad no es solo para gente creativa, sino que es una habilidad que se puede desarrollar mediante el entrenamiento. Solo se deben seguir los presentes consejos.
Contágiate: en este punto, Arturo reta a los estudiantes de Derecho «¿Por qué no probáis a hacer un trabajo de Derecho Penal en un pub irlandés?». Con ello, no quería incitarles a jugarse su futuro académico en estado de embriaguez, sino que quería subrayar la importancia que tiene el entorno en el trabajo que realizamos. En este sentido, nos anima a trabajar en distintos lugares y observar cómo influye cada uno en nuestro trabajo. Al fin y al cabo, si permanecemos siempre en un mismo paisaje, difícilmente podremos cambiar.
Piensa: es importante que reserves un tiempo diario a tener un tiempo para ti y reflexionar.
No pienses: también haz lo contrario que en el punto anterior. Busca momentos para desconectar y dejar descansar a los engranajes del cerebro. Además, este tiempo libre nos puede servir como fuente de inspiración. Un ejemplo, sin irnos más lejos, sería escuchar las historias de la gente.
Noproblem: con esto quiere decir que la creatividad, al contrario de lo que muchos creen, no genera problemas, sino que los resuelve.
¡Rompe la baraja!: no hagas lo que demás esperan de ti. Pero, claro, si en el trabajo te piden que hagas una cosa, tendrás que hacerla. Lo que se quiere decir es que se debe intentar hacer de una forma de la que nunca antes la habíamos Si no rompemos moldes, no podremos diferenciarnos y destacar de entre los otros miles de proyectos que hay.
I love limits: las restricciones son la verdadera gasolina para la creatividad. Cuantos más haya, mejor será el resultado. De hecho, a un creativo lo peor que le puedes dar es una hoja en blanco. Ahora bien, si le propones una situación plagada de obstáculos, verás como las supera sin dificultad alguna.
La gente: ten siempre en cuenta a los que te rodean. Escúchales. Pregúntales. Aprende de ellos. Haz equipo.
Incentivos: para alcanzar tu objetivo, prométete un buen premio cuando lo consigas.
…: la última norma la decides TÚ.
Autor: Pablo Cortina Veterano del Colegio Mayor
CREATIVIDAD | Para no creativos
ARTURO PERIS Arquitecto // Emprendedor
📆 21 de Octubre 🕒 21:45h 🏡 C/Marbella 60, 28034, Madrid
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