La dignidad, con Gonzalo Villalón
La clave de la dignidad es juzgar actos y no personas
CHARLA DEL PROGRAMA DE EXCELENCIA PERSONAL DEL COLEGIO MAYOR SANTILLANA.
Vive una experiencia universitaria plena en nuestra residencia universitaria en Madrid.
El pasado jueves 30 de enero recibimos en nuestro Colegio Mayor a Gonzalo y María, quienes trabajan en Cooperación Internacional desde hace años, habiendo sacado múltiples proyectos adelante. Realmente resulta sorprendente que gente tan joven, que solo nos saca un par de años a algunos de nosotros, ya haya dejado su huella en una organización tan grande e importante como es en la que trabajan. Pero más impactante es que dediquen su tiempo a algo que cada vez es menos frecuente ver: ayudar a los demás.
A lo largo de la sesión nos han explicado lo importante que es para ellos este objetivo, y que no debe consistir solamente en una ayuda material, si no en algo que va mucho más allá, que es hacer visible la dignidad de esas personas a las que ayudan. «¿Por qué es tan importante tratar a todo el mundo con dignidad?», se preguntaron muchos colegiales, «porque todos los conflictos en el mundo, ya sean guerras, o simples peleas, tienen su raíz en precisamente eso, en no reconocer la dignidad del otro», nos respondió Gonzalo.
<<Todos los conflictos del mundo tienen su raíz en reconocer o no la dignidad del otro.>>
Un ejemplo que nos muestra la importancia de esto es, ni más ni menos, el apoyo escolar, que la organización da a decenas de niños de primaria y secundaria. Estos niños tienen las mismas capacidades que cualquier otro, a pesar de los resultados que presentan. Esto se debe a que muchos de ellos, cuando vuelven del colegio, no tienen a nadie en casa que les pregunte qué tal les ha ido en un examen, que les enseñe a coger hábitos de estudio o que, simplemente, les de amor. Pero en el apoyo escolar, además de aprender matemáticas, inglés o lengua, lo que verdaderamente deja huella en ellos es la atención que han recibido por parte de los voluntarios. «Cuando adquieres el compromiso de ir semanalmente a verles y a echarles una mano, les estás mandando un gran mensaje: que son importantes, que sus estudios valen la pena». De no ser por esta ayuda, no solo fracasarán académicamente, sino también en la vida en general, ya que quedarán con unas profundas heridas afectivas y no sabrán confiar en nadie. Ahí está la importancia de su labor.
Otra clave de la dignidad es juzgar actos y no personas, idea que ya aparecía en el código penal romano. Naturalmente, esto, cuesta mucho, ya que en la actualidad tendemos a etiquetar a las personas. Pero estas etiquetas lo único que hacen es envilecernos, no dejándonos ver en lo más profundo de la persona, guiándonos solo por unos cuantos prejuicios. Y sabemos de sobra lo doloroso que es esto, pues todos hemos recibido alguna en un momento de nuestras vidas, pero, sin embargo, seguimos poniéndolas. De la importancia de evitar hacer esto nos concienció la exposición de fotos que lleva una semana por las paredes del Colegio Mayor. Estas fotos, nos explica María, no pretenden retratar a personas sin hogar, y mostrar su miseria como si lo viésemos desde un escaparate. Por el contrario, en muy pocas fotos se ve esto, ya que, todas estas fotos fueron realizadas por una persona sin hogar. Esto se hizo con el objetivo de mostrar su día a día desde su punto de vista, porque, al fin y al cabo, ¿quién mejor que ellos para hacerlo? Además, mostrar los gustos de una persona es una forma de humanizarla, de mostrar que, tras la fachada que nos muestra, hay un mundo inmenso.
Tras explicarnos todo esto y mostrarnos el testimonio de Paco, un hombre de 51 años que vive en la calle, nos dejó a todos claro la crudeza de no tener hogar. Por último, concluyeron con un taller que nos ayudó a profundizar sobre el significado y verdadero valor de la dignidad.
Sin duda, ha sido una sesión que ha dejado huella en nuestras vidas.
Autor: Pablo Cortina
Veterano del Colegio Mayor
La dignidad, valor transformador del trato a las personas
Gonzalo Villalón Fornés
Economista | Consultor de cooperación y desarrollo
Maria Villarta
Coordinadora de proyectos en Cooperación internacional.
📆 30 de enero
🕒 Cena: 20:20h Tertulia: 21h
🏡 C/Marbella 60, 28034, Madrid
¿Mejores salidas laborales a estas alturas?
Fernando Álvarez, coordinador académico del colegio mayor Santillana, nos deja su opinión sobre los rankings laborales en Madrid y el resto de España.
Seguro que ahora que estás a punto de convertirte en estudiante universitario has consultado algún informe en el que, a modo de ranking, aparecen las diez carreras universitarias con mayor demanda en el mercado de trabajo o con mayores retribuciones salariales. Y seguro que, mientras lo leías te has preguntado cuál de los colegios mayores en Madrid sería el adecuado para, una vez escogida tu (difícil) elección, iniciar esa inolvidable etapa de tu vida.
Pues bien, debes saber que esos informes casi siempre forman parte de campañas promocionales de portales de empleo o consultoras de recursos humanos especializadas en formación y desarrollo.
La mítica frase: “El 45% de los empleos del futuro aún no se conocen”, que al principio era mucho más impactante: “El 45% de los empleos actuales desaparecerán en un breve espacio de tiempo” está preñada de una potente carga emocional que es en donde se apoya actualmente el proceso de venta, en este caso, de titulaciones superiores con nombres infinitos o imposibles cuando no antagónicos como el hacking ético que seguro fue una ocurrencia de la misma persona que inventó la antagónica “discriminación positiva”.
En el Colegio Mayor Santillana, la persona es el centro y su excelencia humana nuestra constante preocupación.
Sin embargo, estimado preuniversitario, ¿has visto algún ranking de vocaciones o de talentos y de cómo alcanzar nuevos horizontes con su desarrollo?
Porque la respuesta a ambas cuestiones clave te las proporcionamos en Santillana, tu colegio mayor en Madrid. Aquí estimulamos al máximo la vocación de cada colegial universitario, sea ésta cual fuere y desarrollamos tu talento hasta donde quieras llevarlo. En una palabra, la persona es el centro y su excelencia humana nuestra constante preocupación. Esa es la razón de ser de Santillana, tu colegio mayor en Madrid y de nuestro Programa de Excelencia Personal (PEP); una batería de actividades de todos y para todos que a nadie deja indiferente por su creatividad y diversidad.
Ten presente que el conocimiento pierde progresivamente relevancia en el conjunto del “perfil ideal” del profesional del siglo XXI, y es que su “volatilidad” es tal (la del conocimiento), que se estima que en menos de 10 años el conocimiento actual se habrá duplicado. Esto quiere decir, cuando menos, 2 cosas: Que el reciclaje profesional, es decir, la formación permanente, nos acompañará a lo largo de la vida profesional y que la clave ya no está únicamente en tenerlo y que esté actualizado sino en cómo lo gestionas; cómo lo aplicas y adaptas en función de las necesidades y requerimientos del entorno sobre el que actúas aplicando un sólido criterio ético y moral.
¿Y qué es lo que se valora cada vez más en el ámbito laboral?:
La excelencia personal en cuanto a la actitud frente al trabajo, primando el colaborativo frente al asociativo; es decir, el trabajo que logra un descubrimiento y su aplicación a través de la colaboración profesional y no únicamente mediante el reparto de tareas para luego juntarlas.
La empatía o manera de relacionarte con tu entorno.
Cómo incides en tu círculo profesional, es decir, tu asertividad.
De qué manera enriqueces lo que pasa por tus manos mediante la creatividad y el trabajo en equipo.
Qué estrategia empleas para adaptarte a cada situación, a menudo demasiado cambiante, gestionando a la vez tus emociones.
Recuerda que el talento solo ya no sirve si no va acompañado de una actitud que sólo forjarás desarrollando tu vocación.
Santillana, tu colegio mayor en Madrid.
Más allá de la formación.
Fernando Álvarez – @falvarezflores
Coordinador académico
La justicia… ¿Es justicia?
«Es mejor tener diez culpables en la calle, que meter a un inocente en la cárcel.»
CHARLA DEL PROGRAMA DE EXCELENCIA PERSONAL DEL COLEGIO MAYOR SANTILLANA.
Vive una experiencia universitaria plena en nuestra residencia de estudiantes en Madrid.
El pasado jueves 23 de enero estuvo con nosotros Antonio Del Moral, magistrado del Tribunal Supremo que ha llevado entre otros, casos como el del Procés.
Nos contó que su larga carrera le ha brindado, sobre todo, numerosas anécdotas, muchas de ellas muy simpáticas. Esto explicaría por qué no se le ha borrado la sonrisa durante toda la tertulia. Una sonrisa que sin duda, es signo de que aún conserva la pasión por su oficio. Y esta pareció acentuarse mientras compartía con nosotros algunas de esas anécdotas, algunas tales como pequeños malentendidos en los que, en distintas conferencias en Guatemala y Honduras, le presentaron como «fiscal supremo del tribunal español», causando la consecuente risa de sus compañeros.
Pero sobretodo ha compartido con nosotros una anécdota que ha servido, además de para ofrecernos un dulce recuerdo -y nunca mejor dicho-, para hacernos comprender cómo funciona verdaderamente el derecho. Su anécdota es la siguiente:
«Los que aplicamos la justicia somos, ante todo, humanos.»
Hace años, recibió la visita de un colegio. El grupo estaba compuesto por ochenta niños de entre ocho y diez años. Hasta entonces, se había hecho cargo de casos importantísimos, pero nunca se había enfrentado a tal marabunta de niños. Para apaciguarles, decidió traerles chocolatinas, y darle una a cada niño que le respondiese bien a una pregunta. Comenzó con preguntas fáciles: qué era un juez, a qué se dedicaba etc. y a cada respuesta, un niño recibía una chocolatina. Pero acabó preguntándoles «¿Los jueces alguna vez nos equivocamos?», a lo que todos los niños respondieron, al unísono, con un rotundo «no». Esta vez, naturalmente, ninguno recibió chocolatina. Entonces les explicó lo mismo que nos explicó a nosotros: «los que aplicamos la justicia somos, ante todo, humanos. Esto significa que nos podemos equivocar, y que no siempre tomamos las medidas adecuadas. La justicia de los hombres es tan pequeña como los propios hombres.» Con este mensaje no nos incita a dejar de creer en la justicia, sino a, más bien, lo contrario. Nos dice que no hay que perder la fe en ella, que tenemos que aspirar a que la justicia del hombre llegue lo más cerca posible al ideal de justicia.
Para ilustrarnos mejor hasta qué punto puede llegar la imperfección de la justicia, nos contó la historia de un hombre inglés al que acusaron de violador. Este hombre pasó doce años en la cárcel hasta que se descubrió que el verdadero autor del crimen no había sido él.
«Es mejor tener diez culpables en la calle que meter a un inocente en la cárcel.»
Este error tiene una gran magnitud, ya que destruyó la vida de una persona. Por eso, nos transmite la siguiente reflexión, que se debe tener siempre presente antes de juzgar a alguien: si metemos a un sospechoso en la cárcel, podemos cometer dos injusticias: metemos a un inocente en la cárcel, y dejamos al culpable en libertad. En cambio, si le absolvemos, solo podemos cometer una injusticia: dejar libre al culpable de un crimen. En este sentido, nos dice que, para él, es mejor tener diez culpables en la calle que meter a un inocente en la cárcel.
Esta afirmación, sin duda, tiene unas grandísimas connotaciones, y nos ha dejado a los colegiales mucho de lo que hablar y sobre lo que relfexionar.
Autor: Pablo Cortina
Veterano del Colegio Mayor
La justicia… ¿Es justicia?
Antonio del Moral García
Magistrado del tribunal supremo
📆 23 de enero
🕒 Cena: 20:20h Tertulia: 21h
🏡 C/Marbella 60, 28034, Madrid
¿Es posible utilizar la gamificación en un Colegio Mayor en Madrid?
¿Es posible y, sobre todo, es útil utilizar la gamificación en un Colegio Mayor en Madrid?
Todos los años, en torno al mes de junio, a punto de terminar el curso, hacemos un diseño estratégico del siguiente: marcamos los objetivos y desarrollamos las acciones que vamos a realizar para conseguirlos, así cómo el calendario de realización de las mismas. Hasta aquí todo bastante normal y estándar.
Este curso nos surgió una pregunta que nos costó bastante contestar:
¿Qué debe ofrecer un Colegio Mayor en Madrid a sus colegiales para que estos se impliquen en el mismo?
Sí, que se impliquen, ya que un colegial no solo es un cliente que recibe un servicio hotelero, sino que forma parte muy activa en la vida de un Colegio Mayor y necesitamos que todos nuestros colegiales se impliquen en el mismo.
Pero, ¿cómo conseguimos que un chico milenial, o de generación Z (o de lo que sean ahora) se motive y se implique?
Tras mucho darle vueltas, tuvimos una idea, ¿Por qué no usamos la gamificación? Sí, utilizar el juego como herramienta para conseguirlo. Y empezamos a darle forma.
Nuestra idea era que ellos vieran la vida en el Colegio Mayor como un juego en el que pueden ir sumando puntos para la consecución de un objetivo. Además, para que fuera más atractivo, le dimos una imagen muy parecida a los juegos de arcade y plataformas de los años 80, juegos tales como Donkey Kong, Super Mario Bross etc. Y así surgió nuestro gran juego:
El Level Up.
Pero, ¿Qué es el Level Up?
Un juego en el que todos los colegiales pueden ir subiendo niveles desde el 11 hasta el 1, a través de la obtención de puntos, los cuales se consiguen mediante la asistencia, implicación, diseño y organización de planes colegiales, los cuales forman parte de nuestro Plan de Excelencia Personal.

Pues nos lanzamos a la aventura y lo pusimos en marcha al comenzar el curso 2019/2020. ¿Y el resultado? A fecha de enero del año 2020,
- La participación de nuestros colegiales en los planes ha aumentado un 138%.
- TODOS nuestros colegiales han participado en mayor en menor medida en los planes.
- El colegial que lidera el ranking está ya en el Nivel 6, y tiene a tiro llegar al Nivel 1 y rebautizar su habitación.
- La palabra Level Up se escucha por todos los rincones del Colegio Mayor, y ha pasado a formar parte de la vida de nuestros colegiales, los cuales la incluyen en muchas de sus conversaciones.
En definitiva, la gamificación ha supuesto una herramienta muy válida para motivar, implicar e incentivar a nuestros colegiales, por lo que seguiremos dando pasos en esta dirección y os invitamos a que probéis nuevas maneras de acercaros a los jóvenes actuales, los cuales solo necesitan que se les hable y motive de la manera que ellos desean, no de la manera que los más talluditos, como el que os escribe, lo haría.
Al fin y al cabo, lo que nos importa es conseguir nuestro objetivo, que no es otro que nuestros colegiales disfruten de una “Pura Vida Universitaria”.
Muchas gracias,
Héctor Trinidad – Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ







