¡Este fin de semana debuta oficialmente el CLUB DE DEBATE del Colegio Mayor Santillana!
Nuestros colegiales, Jorge Belmonte, Samuel López, Nicolás Zabala y Miguel Cardenal, acudirán el viernes 22 de noviembre por la tarde y el sábado 23, por la mañana al Colegio Mayor Universitario Isabel de España, organizador del torneo, para debatir sobre la compatibilidad entre el estado de bienestar europeo y la lucha contra el cambio climático.
¡Mucho ánimo #Santillanos! Vamos a dejar el pabellón bien alto.
CHARLA DEL PROGRAMA DE EXCELENCIA PERSONAL DEL COLEGIO MAYOR SANTILLANA.
Vive una experiencia universitaria plena en nuestra residencia de estudiantes en Madrid.
El pasado jueves 28 recibimos en nuestra sesión del PEP a Rodrigo Villarriba, senador de Palencia por el Partido Popular. Para hablar de su sesión, comenzaremos por el final, concretamente con la respuesta que le dio a uno de nuestros colegiales, Guillermo, cuando le preguntó que qué era para él el Senado y que por qué creía que actualmente tenía tan mala fama.
Para Rodrigo, estar en el Senado supone « defender mis ideas y valores, pero también a mi territorio. Tiene una doble función que valoro muy positivamente.» Y cree que la gente tiene una mala imagen del Senado porque, realmente, no lo conoce. Pero «realmente es una herramienta muy útil, y que sobre todo sirve para resolver ciertos problemas de tu provincia que no se pueden tratar a nivel nacional».
Pero no viene a hablarnos solo de política, sino de algo más profundo: de valores. Algo más profundo porque, para él, son los valores lo que deben de fundamentar la política. Puso la metáfora de que los valores deben de ser como una semilla, de la cual germine la política. Es su forma de entender la política, no como una mera gestión, sino como algo que debe estar sostenido por unas ideas, por una identidad.
De hecho, han sido sus valores los que le han llevado a meterse en política. Se metió en el PP para hacer florecer sus valores basados en el humanismo cristiano y, por tanto, haciendo de la política un servicio a los demás.
Fotografía: Gonzalo Rodríguez
Tras aclarar los motivos que le llevaron a ingresar en Nuevas Generaciones en 2012, nos hizo un breve resumen de los principios del humanismo cristiano.
«Lo primero en lo que debe centrarse un humanista cristiano es en la defensa de la vida -entendiendo esto como aquello que se da desde el momento de la concepción hasta el momento de la muerte». Por eso, se opone tajantemente a la eutanasia y al aborto.
«Otro punto fundamental es la defensa de la dignidad de la persona». Por eso, también está en contra de la maternidad subrogada, conocida coloquialmente como vientres de alquiler, ya que para él suponen tratar a las mujeres y a los bebés como simples mercancías, y son mucho más que eso.
Ante la pregunta de otro colegial, dejó claro que él no se considera liberal. Cree que el Estado debe garantizar ciertos servicios mínimos, y que «debe llegar a aquellos sitios a donde el mercado no llegue».
«Creo que tenemos un compromiso con España»
Como no podía ser de otra manera, también defiende la unidad de España por encima de todo. «Creo que tenemos un compromiso con ella», nos dice.
Con todas estas ideas nos dejó Rodrigo, un chico que, a pesar de su juventud, aspira a cambiar su país, con esos valores que defiende y que considera tan importantes. Y hacerlo, hoy más que nunca, «es imprescindible, porque vivimos en una sociedad relativista en la que todo da igual, en la que la gente ya no tiene valores, y mucho menos lucha por ellos».
Autor: Pablo Cortina Veterano del Colegio Mayor
Política y valores Rodrigo Mediavilla
Licenciado en Periodismo y graduado en Derecho por la Universidad de Valladolid y en la actualidad es senador del Reino de España por la Provincia de Palencia en la XIV legislatura y Presidente Provincial de Nuevas Generaciones del PP de Palencia.
📆 28 de Noviembre
🕒 Cena: 20:20h Tertulia: 21h
🏡 C/Marbella 60, 28034, Madrid
El pasado miércoles 20 de noviembre, la Asociación de Colegios Mayores de Madrid organizó unas jornadas de comunicación en el Colegio Mayor Berrospe convocando a todos los responsables de esta área para conocernos entre todos y formar así un mayor sentido de pertenencia a un movimiento que, en ocasiones, parece estar en peligro de extinción.
La figura del Colegio Mayor Universitario está perdiendo cada vez más presencia en la ciudad de Madrid a causa de las residencias que se autodenominan universitarias sin tener muy en cuenta el verdadero sentido de esta palabra.
El origen del Colegio Mayor surgió por la sed de conocimientos de los estudiantes universitarios y la necesidad de continuar su formación en su casa, en su residencia, en contraposición de vivir en la soledad de un piso. Comenzó así a diferenciarse mediante actividades tales como tertulias conjuntas sobre temas de actualidad, talleres, actividades culturales, viajes y convivencias, actos académicos y deporte en conjunto.
En la jornada organizada por la Asociación pudimos descubrir diferentes puntos de vista y poner en común nuestros puntos fuertes y débiles a la hora de comunicar las necesidades formativas que existen y las dificultades que nos encontramos en este campo.
La responsable de comunicaciones de la asociación, Yasury Romero, nos dio a todos los asistentes una clase magistral sobre las nuevas tendencias, herramientas para mejorar el uso de las redes sociales, horarios de publicaciones y sobre todo, y en mi opinión lo más importante, la idea de comenzar a <<hacer piña>> entre nosotros y apoyarnos en todas las actividades que hagamos mutuamente para darles visibilidad, ya que solo así resaltará de nuevo la figura del Colegio Mayor en el más puro estilo universitario, y no en el que los medios de comunicación se hacen eco, dando la imagen de un lugar de fiesta y novatadas.
Porque los colegios mayores son mucho más que eso, son lugares donde compartir conocimientos, donde crecer como personas y donde ampliar los círculos y la perspectiva sobre nuestro entorno.
Finalizamos la sesión comiendo todos juntos con el deseo de volver a vernos pronto y de organizar sesiones como esta de forma mucho más habitual.
Deja de nadar y piensa Sesión del programa de excelencia personal de la Residencia Universitaria.
A pesar de que la violencia es algo que se sacó de las aulas desde hace décadas, lo que Miguel Ángel ha hecho en la pasada sesión de PEP, del lunes 18 de noviembre, fue asestarnos un buen golpe. No un golpe belicoso, ni mucho menos, sino que más bien, iba cargado de buenas intenciones, pero que no por ello nos deja de doler. Como esa colleja que a todos nos ha tenido que dar alguna vez nuestro padre para que nos tranquilicemos y paremos esa vorágine de apetitos y alaridos que es la infancia. Todos tenemos la suficiente memoria como para confirmar lo que nos dolió, pero también para conservar grabado en la memoria el valioso consejo que nos dejó un día la palma de nuestro padre.
Pero, para nuestra desgracia -y para su gloria, pues no tendrán que aguantarnos por siempre-, ellos no estarán siempre ahí para darnos esas collejas que necesitaremos prácticamente a diario, especialmente en nuestra vida adulta. Por eso, Miguel Ángel se ha asegurado de dárnosla él a nosotros para que, en un futuro seamos nosotros las que nos la demos a diario.
Pero no hay que malinterpretar mis palabras: con esto, no se está haciendo ninguna apología de la autolesión, sino, más bien, de la autocorrección. Al igual que tampoco se nos está dando un castigo físico, sino más bien un premio. Un premio, llamémoslo psicológico, que va más allá de todo dogma o religión y que, por tanto, puede aplicarse a cualquier persona.
La lección en cuestión se basa en la historia narrada por David Foster Wallace, en la que dos peces jóvenes, nadando por el océano, se cruzan con un pez anciano y este les saluda: «¡Hola, chicos! ¿Qué tal está el agua hoy?». Ellos, sin contestar, siguieron nadando unos metros hasta que uno de ellos le preguntó al otro «¿Qué es el agua?».
Autor: Gonzalo Rodríguez
Esta fábula no debería sorprendernos, ya que encierra la historia de todos los seres humanos, que, al pasar mucho tiempo bajo ciertas condiciones, acaba adaptándose a ellas. Pero se adapta hasta tal punto que prácticamente se olvida de ellas. Y eso es lo que les pasa a muchos en la vida adulta: llevan una vida estresante y acelerada, sin ninguna tregua ni descanso. Así, no acabamos fijándonos en nuestro entorno, centrándonos en nosotros mismos y en nuestras necesidades inmediatas. Esta actitud necesariamente nos lleva a pensar que lo normal es que el mundo se comporte tal y como queramos, y que prejuzguemos a todo aquel que nos da una mala impresión. Esto lo hacemos sin pararnos a pensar en qué hay detrás de la persona, cual esa historia, que puede que sea mucho más dura que la mía, que le haya llevado a estar donde está ahora. Así, al igual que los peces no saben que están rodeados de agua, nosotros tampoco conocemos nuestro entorno, ni mucho menos en nuestros iguales.
Es necesario que nos paremos, que, para revertir eso, nos paremos, que pensemos y nos replanteemos cómo debemos pensar y a qué debemos prestar atención. Este cambio de lo que Wallace llama configuración por defecto, no solo nos ayudará en nuestras relaciones interpersonales, al ver a las personas tal y como son, con sus particularidades y sus problemas; sino que también nos ayudará a un nivel mucho más profundo y personal, ya que comenzaremos a ver el día a día de una forma completamente distinta, mucho más profunda y contemplativa.
Por eso, Miguel Ángel nos anima a hacer lo que debieron haber hecho los peces: dejar de nadar y pensar, para así tener un trayecto mucho más apacible.
Autor: Pablo Cortina Veterano del Colegio Mayor
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MIGUEL ÁNGEL SÁNCHEZ DE LA NIETA
Doctor en periodismo
📆 18 de Noviembre 🕒 21:45h 🏡 C/Marbella 60, 28034, Madrid
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