¿Te gustaría saber cómo están viviendo la cuarentena los residentes del Colegio Mayor Santillana?

En esta entrada vamos a ir actualizando día a día las bitácoras de nuestros colegiales, tanto de los que se han quedado en Madrid, en el colegio mayor, como los que han decidido irse a su tierra. De esta forma intentamos acercar, acompañar y entretenerte durante este tiempo y también, por otro lado,  podremos recordar en un futuro cómo se vivieron estos momentos históricos.

 

Día 22 – Bitácora de Javier Manero

León, domingo 5 de abril de 2020

Bueno, pues así es como estrenamos el mes de abril; el 4/20 parecía que iba a ser una fecha mágica, pero nos hemos encontrado con una situación que seguro nadie se imaginaba hace 3 meses.

Lo importante es no dejarse llevar por los pensamientos negativos. A veces veo a algunas personas quejarse porque el confinamiento se les está haciendo horrible, pero realmente, gracias a los avances actuales se puede hacer bastante llevadero. Para empezar, no tienes que dejar de lado los hábitos que hayas tenido hasta el momento, es decir, yo sigo estudiando y haciendo ejercicios todos los días (menos el wake up que lo he borrado de mi vida); con eso ya tienes buena parte del día ocupado. Luego, todo el mundo tiene un teléfono móvil o un ordenador. Yo aprovecho y mantengo conversaciones durante horas con mis amigos por la noche sin ningún problema. Por supuesto que preferiría estar fuera, pero como hace mal tiempo, pues tampoco nos perdemos gran cosa de momento.
También hay que llamar a los abuelos y demás familiares, que el móvil no solo hay que usarlo para echarse unas risas y a los más mayores esas llamadas siempre les hacen mucha ilusión.
Pues eso, si te mantienes firme, esto se pasará como si nada. Aguantad lo que queda porque es nada y cuando lo miremos desde el futuro, parecerá que el confinamiento duró solo unos días.

Día 21 – Bitácora de Miguel Cardenal

Colegio Mayor Santillana | Madrid, sábado 4 de abril de 2020

¿Qué puedo decir que no se haya dicho ya en las 20 bitácoras que han precedido a esta? Ciertamente, poca cosa. La vida aquí en Santillana transcurre con la máxima normalidad permitida por esta situación. Nuestro día a día sigue marcado por el mismo horario y la misma normativa, que mantienen el orden y la productividad. La convivencia es agradable y la cantidad de espacio del que dispone la residencia es sin duda una de las claves para poder aprovechar al máximo este tiempo de “parón” que se nos ha dado, sin perder la calma.
La prisa y la presión del día a día han desaparecido brindando una oportunidad para la reflexión, para retomar aficiones casi olvidadas, para tratar más con las personas que nos rodean o con las que llevamos tiempo sin tratar…
No debemos olvidar que hay mucha gente que está pasándolo mal; por ellos hay que ser responsables y encontrar la manera en la que podamos aportar (siempre empezando por el que tenemos al lado).

P. D.: Asensio, gracias por los cereales.

Día 20 – Bitácora de Nicolás Zabala

Colegio Mayor Santillana | Madrid, viernes 3 de abril de 2020

Cierto es que nadie hubiera imaginado que este 2020 nos iba a traer algo histórico (porque sí, lo que estamos viviendo es histórico) como es una pandemia mundial, echar de menos a la familia, a los amigos, a la calle…
Me acuerdo del año pasado cuando estaba estudiando Derecho Constitucional y leía el artículo 116 de la Constitución que describe cómo se debe declarar el estado de alarma y yo me decía, “¡bah!, esto es lo típico que nunca van a preguntar porque es imposible que pase ahora mismo»; y ¡vaya si me equivocaba!
No obstante, debemos ver el lado positivo de este confinamiento. La gente ha multiplicado su solidaridad, además de apreciar mucho más las cosas “corrientes” de la vida. Todos echamos de menos a familia y amigos y eso nos ha hecho que los valoremos muchísimo más y que por eso mismo aprovechemos el tiempo… y es que, ¡a lo mejor todo esto era necesario! Es como si el mundo se hubiera pausado durante un tiempo para que todos tengamos un momento de reflexión y visión de nuestro futuro para luego poder dar lo mejor de nosotros mismos. Con eso me quedo yo por lo menos. Además, en mi caso, me considero un privilegiado por poder pasar esta cuarentena en Santillana, donde estoy disfrutando junto a los demás residentes de numerosos espacios, diversidad de planes, el campo de fútbol para mí solito, pero, sobre todo, de poder asistir a Misa y pasar la Semana Santa con Dios. Rezo por todos para que esto se acabe cuanto antes. ¡Mucho ánimo!

Día 19 – Bitácora de Paco del Valle

Sevilla, jueves 2 de abril de 2020

¡AL LORO QUE NO ESTAMOS TAN MAL!
Frase de Joan Laporta que explica perfectamente mi situación de cuarentena.
Mucha gente está expresando en sus redes sociales el malestar y sufrimiento que están acarreando durante esta larga pandemia. Ante esto me gustaría expresar mi pensamiento personal que no es otro que: ¡Neee, pues tampoco es para tanto!
En pleno siglo XXI con los avances tecnológicos que poseemos y un poco de imaginación con los trastos antiguos que ya ni recordábamos que teníamos, se puede llevar una cuarentena bastante entretenida, como es mi caso: La PlayStation 3, Netflix, me he visto Breaking Bad con mi madre (por cierto, MUY RECOMENDABLE) y mañana se estrena La Casa de Papel.
Todos los días hago una hora de armónica con tutoriales de YouTube para aprender. Estoy enseñando a mi hermana a conducir por el garaje. Leo biografías de jugadores que tenía pendientes desde hace años. Me veo partidos antiguos que retransmitió Julio Maldonado “Maldini” en su Blog. En definitiva y aunque parezca un poco frío… unas vacaciones un poco extrañas.

Día 18 – Bitácora de Íñigo López de Carrizosa

Colegio Mayor Santillana | Madrid, miércoles 1 de abril de 2020

Ya se ha terminado marzo, un mes que parecía que iba a ser eterno, pero que luego no lo ha sido tanto, aunque si me hubiese ido de Santillana seguro que sí se hubiera hecho eterno. Aquí somos unos privilegiados porque la mayoría del tiempo tenemos cosas que hacer; podemos seguir con nuestra formación con normalidad (y eso es un gran privilegio), practicar muchos juegos de mesa, experimentar nuevos cortes de pelo y disfrutar de los “piques” al ping pong con la mesa que hemos tomado prestada (¡ejem!) a Amura para estos días de cuarentena.
En fin, que Santillana es una familia y un gran lugar para pasar estos días.

Día 17 – Bitácora de Juan Vicente Abad

Colegio Mayor Santillana | Madrid, martes 31 de marzo de 2020

Ya no queda casi nada para acabar este mes de marzo y, siendo sincero, tengo que decir que ha pasado volando. Con este ya suman 19 días de confinamiento (17 días de estado de alarma más 2 previos de confinamiento), y siendo justos, no se está haciendo tan duro como pensaba desde un principio. El estudio, las clases on-line, una «peli» en la sala de estar de arriba, un ping pong en el salón de actos o los planes de domingo lo han hecho posible, por lo que no nos podemos quejar. Creo que quedarme en Santillana desde un primer momento fue la opción acertada ya que no descuido mi formación, puedo seguir estudiando con tranquilidad y me lo paso bien entre las risas de Nico, las «peleas» con Miguel Cardenal para elegir película o los piques de Íñigo con los juegos de mesa.
No obstante, también es cierto que echo mucho de menos a mi familia (no sé si mi madre dirá lo mismo de mi 🤷‍♂️). Lo que se está haciendo más duro es el desalojo a las 9:15 h. (esta vez sí que está siendo a las 9:15 h. de verdad). Hoy en concreto lo ha hecho Japi, que a las 8:50 h. ya estaba tocando la puerta para ver si nos habíamos despertado.
Dejando a un lado todo eso, el hecho de estar tan pocos en Santillana ha favorecido (aún más si cabe) un ambiente de familia, lo que hace que sobrellevemos todo más fácilmente, y eso a pesar de que no estén aquí todos «los míos» (especialmente mi hermano y amigo Miguel Osuna), que hoy cumple 20 años.
Por último, me gustaría mandar un saludo a todos los que están en sus ciudades. Espero que todo os vaya bien tanto a vosotros como a vuestras familias.
Cuidaros mucho, ¡un abrazo!

Día 16 – Bitácora de Juan Diego Godoy

Colegio Mayor Santillana | Madrid, lunes 30 de marzo de 2020

El día empezó y terminó con descubrimientos. Es increíble cómo, dentro de las mismas cuatro paredes y con las mismas personas, siempre podemos aprender algo nuevo. Recorriendo la casa, rincón por rincón, es muy probable que encontremos algo que haya pasado desapercibido en el ajetreo diario de aquella vida en tiempos pre-coronavirus. Una nueva sala, una nueva fotografía que alguien colgó en el pasillo que conduce al bar, un cuadro que nos gusta, algún pez de Don Gregorio.
La cuarentena también nos obliga —de buena forma— a pasar más tiempo juntos y redescubrirnos entre los que quedamos confinados. Nos entretenemos con los comentarios de Miguel Ángel, las bromas de Arturo y José Ángel, las recetas del chef estrella Michelín de Don Alfonso, las expresiones de Nico (¡Ostraaaas!) y los chistes crudos de Pablo. Seguimos contando los días para poder salir a la calle; mientras tanto, hacemos todo lo posible por mantenernos calmados, prudentes y entretenidos. Y sí que lo estamos logrando.
El clima, en cambio, es el único que pareciera no estar en cuarentena: a veces saca a pasear al sol y de pronto nos arroja algunas gotas de lluvia, y cuando menos lo esperamos, ¡nos envía un poco de nieve!
En fin, Santillana está llena de mentes brillantes, personalidades graciosas y compañías valiosas.

Día 15 – Bitácora de Rafael Parra

Murcia, domingo 29 de marzo de 2020

¡Quién nos iba a decir hace dos meses que algo así podía pasar! ¡El mundo entero paralizado por un virus! Parece sacado de una amarga película apocalíptica, algo imposible de entender en un país moderno como España. Nos encontramos en lo que parece una especie de Gran Hermano familiar y sin cámaras.
Al menos yo he ido perdiendo la noción del tiempo. Hoy, al despertarme, mi madre me ha recordado que era domingo: “¿A qué misa te vas a conectar?” Totalmente surrealista; ¿quién se iba a imaginar que acabaríamos asistiendo a misa por Instagram?
Los minutos, las horas, los días van pasando. Estudiando, durmiendo, comiendo, pasando tiempo en familia… y poco más. Asistiendo a clase por Skype, entregando tareas por correo y, simplemente, esperando el fin de la situación. Esta circunstancia empieza a hacerse desesperante, pero es el momento de ser fuertes mentalmente para no permitir que la falta de libertad nos aplaste. A pesar de que hay muchas cosas que me duele no poder hacer, como por ejemplo estar con mis amigos, visitar a mis abuelos… lo que tengo claro es que, en cuanto acabe, vamos a arrasar las calles, vamos a salir a hacer running (#ClubDeRunningCMS), vamos a llenar los bares, los restaurantes, las tiendas… Nos van a faltar sitios a los que salir.
Y aunque esto parece prolongarse hasta el infinito y más allá, tengo la firme esperanza de poder volver pronto con todos vosotros, mi familia de Santillana, y ponerle el punto final a este año como se merece.

Día 14 – Bitácora de Miguel Osuna

Sevilla, sábado 28 de marzo de 2020

Me gustaría empezar diciendo: ¡ÁNIMO! Sé que es complicado esta situación que a todos nos ha sorprendido. Las clases on-line, o sea, estudiar a distancia, no ver a tus seres queridos… En mi caso lo estoy llevando bastante bien y los días se me están pasando más rápido de lo que pensaba. En mi casa nos hemos hecho un horario para que los días sean muy, pero que muy dinámicos. Combinamos estudio con deporte y ese ha sido el motivo por el que nos hemos comprado una pedazo de mesa de ping-pong para pasar las horas.
Mi truco para aguantar en una casa con ocho personas y varios niños pequeños es una mentalidad optimista y orientada a ayudar a los demás.

Día 13 – Bitácora de Miguel Mora

Montilla (Córdoba), viernes 27 de marzo de 2020

Todos los días me levanto con mi cabeza dando vueltas a la misma incógnita: ¿cuántos días me quedan por permanecer encerrado en casa? Aunque no sepa la respuesta, sé que sin salir de ella me estoy ayudando a mi mismo y a los demás, por muy difícil que esto esté resultando.
La verdad es que los días se estaban haciendo súper largos y aburridos hasta que los profesores aprendieron a usar los ordenadores. Desde ese momento, me paso el día entero detrás de la pantalla del portátil asistiendo (por decirlo de alguna manera) a clase y, además, haciendo trabajos.
Hoy ha sido un día particular porque a las 18 horas el Papa ha emitido, de forma extraordinaria, la bendición “Urbi et Orbi” para que todos podamos obtener la indulgencia plenaria desde una Plaza de San Pedro desierta y extraña; ¡quién iba a decir que esto podría ocurrir en los tiempos que corren!
En fin, todo esto nos ayuda a darnos cuenta de que estamos viviendo una situación realmente complicada y para poder salir cuanto antes de ella, la responsabilidad personal de cada uno es, sencillamente, FUN-DA-MEN-TAL.

#YoMeQuedoEnCasa
#NoEntiendoPorQueAEstasAlturasTuSiguesSinQuedarteEnCasa,Egoista

Día 12 – Bitácora de Curro Falero

Badajoz, jueves 26 de marzo de 2020

Después de casi dos semanas ya de cuarentena, parece que esto nunca se va a acabar. Los días se hacen eternos. Por mi parte lo voy sobrellevando con el estudio, a lo que dedico la mañana entera y a veces parte de la tarde en el caso de que la mañana no haya sido suficiente.
Al acabar mi jornada me dedico a jugar al fútbol con mis hermanos pequeños o a estar con mis padres hasta la hora de cenar. Después, todos juntos vemos una peli o una serie. Por si el panorama que tenemos no fuera suficiente, encima vamos y nos enganchamos a “The walking dead”.

Por ahora la cuarentena esta siendo difícil ya que estando aquí en mi Badajoz natal, me hubiera gustado poder ver a mis amigos ya que durante gran parte del año no puedo hacerlo debido a que cada uno de nosotros estudiamos en ciudades distintas. Además, también me gustaría haber podido ver a todos mis familiares y muy especialmente a mis abuelos.

#QuienTieneUnAbueloTieneUnTesoro.

Dentro de lo malo, por suerte todos estamos bien.

¡MUCHO ÁNIMO Y MUCHA FUERZA!
¡YA QUEDA POCO!

Día 11 – Bitácora de Gonzalo Estevez

Vigo, miércoles 25 de marzo de 2020.

Lo cierto es que estos días empiezan a resultar algo desesperantes.
Me siento como el protagonista de Groundhog Day (Atrapado en el tiempo); un presentador de televisión que se levanta siempre en el mismo día, el de la marmota.

Todos los días me levanto a la misma hora para asistir a las clases matutinas por videoconferencia que, por cierto, son mucho más fáciles de sobrellevar que las presenciales. Después de las clases pretendo organizar mi tiempo para estudiar, pasar tiempo con la familia, rezar e incluso algo de ocio. Aún así, he perdido la noción del tiempo y no diferencio entre un miércoles y un Domingo.

Esta situación nos está poniendo a prueba hasta el punto de que he llegado a pelearme con mi hermana por ir al supermercado o bajar a pasear al perro. Estas actividades, como bien sabemos todos, figuran como las excepciones por las que podemos salir a la calle y, sumado que en Vigo está haciendo un tiempo inusualmente soleado, ir a la compra suena a planazo.

Día 10 – Bitácora de José María Blanco Puente

Pontevedra, Galicia | lunes 24 de marzo de 2020.

Aunque sí que es verdad que se nota eso de no salir, a mi la cuarentena no se me está haciendo demasiado dura (por el momento). El estudio está ocupando la mayor parte de los días. Hoy, por ejemplo, ha sido así.
Me suelo levantar sobre las 9 para aprovechar más el día.
Sí que es verdad que al estar en casa tengo más libertad y más tiempo para realizar otras actividades.
Últimamente estoy dedicando ese tiempo a tocar el ukelele y la guitarra. Además, el aburrimiento no llega a mi casa ya que con mis hermanas siempre hay algo que hacer; hoy hemos estado jugando a Lego.
Después de cenar ha tocado película con toda la familia y el día no ha dado para más.

Espero que todo el mundo esté aprovechando esta situación para hacer cosas y que no se haga muy pesado lo que nos queda aún de la cuarentena.

Día 9 – Bitácora de Miguel Ángel Sánchez Colegio Mayor Santillana | Madrid, lunes 23 de marzo de 2020. Hace un tiempo, en México, días antes de comenzar mi viaje a España para estudiar, les decía esto a mis amigos: “¿Qué harían si hoy mismo alguien les dijera que dentro de 10 días entrarán a una cueva de la que no saben cuándo volverán a salir? ¿Qué harían en esa cueva?” Después de plantear algunas reglas como que en esa cueva podías tener lo que quieras, pero no podías tener a nadie, entre otras, surgieron muchas respuestas. Mientras mis amigos respondían, yo sólo me quedé pensando, particularmente en dos cosas. La primera, “que gran oportunidad para aprender mil cosas, para sembrar”. Y la segunda, “cuánta soledad, ¿cómo viviría yo esa soledad?”. Hoy me parece increíble haber estado hablando de eso hace siete meses con mis amigos, porque esa imagen, esa cueva, sí apareció y en una forma que no veíamos venir. Por ahora, en mis días, me estoy encargando de responder y descifrar esos dos pensamientos que tuve ese día rodeado por mis amigos. Respecto del primero de ellos, me estoy ocupando de usar este momento de “cueva” para crecer en disciplina y así poder desarrollar mis habilidades, un poco como Batman, cuando se alejó a buscar a La Legión de Las Sombras (mi Ra’s Al Ghul es Arturo Peris, ¡ja, ja!). Respecto del segundo, gracias a Dios no estoy sólo aquí en Santillana, aunque sí que se vive una especie de soledad al estar lejos de tus seres queridos cuando hay una situación de riesgo. Todos los días me hago más consciente de que muchas personas están perdiendo a alguien querido en estas semanas y de que es un paso de humildad aceptar que esto puede pasar cerca de nosotros. En lo particular, esto ha sido para mi fé como un soplo a las brasas.

Día 8 – Bitácora de Luis Alberto Valverde

Guayaquil (Ecuador) | domingo 22 de marzo de 2020.

Siendo muy importante tomar responsabilidad y guardar la distancia social para evitar que esta pandemia siga expandiéndose, la cuarentena está haciendo que aprenda a apreciar muchas cosas que hasta ahora pasaban inadvertidas.

Al estar encerrado uno piensa bastante. Por ejemplo, ¿cuánta gente no tiene las cosas que nosotros tenemos en casa?, ¿cuánta gente que realmente necesita dinero no puede ir a trabajar? Incluso, ¿cómo estará la salud mental de las personas más vulnerables?

Hay que dar gracias por lo que tenemos y aprovechar este tiempo para ser creativos y solidarios. No nos queda otra opción.

Día 7 – Bitácora de Juan Ramón Mateos

Córdoba | sábado 21 de marzo de 2020.

Bueno, todo esto es bastante extraño: las clases on-line, el bombardeo de noticias (algunas esperanzadoras y otras apocalípticas), el cambio de rutina… En mi caso, para recuperarla, he elaborado un horario en el que he reservado los fines de semana para descansar del estudio universitario. Sin embargo, hoy sábado he dedicado algunas horas a una de mis pasiones: la electrónica. Estoy intentando aprender cómo funcionan por dentro los sintetizadores analógicos. Todo sea por aprovechar el tiempo en días como estos.

Día 6 – Bitácora de Javier Juárez

Sevilla | viernes 20 de marzo de 2020.

Como estos días atrás, mi jornada comienza a las nueve con un sutil golpe en la puerta que indica que hay que ponerse en marcha. Esta noche el cielo ha llorado. Sevilla amanece empapada y los periódicos no traen todavía buenas nuevas. Parecía ayer y antes de ayer, todo estaba igual. Quizá me ha reubicado en el calendario una frase de mi hermano pequeño pronunciada desde la lejanía que me recordaba; “hoy no se puede comer carne”. En seguida me he dado cuenta de que era viernes, viernes de cuaresma.

Con mi zona de la casa limpia y recogida, con esta pequeña variación de la dieta y con el significante olor a humedad que desprendía la calle me senté, como todos estos días atrás, en el salón de mi casa, donde tengo desplegados los códigos, manuales y apuntes que utilizo para trabajar y me puse con el estudio manos a la obra.

Por la tarde, luego de un pequeño descanso después de comer, nos acabamos los restos de una simple tarta que hice ayer con mis hermanos para celebrar el día del padre. A continuación, un pequeño campeonato de ping-pong realizado en la isla de la cocina con una red ajustable me dio la energía suficiente para seguir con una tarde de estudio y sentarme a elaborar este breve diario.

Desde aquí, desde mi silla, solo espero que llegue el día en el que empiecen a retumbar, al igual que las campanas que veo desde mi ventana, las noticias de que este confinamiento está llegando a su fin.

¡Mucho animo a todos! Cuidaros, y, sobre todo, #QuedateEnCasa.

Día 5 – Bitácora de Jorge Belmonte

Cartagena, Murcia | jueves 19 de marzo de 2020.

Cada día la gente es más ingeniosa y diseña mejores formas para entretenerse con lo que tienen en casa.

Empiezo a ser consciente que esto es real y de que estamos viviendo algo histórico. No es la peste, ni el ébola, pero sí es una demostración de nuestra fragilidad como sociedad. Y, sobre todo, es una muestra de que las cosas cotidianas que nos hacen felices en el día a día no las disfrutamos lo suficiente.

¡Cuánto pagaríamos por esa cerveza en la terraza del bar o ese pincho de tortilla en la Gran Vía!

El agotamiento aumenta, pero es más por desconocer lo que se avecina que por lo que llevo. La incertidumbre de cuántas semanas o meses serán me reconcome.

Menos mal que hay gente original que hace que estos días sean más amenos y nos recuerda que la mejor arma para combatir cualquier problema es nuestra imaginación.

Día 4 – Bitácora de Samuel López

Castellón, Com. Valenciana | miércoles 18 de marzo de 2020.

Me levanto a las 8:00, como cada mañana. Me siento cansado. “Otro día más en esta necesaria cárcel física y mental para preservar mi salud”; esto es lo que mi mente piensa todos los días. Para mi ya no hay diferencia entre un lunes y un martes. Ahora mismo solo vivo esperando la siguiente tarea en mi horario.

Desayuno, orden, ducha, estudio, comida, café, lectura, escribir, hablar con gente, dibujar, cenar, dormir.

Este es el horario que repito casi todos los días y aunque es cierto que casi ninguna tarea es aburrida y disfruto haciéndolas, me siento como un ave de presa encerrada en una jaula y observando cómo se me van cayendo día a día las plumas.

Pero hoy no, hoy ha sido distinto, hoy ha habido un hecho que ha cambiado la monotonía de mi semana, ya que hoy mi horario va a ser: levantarme, desayunar, leer, empezar a terminar con el trabajo de geografía, comer, terminar definitivamente el trabajo de geografía, cenar, película y dormir. Este trabajo le va a quitar la monotonía a mi día tal y como hacen los cafés (no sé por qué, pero cada vez que me tomo uno, siento que revivo) o las salidas a tirar la basura. Hoy he tenido ganas de levantarme.

Día 3 – Bitácora de Pablo Cortina

Colegio Mayor Santillana, Madrid | martes 17 de marzo de 2020.

A pesar de no poder salir a la calle, sé que tengo una puerta inmensa que permanece abierta: la literatura, que me permite desconectar y olvidarme de la cotidianeidad. Puedo pasar horas y horas metido en la biblioteca de Santillana, extasiado por la gran cantidad de libros que hay… Sin duda, la mejor forma de pasar el tiempo y la más enriquecedora. He estado toda la mañana esperando que llegaran las 13:00 h. ya que es entonces cuando comienza la actividad Music for Reading. En ella me junto con el resto de mis compañeros para “degustar” nuestras novelas favoritas.

Día 2 – Bitácora de Pablo Amigo

Gijón, Asturias | lunes 16 de marzo de 2020.

En China llevan dos meses encerrados, yo no llevo ni una semana y ya me quiero tirar por el balcón. Además, me he enterado de que la cuarentena, oficialmente, empieza hoy. Eso significa que, hasta el momento y al parecer, solo he hecho el ridículo. Cada hora que pasa me siento más identificado con las hijas de Bernarda Alba. Mi madre me dice que tiendo a ser victimista, pero yo, sencillamente, me siento estos días como el Ana Frank del siglo XXI, aunque por lo menos tengo a mis perros, que están más contentos que unas castañuelas porque hace días que no se quedan solos. 🥰 También me acuerdo en este aislamiento del Conde de Montecristo: en un capítulo del libro finge estar muerto para que le saquen de la torre donde está encerrado, pero al creerle sin vida tiran su cuerpo al mar; y, con honestidad, ojalá alguien me tirara al mar para acabar ya con este sufrimiento. Espero que mis compañeros de Santillana estén en una situación mejor. Yo, desde luego, doy gracias por tener en el Colegio Mayor a estudiantes de Psicología que podrán atenderme cuando termine este apocalipsis.

Día 1 – Bitácora de Gonzalo Rodríguez

Mondéjar, Guadalajara | domingo 15 de marzo de 2020.

Al parecer era imposible poner en pausa a un país entero. Cada persona con su ritmo de vida, su trabajo, su familia… ¡BOOM! Todos nos hemos encontrado una señal de STOP 🛑 en el camino de nuestra vida. Nos ha pillado de imprevisto. ¿Y ahora qué? Un horizonte lleno de incertidumbres. Pero, si somos responsables y creemos en nosotros mismos, saldremos fortalecidos de esta situación tan extraña. Cada persona adaptará su vida a estas circunstancias. Debemos ser resilientes. Yo ya he empezado a organizarme: estudio, tiempo de diversión en familia, ayudar en casa, reflexionar y descansar. Os animo a todos a organizarse. Sin lugar a duda, la clave está en el equilibrio. Y con estos pequeños pasos afrontaré esta cuarentena. Espero que cada uno de nosotros sepamos adaptarnos y disfrutar, en la medida de lo posible, en esta situación. ¡ÁNIMO! 💪🏻💪🏻💪🏻

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