Bienvenidos a un apartado histórico en la web del Colegio Mayor. El rincón donde podrás revivir día a día las experiencias y sentimientos de nuestros colegiales, tutores y empleados durante el estado de alarma, el confinamiento, la cuarentena y todo lo que ha acarreado esta situación excepcional del COVID19.

78 bitácoras que cuentan 78 historias únicas. ¡Disfruta de la lectura! porque cuando el mundo se paró, el colegio mayor Santillana continuó.

ÍNDICE

¿Te gustaría saber cómo vivieron la cuarentena los residentes del Colegio Mayor Santillana?

En esta entrada fuimos actualizando día a día las bitácoras de nuestros colegiales, tanto de los que se quedaron en Madrid, en el colegio mayor, como los que decidieron irse a su tierra. De esta forma os intentamos acercar, acompañar y entretenerte durante ese tiempo y también, por otro lado,  recordaremos en un futuro cómo se vivieron estos momentos históricos.

 

UNDÉCIMA SEMANA DEL ESTADO DE ALARMA

Día 78 – Última bitácora. Fernando Álvarez

De Madrid al mundo, domingo 31 de mayo de 2020

Hasta aquí el «Diario de una cuarentena» de la familia Santillana.
78 días ininterrumpidos en los que sus 39 protagonistas lo han alimentado con un sinfín de sentimientos, pensamientos, situaciones, actitudes, comportamientos, miedos, incertidumbres, frustraciones, alegrías, tristezas, reflexiones, resignaciones, aprendizajes, esperanzas, deseos, anhelos, compromisos, sueños…

Hoy finaliza el mes de mayo y con él esta iniciativa de dejar constancia de una situación inédita para todos nosotros. Espero que su lectura futura nos permita rememorar lo que nunca debió suceder pero sucedió y modificó drásticamente nuestro comportamiento (entre otras muchas cosas).

No sé si esta experiencia nos ha hecho mejores ni cuánto nos durará esa posible mejoría. Desconozco si nuestra capacidad de aprendizaje permanecerá lo necesario como para intervenir en tiempo y forma cuando se presente una situación análoga.
Tampoco puedo valorar si en este proceso de vuelta a la normalidad lo haremos reforzados o mermados.

Que cada cual extraiga sus conclusiones y reflexione acerca de las lecciones aprendidas y que obre en consecuencia.

Para mi esta experiencia ha sido una demostración más de que: Jamás «lo lejos» ha impactado tanto en «lo cerca».
Nadie imaginaba que algo tan lejano (y pequeño) pudiera afectarnos tanto en tan poco tiempo.
De igual manera, seamos conscientes; estamos permitiendo que el futuro condicione nuestro presente haciendo que este sea un suspiro cada vez más vacío de significado. Tan pronto como nos muestran algo, ya estamos esperando (y reclamando) «lo siguiente».

Si permanentemente ponemos nuestra memoria en el futuro, nada de lo que venga nos resultará conocido. Que cada uno ponga a continuación la foto que desee.

Día 77 – Bitácora de Miguel Ángel Sánchez

Colegio Mayor Santillana | Madrid, sábado 30 de mayo de 2020

Cae la noche del sábado 30 de mayo, segundo día sin los directores y cuarto desde que empezamos a salir a la calle. Cómo han cambiado los aires en Santillana; hay más «ritmito» y más vida. Cenas en el patio con unas conversaciones «a toda madre», partidos de tenis y un «calorsito» que todos amamos con todo el corazón ;P

Se acerca el adiós de la mayoría de los colegiales. Desde hace un tiempo me he dado cuenta de que los límites de tiempo nos ayudan a comernos la paleta del congelador; en otras palabras, a disfrutar lo que tenemos en este momento. Muy probablemente ya no veré otra vez en mi vida a muchos de mis ya amigos de Santillana, y eso cala, pero al mismo tiempo nos empuja a sacar esa plática, a hacer esa pregunta o a dar ese cumplido que de otra forma no darías. Los voy a extrañar más de lo que creo ahora, caray. Son buena gente.

Ante la cuarentena que vivimos todos en este año tan histórico, ante esta aparente enemiga, me quito el sombrero, me quito el sombrero, maestra. Cada uno que ha vivido aquí conmigo sabe a qué me refiero, sabe cómo nos empujó a esforzarnos para ser mejores.

Por último, cierro estas bitácoras de cuarentena mandando un saludo a todos los padres y hermanos de los miembros de Santillana, a esas personas por las que ellos son quienes son y a mi familia por quien también hoy yo soy lo que soy. Gracias a todos y un afectuoso y sincero abrazo.

Dios nos bendiga a todos y nuestra Madre nos cubra… de quien ha aprendido mucho de todos ustedes, Miguel Ángel. ¡Venga hermanos, hasta las estrellas!

Día 76 – Bitácora de Nicolás Zabala

Colegio Mayor Santillana | Madrid, viernes 29 de mayo de 2020

Ya estamos a punto de llegar al final del túnel. Después de más de dos meses, vemos la luz que presagia la «nueva normalidad». En mi opinión este confinamiento histórico ha sido una experiencia inolvidable para todos nosotros y, al menos, los que hemos decidido pasar en el Mayor la cuarentena hemos gozado de la oportunidad de darle la vuelta a la tortilla. Un amigo mío me dice que los momentos de crisis son una buena oportunidad para mejorar y eso es lo que he hecho yo. Esta crisis me ha servido para incorporar más orden en mi vida, para acercarme más a Dios y pensar más en los demás. Ahora que se acaban los exámenes para la mayoría, toca el último esprint para gozar después de un verano que será, cuanto menos, curioso, pero no dudo que también será muy gratificante y lleno de reencuentros y ganas de pasarlo muy bien. Para finalizar, decir que ha sido un privilegio haber pasado el confinamiento en el Colegio y animar a los residentes en sus exámenes y que esto nos haya servido para valorar más la vida que tenemos.

Día 75 – Bitácora de Iñigo López

Colegio Mayor Santillana | Madrid, jueves 28 de mayo de 2020

Última semana del curso y último esfuerzo para el último examen de la convocatoria extraordinaria. También es mi última semana de este curso en Santillana; un curso bastante extraño que nos ha tenido inmersos en una cuarentena durante varios meses, aunque ya se comienza a ver realmente el fin. Madrid entró por fin en la fase 1 y en Santillana es el segundo día que podemos salir del colegio mayor. Que después de un día de estudio se pueda salir a la calle y sentarse en una terraza, por supuesto cumpliendo todas las medidas higiénicas, es algo que se agradece mucho. En esta etapa final me he dado cuenta de la suerte que he tenido al poder quedarme aquí y disfrutar del gran ambiente de estudio y de la compañía de todos los que aquí vivimos.

Día 74 – Bitácora de Juan Vicente Abad

Colegio Mayor Santillana | Madrid, miércoles 27 de mayo de 2020

Se acerca ya el fin de los exámenes, y con él, la vuelta a casa. La verdad es que, a pesar de lo a gusto que hemos estado en el colegio mayor los que nos hemos quedado, ya apetece volver a casa y ver a la familia y amigos. Respecto del día de hoy, la peculiaridad ha sido que hemos podido salir a la calle por primera vez desde el inicio del estado de alarma, aunque, eso sí, con horario reducido. Por supuesto no hemos desaprovechado la oportunidad y hemos salido a tomar un par de cacharros y recuperar sensaciones de cara al verano; es lo que toca. Por lo demás, continúo estudiando a tope para acabar ya. En mi caso, acabo el martes que viene, pero la verdad es que todos los compañeros acaban más o menos por las mismas fechas, excepto Nico; el pobre, acaba a mediados de julio (cosas de la «Complu»).
Respecto de los que se fueron a sus casas, espero y deseo que todo les vaya bien tanto a ellos como a sus familias, y estén bien de salud.
Un abrazo.

Día 73 – Bitácora de Ignacio Ayerbe

Colegio Mayor Santillana | Madrid, martes 26 de mayo de 2020

Hace ya mucho tiempo que no miro al calendario. Hemos llegado a un punto en el que no hay prisas, porque tristemente, cada día ha acabado convirtiéndose en una repetición del anterior. Me gustó El Día de la Marmota, pero con tenerlo en DVD es suficiente. Vivirlo es bien diferente.
Otra película que se me viene a la mente alguna que otra vez en estos oscuros días es Cadena Perpetua. Y quizás ya vemos el final. De todos modos, hemos aprendido lecciones a marchas forzadas y me gustaría pensar que salgo más preparado que nunca al mundo. He mantenido una estricta rutina de ejercicio con la bicicleta y las sesiones de entrenamiento son tan duras como las del patio de la cárcel. Lo único que me falta en el pack del prisionero es la navaja para poder ir tachando días, semanas, meses (¿incluso años?) en la pared. Lo haría como si estuviese en la misma Alcatraz, pero no lo hago porque como tengo lápiz, sería falso. Y en la cuarentena lo último que quiero es convertirme en una persona falsa.
Mirar mi Google Calendar no es tan dramático ni ilusionante. A muchos de nosotros nos quedan exámenes de primera ronda, pero la gente extraordinaria va a convocatorias extraordinarias. Espero no tener que recurrir a esta última bala. Por eso lo dejo aquí y me pongo otra vez con ello.

DÉCIMA SEMANA DEL ESTADO DE ALARMA

Día 72 – Bitácora de Juan Diego Godoy

Colegio Mayor Santillana | Madrid, lunes 25 de mayo de 2020

Hace ya más de setenta días que mi paisaje es el mismo. Al sur de mi brújula averiada, desfila la línea de faroles que adornan la calle de la Peña Vieja. Al este, las cuatro torres de Madrid que en algunos meses serán cinco, si es que el virus lo permite. He sido testigo de cómo la Ficus Pumila (enamorada del muro) adorna las paredes de Santillana y se luce con el paso de la primavera. La planta avanza con el devenir de los días mientras yo me confino cada vez más. Pero el confinamiento nunca ha dejado de ser, por buscarle un adjetivo adecuado, entretenido. La convivencia entre la diversidad de ideas, personalidades y vivencias con los «Santillanos» es una riqueza que nadie ha querido desaprovechar durante esta cuarentena. Somos conscientes, además, de la dicha que tenemos y por esa razón nos unimos a los diez días de luto nacional que ha decretado el gobierno en memoria de las víctimas mortales de este virus. No son cifras, son personas. Nunca olvidemos.

Día 71 – Bitácora de Rafael Parra

Murcia, domingo 24 de mayo de 2020

Nos acercamos ya al final del mes mayo. Esto, en condiciones normales, hubiese significado que estaríamos empezando a despedirnos para regresar cada uno a su casa para disfrutar del verano, pero lo cierto es que tuvimos que despedirnos abruptamente (y sin saberlo) en el mes de marzo. Ahora mismo nos encontramos inmersos en los exámenes finales más extraños, en cuanto a procedimiento se refiere, de toda nuestra vida. Ese fin de exámenes, que ya se antoja cercano, va a servir de apertura a un verano agridulce y atípico, repleto de incertidumbre; si bien es cierto que es un descanso bien merecido por el exceso de trabajo que hemos tenido en estas últimas semanas.
Mañana lunes pasa a la fase 2 prácticamente la mitad de España, un claro indicio de que se acerca el final de este periplo. Ahora toca concentrarse en los últimos exámenes para acabar el curso de la mejor manera posible pese a las circunstancias.
Este curso ha dado mucho de sí, aunque es inevitable no tener la amarga sensación de que no hemos podido disfrutarlo hasta el final como hubiésemos querido, ¡pero estoy seguro de que en septiembre volveremos con las mayores ilusiones para un nuevo curso!

Día 70 – Bitácora de Miguel Mora

Montilla | Córdoba, sábado 23 de mayo de 2020

Hoy se cumplen 70 días desde el inicio del confinamiento y parece que ya vamos recuperando esa normalidad (o nueva normalidad como la hacen llamar). Aquí, en Córdoba, pasaremos a la fase 2 el próximo lunes 25. Esta fase tiene, como novedades, que se pueden reunir hasta 15 personas y que se puede ir a la playa (aunque aquí en Córdoba nos quedaremos con las ganas de lo último).
En cuanto a los estudiantes, estamos en plena época de exámenes finales. Unos tienen la suerte de acabar esta semana y otros tenemos que estudiar hasta mediados de junio, si todo va bien. Pero el mayor problema no es ese, sino el calor; llevamos unos días que son más de pleno verano que de primavera. Aquí hemos llegado a alcanzar los 38 grados, y la pregunta es, ¿quién puede dar clase o estudiar con ese tiempo? No creo que haga falta una respuesta.
Solo falta un último esfuerzo, ¡mucho ánimo!

Día 69 – Bitácora de Gonzalo Estevez

Vigo, viernes 22 de mayo de 2020

Ya estoy acabando los exámenes (por fin). He tenido que terminar mi primer curso de universidad en unas circunstancias muy distintas de lo habitual, pero aún así todo está saliendo a la perfección. El último examen lo tengo el próximo lunes veinticinco y este maravilloso gobierno nos tiene preparada una sorpresa para ese día. Parece que todo estaba planeado: termino exámenes, mi cumple y la entrada en la fase dos, que en verdad es la tres, ¡ja, ja, ja!
Por otro lado, si todo sale según lo previsto, voy a tener un verano que abarcará desde finales de mayo hasta septiembre. Va a ser un período largo de tiempo libre y, por lo tanto, con una alta probabilidad de desaprovechamiento si no pongo remedio a tiempo.
También quiero hacer una visita a Santillana para recoger mis cosas cuando el gobierno me lo permita. Espero que las cosas no hayan cambiado mucho por allí.

Día 66 – Bitácora de Jorge Belmonte

Cartagena | Murcia, martes 19 de mayo de 2020

Exámenes finales, posibilidad de hacer deporte y salir a la calle en pequeños grupos y la tan esperada vuelta del fútbol, aunque sea el alemán, hace ilusión. Cualquiera diría que estamos en cuarentena aún, y tal vez ese sea el problema, que estamos actuando como si hubiéramos solucionado todo, y a día de hoy no hay nada solucionado.
En estos días veo cómo las calles del barrio de Mirasierra, próximo a nuestro querido Santillana, se llenan de pacíficos manifestantes que bien podrían estar comportándose de manera irresponsable.
Las posibilidades de que consigan lo que quieren (que el gobierno dimita) son escasísimas y eso lo sabe cualquiera que esté mínimamente informado. Sin embargo, estos actos pueden hacer que mueran más personas y que tardemos más en volver a esa «normalidad» por la que precisamente se suscita la protesta.
Claro que hay una gestión nefasta del gobierno, pero también es muy probable que la medida de manifestarse sea otra nefasta actuación, esta vez por parte de algunos ciudadanos.
Por mi parte solo me queda evadirme de estos actos que me pueden llegar a tensar y a parecer ilógicos y centrarme en las dos semanas de exámenes que me quedan. Quién sabe, con suerte a lo mejor puedo volver a Santillana unas semanas; eso sí, viendo la actitud del gobierno y la de los ciudadanos, me parece que esto es un ¡hasta septiembre!

Día 65 – Bitácora de Pablo Amigo

Gijón, lunes 18 de mayo de 2020

Hemos llegado a un punto en el que no medimos el tiempo transcurrido ni en días ni en semanas, sino que la escala temporal de referencia son los meses. Pues bien, acabamos de iniciar el tercero. Precisamente hoy comienzo los exámenes, un período en el que comprobamos qué profesores tienen intención de poner de su parte y cuáles simplemente quieren quitárselos de encima. Cuestión de vocación, supongo. A todo esto, os digo que he sucumbido a la tentación de raparme el pelo, y pese a parecer un poco skinhead, en el fondo me gusta. Espero que llegue pronto el verano para, por lo menos, descansar algo, aunque tenga que ser con mascarilla y guantes.

NOVENA SEMANA DEL ESTADO DE ALARMA

Día 64 – Bitácora de Pablo Cortina

Colegio Mayor Santillana | Madrid, domingo 17 de mayo de 2020

Me despierto otro día más, acostumbrado ya a la cuarentena, aceptando estoicamente la prohibición de salir a la calle. De hecho, desde este día me importa aún menos. Y esto es porque mañana mismo empiezo exámenes, por lo que con cuarentena o sin ella, permaneceré encerrado estudiando durante las próximas tres semanas hasta que me salgan callos en los codos.
Lo único en lo que va a cambiar mi hábito de estudio respecto de los que he mantenido durante cursos anteriores, es en el tipo de examen para el que me preparo. Para evitar que copiemos, la mayoría de los exámenes no consistirán en preguntas teóricas, sino en actividades prácticas en las que debemos demostrar que dominamos el contenido de la asignatura. Es decir, no se evaluará mi capacidad de memorizar cientos de páginas, sino que se me pedirá que comprenda el contenido y que sea capaz de razonar críticamente sobre él. En otras palabras… ¡ha hecho falta que estemos en cuarentena para que, por fin, se evalúe a los alumnos respecto de lo que realmente es importante!

Día 63 – Bitácora de Gonzalo Rodríguez

Mondéjar | Guadalajara, sábado 16 de mayo de 2020

Ya se ve la luz. Ya se ve el final del oscuro túnel, o eso parece. Me da la sensación que fue ayer cuando llegué a casa tras esa cascada de comunicados que parecían sacados de una película. Nadie daba crédito, pero estaba sucediendo. Han pasado dos meses escasos, aunque mi percepción es que han sido dos semanas más bien. En cualquier caso, al echar la vista atrás me sorprende y enorgullece la capacidad de adaptación que hemos tenido. Con nuestros más y nuestros menos, el hecho es que nadie ha tirado la toalla. Ahora, para nosotros, los universitarios, viene un período de esfuerzo y locura: el período de exámenes. Se avecina un segundo confinamiento, pero creo que, si tomamos un respiro de aire fresco gracias a las medidas de alivio, afrontaremos con mayor entereza esta época que se acerca. En mi caso, dar un paseo por el campo me supone cargar las pilas al 100%. Así es que las próximas semanas las pasaré buscando el equilibrio entre estudio y descanso, en sintonía con la vuelta a la nueva normalidad.

Día 62 – Bitácora de Álvaro Goday

Colegio Mayor Santillana | Madrid, viernes 15 de mayo de 2020

Estamos en el ecuador del mes de mayo, acabando —seguramente— una cuarentena que, al fin y al cabo, no ha sido tan pesada. Claro que, digo esto porque fui uno de los que en su momento tomé la decisión de quedarme en el Colegio Mayor, convirtiéndome en un residente privilegiado al permanecer en una casa espaciosa con terraza en la que, además, puedo comunicarme de muchas maneras con el exterior y, lo más importante, llevar una rutina ordenada. Aquí puedo, desde jugar algunas tardes al pimpón, hasta elegir por voto las películas de los viernes y sábados o, en mi caso, acudir (por fin) al gimnasio siguiendo los consejos vía WhatsApp del «culturista» Gonzalo Estévez. No hay mal que por bien no venga y con este confinamiento hemos reforzado nuestra relación con muchos colegiales. Algunos hemos añadido la rutina nocturna del clásico juego del Monopoly y en mi caso, además, dedico 10 minutos al día a intentar ganar un poco de dinerito respondiendo a preguntas de fútbol con Nico en la app «Santander Fútbol Quiz» a las 20:15 h.

Día 61 – Bitácora de Luis Romeu

Colegio Mayor Santillana | Madrid, jueves 14 de mayo de 2020

Ahora mismo estoy sentado de mala manera escribiendo esto. Sé que, si no lo hago ahora, nunca lo haré. Llevo mucho tiempo en cuarentena, pero la verdad es que no se está tan mal aquí. Las clases nos mantienen bastante ocupados y en verdad ha estado entretenida la cosa. Sinceramente, es probable que, de toda mi familia, yo sea el que mejor está.
Hemos tenido unos PeP muy interesantes. Hoy toca uno de Miguel Ángel sobre la teología del cuerpo. Aún no sé qué es eso, pero suena interesante.
Mis clases están funcionando bastante bien. La única excepción sería la de interpretación teatral. Es difícil actuar delante de una cámara. Acabamos de terminar el tema relativo al kabuki (teatro japonés). En el trabajo final teníamos que crear un personaje con su Kata (secuencia de poses teatrales). Los de mi clase se han disfrazado de Samuráis, con batas de baño y maquillaje. A mi me da un poco de palo andar vestido por aquí como una cortesana japonesa 🤣.
También estamos viendo muchas «pelis»; eso siempre está guay. Antes tampoco lo hacía tanto, consideraba que ver películas todos los fines de semana me consumía demasiado tiempo. En parte, pensaba eso no por la película en sí, sino por todo el tiempo que tarda mi familia en ponerse de acuerdo sobre qué ver. Aquí, en cambio, hay una votación organizada y se ve la más votada (que suele estar bien).
Estamos viendo muchas películas sobre cuarentenas. Me pareció muy curiosa una titulada «La trinchera infinita». Trataba de un republicano de pueblo, que, al estallar la Guerra Civil, se ve forzado a pasar 30 años escondido en un armario de su casa (está basada en hechos reales). La recomiendo mazo.
Bueno, ya se está terminando el curso y va llegando el verano. A saber cómo acabarán las cosas. Yo siempre idealizo mazo el verano; lo veo como el épico final feliz de todo. ¿Quién sabe qué nos espera? Bueno, yo creo que es mejor vivir día a día, trabajando duro, pero sin dejar de pasarlo bien de vez en cuando.

Día 60 – Bitácora de Jaime Baselga

Colegio Mayor Santillana | Madrid, miércoles 13 de mayo de 2020

Ya no tengo ni idea de cuánto llevo aquí encerrado. Lo que parecía que iba a ser un par semanas, se ha convertido en mucho más. Al principio contaba los días que pasaba sin ver a mis amigos; ya he dejado de hacerlo. En cuanto a la universidad, han aprovechado para fastidiarnos —por no decir otra cosa—. No hay noche que me acueste sin preocuparme por si voy al día con los trabajos. Muchos de mis profesores tienen otros trabajos relacionados con rodajes y futuros proyectos, pero todos ellos se han parado, lo que significa que están aburridísimos y su única diversión es mandar correos por la intranet. Recibo más mensajes de estos que de «Santillana News», que ya es decir.
En cuanto al colegio mayor, la verdad es que muy bien. He hecho lo correcto al quedarme. La gente y el espacio son dos de las principales razones que han hecho que no me vuelva loco. Lo único malo es el desalojo, pero como siempre. Nosotros aún no podemos salir a la calle y nuestra única diversión consiste en ver desde el balcón, como los viejos en los pueblos, la gente pasear.
Últimamente se están realizando muchas actividades aquí. Otras se cancelaron, como el «macho men». Creo que es lo único bueno de la cuarentena. También se están viendo muchas «pelis» increíbles como La cabaña, Sneakers y una de un camello que hace cosas de camellos (camellos de los buenos). De hecho, se están viendo tantas «pelis» que alguno quiere que ponga mi último cortometraje que realicé con mis amigos y que ha entrado en un concurso de cortos (cortos en plan bien).
Por lo demás, bien. Espero poder salir pronto sin que nos matemos entre nosotros, y si lo hacemos que al menos sea porque nos hayamos convertido en zombis.

Día 59 – Bitácora de Salvador Parrilla

 Colegio Mayor Santillana, martes 12 de mayo de 2020

Uno ya pierde la noción del tiempo; las estaciones pasan en un suspiro y a la vez, en una eternidad, los días son rápidos, pero en alguna ocasión parece que las semanas no acaban nunca y no termina de llegar esa nueva normalidad.

Nótese el ansia de volver a abrazar a la gente que más quiero, y al mismo tiempo el sentirnos todos responsables y buenos ciudadanos.

Hoy dedico mi bitácora a la gente, a ese ejército de gente que se preocupa por la gente, y es que en este tiempo de crisis, las buenas ideas han florecido, como decía Albert Einstein, es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, sin crisis todo viento es caricia.

Miles de actividades solidarias, voluntarios, hospitales improvisados, actividades de apoyo a los más olvidados y un sin fin de iniciativas, sin olvidar, por supuesto, la gran labor de los sanitarios, los transportistas, las fuerzas de seguridad, los dependientes de los establecimientos, los respondedores de alimentos y un largo etc.

A todos ellos, y a ti, que me estás leyendo, quiero dedicar esta canción que ha compuesto Arturo Peris, subdirector del Colegio Mayor, como homenaje a vuestra gran labor.

GRACIAS.
Y si te ha gustado, no olvides compartirla, ojalá se convierta en el himno de este tiempo que un día recordaremos pero que hoy vivimos.

OCTAVA SEMANA DEL ESTADO DE ALARMA

Día 58 – Bitácora de Fran Barrios

Plasencia | Cáceres, lunes 11 de mayo de 2020

Hoy, más de la mitad de las provincias de España han pasado a la fase 1, y entre ellas están las 2 que conforman Extremadura. Esto quiere decir que se autoriza la apertura parcial de actividades económicas como pequeños comercios y siempre con cita previa, además de restaurantes, bares… También se permiten actividades agrarias y deportivas. Además, ahora es posible mantener encuentros de un máximo de 10 personas (y no tienen por qué ser necesariamente familiares) en cualquier lugar; eso si, siempre respetando las medidas de prevención, distanciamiento e higiene. Estas son algunas de las nuevas posibilidades.

En Plasencia no ha parado de llover en las últimas semanas, lo que no impide que a las ocho en punto salga todo el mundo a la calle dar un paseo o hacer deporte.
Poco a poco se va recuperando la normalidad y esperemos que esto se acabe cuanto antes.

Un abrazo y suerte con los exámenes.

Fotografía: Ermita de Plasencia.

Día 57 – Bitácora de Fran Garrido

Santiago de Compostela, domingo 10 de mayo de 2020

Ya queda menos para que esta situación de incertidumbre llegue a su fin.
En Galicia tenemos la suerte de poder pasar a la fase 1 de desescalada este lunes que viene, es decir… ¡mañana!
Tengo ya muchas ganas de recuperar poco a poco la normalidad; de respirar aire puro, de ver la luz del día y volver a disfrutar de la vida.
Lo que hace falta es la corresponsabilidad de todos para que este nuevo paso hacia adelante sea el primero de otros más en la misma dirección y sentido.
Os dejo, que estoy en plena época de exámenes y es mucho lo que está en juego. Un abrazo a todos y mucha suerte con los exámenes.

Día 56 – Bitácora de Adrián González

Vitoria-Gasteiz, sábado 9 de mayo de 2020

Cada vez esto se hace más cuesta arriba. A ver si vamos saliendo ya de este confinamiento. Suerte que muchos de nosotros tenemos gestiones que realizar y eso nos ocupa buena parte de tiempo. En el ámbito universitario, a los alumnos del máster sólo nos queda completar con prácticas telemáticas este mes de mayo. En mi caso imparto clases de lunes a viernes a personas de entre 18 y 30 años mediante una aplicación de videollamada en grupo. También nos queda la entrega del famoso TFM (trabajo de fin de máster) con el que a muchas personas les suele pillar el toro, aunque no es mi caso ya que lo tengo prácticamente finiquitado a falta de algo menos de un mes para la fecha tope de entrega. El motivo es que estoy muy motivado para terminar y poder iniciar los estudios de doctorado para los que la universidad todavía no permite realizar la preinscripción hasta que no haya finalizado el máster.
Tengo muchas ganas de que llegue el próximo día 11 de mayo para ver si aquí entramos en la fase 1 y por lo menos poder salir a desconectar con familiares y amigos. Además, si lo unimos al comienzo del buen tiempo en según qué días, esto se hace más necesario que nunca.
¡Mucho ánimo a todos y suerte con vuestras respectivas tareas!

Faber est suae quisque fortunae.

Día 55 – Bitácora de Paco del Valle

Sevilla, viernes 8 de mayo de 2020

Este lunes que viene comienza la fase 1, al menos en Sevilla capital y provincia. ¿Qué supone entrar en esta nueva fase? Pues supone una vuelta parcial y progresiva a la normalidad; bares abiertos, aunque con la mitad del aforo, y quedadas con amigos, aunque en grupos no superiores a 10 personas. Eso me relaja un poco más, ya que en Sevilla comienza a hacer un calor agobiante y tengo muchas ganas de quedar con «mi gente».
De otro lado, cabe destacar que en breve comienza la ya temida por todos época de exámenes y hay que ponerse las pilas, por lo que, además, rezaré por todos mis compañeros del colegio mayor. ¡Suerte a todos 🍀!
Son muchos días fuera de Santillana y lo cierto es que se echa de menos a todos los amigos y compañeros tan buenos que he hecho durante este curso académico tan peculiar, pero seguro que pronto nos reencontraremos.

Día 54 – Bitácora de Héctor Trinidad

Madrid, jueves 7 de mayo de 2020

¿Nunca has tenido la sensación de que todo lo que has hecho a lo largo de tu vida te ha estado preparando para el momento que estás viviendo?
Hace 54 días, el viernes 13 de marzo, celebramos en el Colegio Mayor la final del Concurso de Jóvenes Creativos. Ese día ninguno pensábamos que los acontecimientos iban a ser tal y como se han venido sucediendo.
Al día siguiente se declaró el estado de alarma y… comenzó mi experiencia. Días de reuniones, noches recopilando información, fines de semana de análisis, conversaciones, llamadas, reflexiones… todo para intentar tomar decisiones acertadas y con varios objetivos: Velar por la seguridad, el bienestar y la tranquilidad de todos los que forman parte del Colegio Mayor —colegiales, familias, residentes y empleados—, así como dirección y miembros del patronato de la institución. Garantizar la viabilidad de la institución, teniendo en cuenta aspectos económicos, legales, sociales, de reputación y organizativos. Garantizar mi seguridad y la de mi familia (sin duda alguna, lo más importante).
He descubierto que todo esto no es solo compatible sino complementario. Cada día, al coger el coche y dirigirme al trabajo, experimentaba un innumerable cúmulo de sensaciones y sentimientos que han evolucionado desde la incertidumbre al optimismo y luego al nerviosismo, pero siempre bajo un prisma de responsabilidad. Puedo decir que nunca, incluso en los momentos más duros de picos de muertes y en los que solo los servicios esenciales circulábamos por las carreteras, tuve miedo. Esos días en los que en las calzadas transitaban más animales que vehículos, sentí más que nunca que debía seguir luchando por cumplir mi misión, siempre enfocado en los objetivos anteriores y con mucha más intensidad cada día.
Hoy, 54 días después, estamos viendo la luz al final del túnel; observamos el futuro con optimismo y estamos seguros de que si nos centramos en lo que importa y explotamos nuestro potencial, vamos a lograr todo lo que nos propongamos. Porque con todo lo que estamos viviendo, nos estamos preparando para afrontar el mañana, sea como quiera que sea.

Día 53 – Bitácora de Nicolás Zabala

Colegio Mayor Santillana | Madrid, miércoles 6 de mayo de 2020

Lo duro parece que ya ha pasado y esperemos que poco a poco todo se vaya normalizando (y más ahora que ha llegado el buen tiempo y se acerca el verano). No obstante, a los universitarios aún nos queda lo peor… Se avecinan unos exámenes finales muy diferentes a todos los que habíamos hecho antes, al tener que recurrir a la modalidad online ante la imposibilidad de hacerlos presencialmente. Y en el Mayor, ya se nota lo poco que queda para que se realicen. El ambiente de estudio es intenso y serio ya que gozamos de grandes salas de estudio para concentrarnos. Además, al estar en la fase 0, podemos ir al campo de fútbol y aunque tenga que ser de manera individual es algo que agradezco muchísimo (estoy deseando que se puedan organizar partidos). Por otro lado, estamos en el mes de mayo, mes de la Virgen, así es que no hay mejor manera de celebrarlo que asistiendo a los rosarios diarios tras la tertulia para pedir por todos nosotros y nuestros exámenes. Ánimo con ello a todos los residentes y un abrazo fuerte. Espero veros pronto. Si no es posible este curso, que sea el que viene.

Día 52 – Bitácora de Javier Manero

León, martes 5 de mayo de 2020

Bueno, ya hemos entrado oficialmente en mayo. Cierto es que estar tanto tiempo en casa no es nada bueno, pero por lo menos ahora nos dejan salir a hacer ejercicio, así es que por lo menos nuestras caras podrán ir perdiendo la palidez propia de tantos días de confinamiento en nuestras casas.
En mi pueblo esto no ha venido ni tan mal. Al ser una zona con tan pocos habitantes lo normal era salir a la calle y encontrarte con alguna persona de forma esporádica, pero ahora que tenemos un horario para hacer ejercicio, el pueblo está con más vida que nunca. De hecho, la mayoría solo van andando, pero, eso sí, respetando escrupulosamente la distancia de seguridad.
Yo tengo la suerte de poder decir que en mi familia todos estamos bien. Espero que el resto de los colegiales y vuestras familias también se encuentren bien.

Un saludo y suerte a todos, que ahora nos tocan los finales.

Día 51 – Bitácora de César Pascual

Sevilla, lunes 4 de mayo de 2020

¡Esto marcha compañeros!
Parece que fue ayer la última vez que cené con vosotros y en realidad fue el 12 de marzo. Menuda semana aquella; cuantos miedos, dudas e incertidumbres…
Pero ya queda muy poquito para que volvamos a estar juntos, sanos y salvos, en Santillana, nuestra casa en Madrid. Estoy deseando volver a la normalidad.
Desde la última vez que escribí, Domingo de Resurrección, no he perdido la oportunidad de disfrutar de mi familia. No sé cuándo volveré a tener la oportunidad de estar tanto tiempo en casa con ellos.
Salvo algún día de bajón, ha sido estupendo. Tengo una familia, un hogar luminoso que no me merezco. Mi mujer e hijas me han dado una auténtica lección de entereza, de resistencia, de alegría, de fe y de flexibilidad. Esta crisis nos ha unido mucho más, sin lugar a duda.
Este año la «Cena del Pescaito» ha sido diferente, pero ha sido. Este año la hemos celebrado en casa, en el balcón y sólo nosotros. No ha sido fácil, pero no han faltado el pescado, ni el marisco, ni la manzanilla, ni el cante, ni el baile. Los cantes han sido de balcón a balcón. Para bailar teníamos más espacio que en la caseta. El pescado seguramente era del mes pasado… pero mejor no preguntar…

A fin de cuentas, nos hemos tenido que adaptar, como todos, como en todo, pero hemos sido fieles a la cita y hemos pasado un buen rato que seguro recordaremos en el futuro con mucho cariño.
Y hablando de adaptarnos, me ha llamado mucho la atención las misas online, en YouTube, ¿os habéis fijado la cantidad de gente que las sigue a diario? Para muchas cosas, esta crisis nos está viniendo muy bien. Era necesario parar, reencontrarnos con nuestros valores, con nosotros y con Dios.
Hacía muchos años que no veía un arcoíris tan completo y bonito como el de la foto, y es que, después de la tormenta, siempre llega la calma. Después de ésta, tendremos uno bien grande y hermoso que, estoy seguro, disfrutaremos todos juntos más pronto que tarde.

SÉPTIMA SEMANA DEL ESTADO DE ALARMA

Día 50 – Bitácora de Iñigo López

Colegio Mayor Santillana | Madrid, Domingo 3 de mayo de 2020

¡Quién lo iba a decir! Segunda vuelta ya del «diario de una cuarentena». Eso sí, ya se empieza a ver la luz a final del túnel. Comienza el proceso de desescalada. La gente puede volver a disfrutar de la calle. Además (y yo creo que para celebrarlo), ha llegado el buen tiempo y por las previsiones parece que para quedarse. Con estas noticias uno afronta los días de estudio de otra manera, y si a esto le sumas el ambiente familiar y de estudio que hay en el colegio mayor, apenas cuesta ponerse a ello. Y para distraernos por la noche después de un día de estudio, nos ponemos a jugar a los distintos juegos de mesa que hay en Santillana.
En fin… de lejos, el mejor sitio para pasar esta cuarentena.

Día 49 – Bitácora de Juan Vicente

Colegio Mayor Santillana | Madrid, sábado 2 de mayo de 2020

Hoy, dos de mayo, es un día un poco más especial que los demás. Por primera vez desde mediados del mes de marzo se puede salir a pasear o hacer deporte, aunque eso sí, en un horario concreto. A pesar de ello, los que estamos en el colegio mayor aún no hemos podido disfrutar de ese «paseo privilegiado» debido a que lo primero es proteger a las personas con la que vivimos, en concreto Miguel Ángel y Don Gregorio. Pero bueno, al fin y al cabo, eso es una familia, saber sacrificarse por otros. Por lo demás, todo normal, estudiando a tope porque ya se acercan los exámenes y en los momentos libres alguna «peli» o juego de mesa. La verdad es que, dentro de lo que cabe, estamos como reyes; nos sabemos cuidar muy bien entre todos. Como ya hice en la anterior bitácora, y para finalizar, vuelvo a agradecer a todos los que nos hemos quedado en el colegio mayor y hemos hecho de esta cuarentena una aventura de cojones.
Un abrazo a todos y espero que todo siga bien en todas vuestras familias.

Día 48 – Bitácora de Juan Diego Godoy

Colegio Mayor Santillana | Madrid, viernes 1 de mayo de 2020

Ahora, 48 días después, nos damos cuenta de algo que quizás los primeros días no apreciábamos con la misma intensidad: la dicha que tenemos de estar pasando el confinamiento en Santillana.
Más allá de las instalaciones, lo mejor de nuestro confinamiento son las personas con las que compartimos. Tan diversas y únicas. Algunos, expertos en hacernos reír; otros en hacernos reflexionar y pensar. Están los musicales, los estudiosos, los deportistas y los estructurados. Todos bajo un mismo techo.
Eso sí, el mejor momento del día es cuando convivimos todos en la misma sala de estar para la famosa “tertulia”. Es en ese preciso momento en el que cada uno piensa: “qué suerte la mía”.

Día 47 – Bitácora de Rafael Parra

Murcia, jueves 30 de abril de 2020

Parece que fue ayer cuando escribí la anterior entrada de este diario de una cuarentena. El tiempo ha pasado rápido, más de lo que me esperaba. Nos hemos plantado ya en el final del curso casi sin darnos cuenta. Al menos ahora parece que se empieza a ver el final de esta tediosa reclusión, aunque ciertamente ya casi que me he acostumbrado a vivir encerrado. Mientras esperamos la llegada de esa «nueva normalidad» que proclama el Gobierno, hay que lidiar con el fin del cuatrimestre: los ejercicios, las últimas clases online, los trabajos y los exámenes finales se agolpan en estas y las próximas semanas, con lo que no voy a tener tiempo para aburrirme.
Poco a poco vamos recuperando libertad: primero los niños y ahora parece que el día 2 podremos salir todos (una fecha muy simbólica; el día en el que el pueblo de Madrid se levantó contra las tropas napoleónicas para defender su libertad, nosotros saldremos a la calle, aunque solo sea para dar un paseo).
Con el plan de desescalada anunciado, ya vislumbramos el (lento) proceso que nos devolverá paulatinamente la libertad. Lo que parece claro es que empieza el principio del fin del confinamiento.

Día 46 – Bitácora de Miguel Osuna

Sevilla, miércoles 29 de abril de 2020

Nos adentramos en una nueva fase, la de la paulatina vuelta a la «normalidad». Empezamos a vivir días en los que iremos viendo cómo nos van desbloqueando el confinamiento en eso que se han empeñado en llamar «desescalada».
Aun así, muchos estamos al límite ya que son 50 días sin salir y la mente puede estar jugando malas pasadas. En mi caso quiero mandar mucho ánimo, porque de todo se sale; y quiero enviarlo ahora más que nunca porque creo que para superar los baches hay que apoyarse en nuestros verdaderos pilares en la vida. Yo tengo muy claros los míos, ¿y tu? Si no los tienes claros, piénsalo. Si los tienes claros, entonces refuérzalos.
En los peores momentos es cuando sacamos todo nuestro potencial.

Día 45 – Bitácora de Javier Arias

Colegio Mayor Santillana | Madrid, martes 28 de abril de 2020

Hoy me he reincorporado al trabajo en Santillana después de un mes de confinamiento alejado de Mirasierra. La prueba del coronavirus ha salido negativa y eso me ha permitido volver.

Sin duda los días en casa han sido muy rutinarios, aunque los he llevado mejor de lo esperado. Lo más importante es estar fuerte psicológicamente para que no decaiga el ánimo. Sé que es una frase muy repetida la de “nadie pensaba hace dos meses que íbamos a estar en esta situación”; desde luego que no, pero hace mes y medio, cuando nos dijeron que no habría más allá de algún caso disperso, tampoco imaginamos que íbamos a superar los 20.000 muertos “oficiales”.

Durante este tiempo mi actividad física se ha visto mermada, ya que he apostado por mantener una intensa formación cultural, histórica y política debido a la situación en la que me encontraba. En estos largos días de calma y reposo he aprovechado para retomar un hábito que tenía un poco olvidado, la lectura. He comenzado a leer una biografía de Franco escrita por un historiador excomunista llamado Pío Moa.

Yo soy de los que puede decir que afortunadamente sigue trabajando y en ningún momento ha visto recortada su retribución salarial, pero soy consciente de que es rara la familia que no ha recibido algún golpe, ya sea de tipo económico o bien emocional, como la pérdida de algún ser querido.

Como periodista que soy de formación universitaria, mi instinto curioso me incita a hacer un seguimiento milimétrico de la actualidad que es lo que me gusta y me entretiene. Sigo con preocupación la situación política que atravesamos. Dudo que a nadie le guste que le mientan a la cara y menos reiteradamente ya que si te pillan puede provocar cabreo e indignación. Pues bien, ese cabreo e indignación es un sentimiento mayoritario que ahora comparto con millones de españoles que vemos cómo desde las instituciones algunos se preocupan más de proteger sus mentiras que a los ciudadanos.

Ante situaciones difíciles, soluciones extraordinarias y por eso pido… ¡que Dios bendiga a España!

SEXTA SEMANA DEL ESTADO DE ALARMA

Día 44 – Bitácora de Miguel Mora

Montilla | Córdoba, lunes 27 de abril de 2020

Hoy comenzamos una nueva semana que va a estar marcada por los resultados de la última medida adoptada por el gobierno; esa que permite a los niños salir a la calle durante un máximo de 60 minutos para expansionarse.
Ayer domingo, primer día de la puesta en marcha de esta medida, quedó demostrado que hay personas que no han entendido lo grave que es la situación que vivimos, saltándose gran parte de las medidas establecidas a la hora de realizar de manera segura esta actividad con los hijos menores de 14 años. No podemos volver atrás, debemos ser civilizados y evitar que cosas como las imágenes de ayer se repitan.
En cuanto a nosotros, los estudiantes, ahora empezamos nuestra época más estresante pues se acercan los exámenes finales. Este año serán online, lo que nos genera otra incógnita más, su dificultad. ¿Seguirán los profesores el mismo método de siempre o, por el contrario, lo adaptarán a esta nueva forma de examinar? De cualquier manera, nuestro deber es prepararnos lo mejor posible, sin olvidarnos del objetivo, que no es otro que aprender.
Como he dicho, aprender es nuestro objetivo. Tenemos que estudiar todo lo que está pasando de manera que, si en un futuro volviese a ocurrir, sepamos cómo afrontar la situación de mejor manera.
¡Mucho ánimo a todos, ya estamos más cerca de volver!

Día 43 – Bitácora de Gonzalo Estevez

Vigo | Pontevedra, domingo 26 de abril de 2020

Nunca pensé que este diario llegaría a dar una segunda vuelta, la verdad, pero es que esta pandemia se nos ha ido de las manos y los días pasan volando; ¡es increíble!
El caso es que con la medida aprobada para que los niños puedan salir a la calle se empieza a ver luz al final del túnel y, otra cosa que se ve al final del túnel son los exámenes finales del segundo cuatrimestre. Todavía no he decidido si hacerlos en el salón, en la cocina o en mi habitación.
Con el paso de las semanas ya se empieza a notar diferencia entre un martes y un sábado; también estás acostumbrado a recibir clases online (ya ni me acuerdo de cómo era una clase normal) e incluso llevas un horario tan apretado que no parece que estés encerrado (alucinante la cantidad de cosas que puedes hacer entre cuatro paredes). Cuando pase todo esto ya no voy a sentir la necesidad de salir a la calle.

Día 42 – Bitácora de José María Blanco

Pontevedra, sábado 25 de abril de 2020

Llevamos más de un mes de cuarentena y ya se empieza a notar. Cada vez se hace más monótono y cansado. Hemos llegado a la recta final del curso y eso también se empieza a notar. La carga de estudio empieza a subir y los exámenes están a la vuelta de la esquina. Estos últimos días y en especial hoy han estado dedicados al estudio, mañana y tarde. Hoy día 25 de abril me he levantado, he empezado a estudiar y en seguida ha llegado la hora de la comida. Por la tarde un poco más de lo mismo, aunque a las ocho toda la familia decidimos hacer un parón para jugar una larga partida al continental. Después de cenar hemos visto una película y ahí se acabó el día. Como ya he dicho, estos días no están teniendo mucha emoción, pero se hace lo que se puede para seguir adelante. Espero que todos tengáis salud, que ya queda menos para que esto se acabe. Mucho ánimo.

Día 41 – Bitácora de Miguel Ángel Sánchez

Colegio Mayor Santillana | Madrid, viernes 24 de abril de 2020

Ya me acostumbré, y creo que los demás también. Me parece que ya todos nos hemos acostumbramos a la cuarentena. Me hace gracia pensar que somos como un ñu, ¡ja, ja! Cuando se da cuenta de que los leones lo tienen acorralado y no hay nada que hacer, pareciera que una parte de él se dice a sí mismo “venga, deja tu escándalo de una vez” y se queda quietecito. Pues bueno, personalmente, desde unos días atrás he dejado de estar desesperado, he dejado de pensar en afuera, disfruto de la rutina y hasta sueño en Santillana cuando estoy dormido.

Me gusta que estoy fortaleciendo mi amistad con algunos colegiales y mayores. Aprovecho esos momentos en los que a los compadres se les nota que quieren “echar un cotorreo” y lo disfruto mientras dura. Hasta este momento de mi vida no había descubierto lo importante que es tener pasatiempos, ya que veo que, tanto Don Gregorio como Don Alfonso, tienen ambos algo muy concreto en qué volcarse cuando simplemente se tiene tiempo. Supongo que por eso se llaman pasatiempos, ¿no? Nota mental: creo que una buena parte de mi generación ha permitido que las redes sociales tomen el territorio que generaciones anteriores le donaban a sus pasatiempos.

Estoy acostumbrándome al “horario Santillana” y a su increíble manera de saltar de una actividad a otra de una forma tan fría. Debo admitir que era algo que detestaba (el no seguir haciendo una cosa cuando estamos todos tan a gusto en ella), pero he aprendido a valorar cada actividad al cien por cien y a dominarme para lograr cumplir con las múltiples actividades que cada día trae.

Estamos bien, gracias a Dios; saludos a mi familia y a México lindo y querido. Dios los bendiga hermanos. 😉

Día 40 – Bitácora de Luis Alberto Valverde

Guayaquil | Ecuador, jueves 23 de abril de 2020

Ya llevamos más de un mes de cuarentena. A pesar de lo que llevamos ya a nuestras espaldas, por mi parte todo continúa funcionando como un reloj, de manera que cada parte del día se sigue desarrollando según los hábitos que uno se ha creado, y eso es bueno, además de necesario.
Pero me imagino que muchos, entre los que me incluyo, han de estar hartos, y quieren romper esta rutina. Por supuesto es totalmente entendible. ¿Qué se puede hacer? ¿Cómo se pueden encontrar cosas nuevas con tantas limitaciones? Ahora es el momento de pensar en esas cosas nuevas e innovar para mantener la cabeza en movimiento. Pero esto no es solo para estos momentos, sino también para el futuro más próximo.
Se avecinan unos duros meses por delante, y el mundo nos necesita.

Día 39 – Bitácora de Juan Ramón Mateos

Córdoba, miércoles 22 de abril de 2020

Hoy el día ha sido bastante normal, la verdad. Me he levantado, como cualquier otro día, y he dado de comer a mi perra y a mi gata. A continuación, me he puesto a estudiar hasta la hora de comer. Por la tarde he dedicado una hora al ocio, que en esta ocasión ha consistido en componer una canción que posteriormente he enviado al profesor del curso de sonido que organizó Santillana, para que le pusiese voz; actualmente estoy esperando que me envíe la canción de vuelta.
Ya por la noche iba a ver una peli de Studio Ghibli por videoconferencia con un amigo, pero finalmente la hemos pospuesto para otro día.
Por último y antes de acostarme, he visto un rato la televisión y jugado otro con mis animales ya que en mi caso me llevo igual de bien con la perra que con la gata.

Día 38 – Bitácora de Fernando Álvarez

Madrid, martes 21 de abril de 2020

Hoy ha sido un día de sentimientos encontrados. A las 9 de la mañana he iniciado felizmente mi jornada laboral de teletrabajo 🙂. Esto significa, por un lado, que soy un privilegiado y lo soy por partida doble; por mantener mi puesto de trabajo y por poder desarrollarlo a distancia, lo que sin duda refuerza (más si cabe) mi sentido de pertenencia al Colegio Mayor Santillana (léase familia Santillana) cuyo compromiso con las personas está fuera de toda duda. Por otro lado, significa que, obviamente, no soy un universitario sino un empleado (y a mucha honra) 👌.
Pero hoy también es el cumpleaños de mi sobrina, un Prodigio segoviano que acaba de alcanzar, en pleno confinamiento, su mayoría de edad. Seguro que este será su cumpleaños más peculiar igual que lo ha sido nuestra felicitación. Precisamente porque situaciones excepcionales requieren de ideas creativas, dediqué el fin de semana pasado a recopilar grabaciones de vídeos de sus principales familiares para hacer un collage con ellos e incorporar, a modo de traca final, el típico recorrido gráfico-musical por sus dieciocho años de vida. Seguro que esta tarea le hubiera ocupado poco tiempo a nuestros estudiantes “nativos digitales”, pero para mi ha supuesto todo un reto que finalmente hemos podido hacérselo llegar como un anticipo de la celebración que tendremos por todo lo alto cuando todo esto acabe🎂.
Grabarlo ha sido costoso y muy gratificante, pero ver a mi sobrina viéndolo, sumamente conmovedor🥺.
Por la tarde hemos tenido una videoconferencia los GesTEAM CMS, y nos hemos puesto al día de las nuevas cosas (afortunadamente siempre hay nuevas situaciones, ideas, hechos…) y también nos hemos echado unas risas, ¡claro que sí! 😂.

Un poco antes de cenar pero después de los aplausos, hemos podido “videofelicitar” todos juntos a mi sobrina: padres, abuelos, tíos y primos, y de nuevo ha sido muy emocionante pero con una gran dosis de impotencia 🥺 + 😷.

Lo dicho, un día lleno de sentimientos encontrados que espero sigamos teniendo, porque eso significa que seguimos vivos y disfrutando del mayor regalo que Dios nos han dado: la vida 😃.

Día 37 – Bitácora de Jorge Belmonte

Cartagena | Murcia, lunes 20 de abril de 2020

Tras más de un mes confinado, las sensaciones empiezan a mezclarse. La desesperación va empujando al optimismo y hay momentos en los que hay que ser fuertes y tener la cabeza fría. No me preocupa el estar en casa, estoy bastante bien, me preocupa el no tener fecha para ver a mi gente y el no saber qué podremos hacer al salir. De las actividades de ocio y cultura nos despedimos hasta diciembre, o al menos ese ha sido uno de los miles de mensajes que nos han llegado desde el Gobierno estos días.
Puede que la situación política sea lo que más me preocupa estos días; no puedo decir quien lo haría mejor, pero sí quién lo está haciendo mal.
Mis lecturas en estos días son “La tercera Vía” de Giddens y “La carrera política” de Adolfo Suárez.
Y me temo que de nada se parece el contenido de esos libros a los abstractos y electoralistas Pactos de la Moncloa que cita sin cesar nuestro querido presidente.
La política debería servir para tranquilizarnos, y creo que consigue lo contrario.
Menos mal que el tiempo, que nos llega a sobrar en ocasiones, nos permite tener una visión crítica y nos va a permitir ver por qué somos el país junto a Italia que peor ha gestionado esta crisis.
Cuando los políticos no responden, los ciudadanos tenemos que hacerlo.
Cada día que pasa es un día menos en casa.
Como decía el último lema de Albert Rivera, ¡vamos ciudadanos!
Pero esta vez los que vamos somos los ciudadanos de a pie.

QUINTA SEMANA DEL ESTADO DE ALARMA

Día 36 – Bitácora de Arturo Peris

Colegio Mayor Santillana | Madrid, domingo 19 de abril de 2020*

En capítulos anteriores: “Un monstruo extraterrestre venido del espacio mandarín amenaza la humanidad con un escenario distópico…”.

¡Jeeeelouuuu! Nos acercamos vertiginosamente al día cuarenta de la cuarentena.

Me parece un número bastante expresivo, ¿no creéis? Y digo yo que, si alguien se lo susurra a Sánchez, junto con la palabra mágica desescalonamiento, (versión moderna de supercalifragilisti…) a lo mejor se convierte en príncipe azul, se casa con Iglesias y acabamos todos con un japiend, comiendo perdices, perdón, hamburguesas del macas. J

Si buscas “El Mago de Oz” en Wikipedia dice que se trata de una película musical fantástica. Traducción: una peli súper guay con música y todo. ¡Ojo, Álvaro Goday! No se te ocurra verla, es del año 1939. Droga dura. :-/

Total, que Dorothy, la prota que ha vivido aventuras increíbles con el león miedica, el espantapájaros hueco y el frío hombre de hojalata, añora volver a casa. Entrechoca sus chapines (las alpargatas de la época) y dice: “Se está mejor en casa que en ningún sitio”. ¡Tachán!

En mi caso, la historia está siendo más bien al contrario. Tengo ganas de que esto acabe, pero a la vez compruebo que se está mejor en Santillana que en ningún sitio. Aunque nos hemos quedado un grupo numeroso de gente, el ambiente casero y entrañable va creciendo cada día, y resulta que están siendo unos días de lo más agradables, tranquilos y también muy creativos.

Tímidamente, los moradores de Santillana van asomando sus creaciones. De repente me entero que Juan Diego está escribiendo una novela, Cortins relatos cortos, Miguel Ángel (Moctezuma para los amigos) ya tiene su primer libro de poemas, Luis dibujando con su inseparable iPad y el enorme cortometraje de stop motion liderado por Baseli. También está Juanvi, que tiene una idea de negocio revolucionaria y multimillonaria…, lo que pasa es que ahora no tiene tiempo. ¡Pero si lo único que hay ahora es tiempo! (Risa maléfica…).

Por otra parte, también está Ignacio, creando la mayor red neuronal conocida dentro de un cerebro humano, Iñigo liderando jausparti y Nico, haciendo deporte en representación de todo el colegio.

Desde aquí animo al resto, campamento base de Santillana y enviados especiales, a que nos compartáis vuestras creaciones. José María, ya nos estás enviando tus canciones. Y al loro con el Kahoot que está preparando Cardenalix.

Día 35 – Bitácora de Samuel López

Castellón, sábado 18 de abril de 2020

Hoy me he levantado dando un salto mortal, emocionado y animado. Llama la atención el comienzo tan distinto respecto de la anterior bitácora que escribí, pero esta es la realidad.
Me levanto animado a las 6 de la mañana con tres noticias espectaculares para el día de hoy: la primera es que voy a pasar toda la mañana fuera de casa debido a que tenemos que hacer obras en la casa de campo y utilizando esta “excusa” nos vamos a ir toda la familia (con las correspondientes medidas de seguridad) a pasar el día fuera.
La segunda noticia es que hoy es la semifinal de la LEC (el que no sepa qué es, que investigue 😉 ) y por último la tercera noticia es que mañana, después de un mes y medio mas o menos, vamos a poder comulgar en misa. Esta es la razón por la que me levanto tan pronto; hoy va a ser un día diferente.

Ya por la tarde hemos vuelto a casa; he disfrutado bastante. Ahora toca ver las “semis” de la LEC (espero que gane G2), luego ayudaré a hacer la cena, hablaré con la familia e iré a dormir para mañana volver a empezar.

Día 34 – Bitácora de Joseángel Domínguez

Colegio Mayor Santillana | Madrid, viernes 17 de abril de 2020

Cada día es una aventura. Algunos pueden pensar que esto es un planteamiento descabezado… ¡Pero si estás entre cuatro paredes todo el día!, podrían decir. Pero, ojo, que puedo justificar lo que digo.
Pasar el confinamiento en CMS es una gran aventura, llena de peligros y con constantes llamadas al heroísmo. La levantada, por ejemplo… eso de levantarse puntual y no un solo día, no, sino todos los días, estamos hablando de un hábito que no consigue cualquiera. Luego, dejar la habitación ordenada… ¿qué me decís? Que sí, que dar el pego es fácil, pero pasar la revisión de Héctor cuando solo tiene que revisar 10 habitaciones no es moco de pavo. Quita dragones y Nazgûl… Héctor a las 9:15.
Luego, un poco a la conquista, hay que bajar a la zona de la Radio y ponerse a currar. Tengo que dar gracias a Dios de que mi trabajo puede seguir a distancia. Otros no tienen esa suerte y, o bien lo han perdido, o bien tienen que seguir asistiendo con el consiguiente riesgo. Decía a la conquista porque de 9:15 a 10:15 tenemos que estar todos ahí abajo y buscar un hueco donde meterse a trabajar entre conversaciones de Mike practicando su mejor español remoto y clases online de Manu que me hacen recordar la alegría de haber acabado la selectividad hace tiempo. ¿El truco? Juan Diego dice que es el café… bueno, honestamente Juan Diego diría que el café es la solución al COVID. Martín propone el autoaislamiento de los auriculares.
Desde que empezó la cuarentena se canceló el segundo desayuno/aperitivo/desayuno auxiliar de las 12:00. Álvaro Goday lo está echando de menos casi tanto como yo. Así que a la comida llegamos todos con el mejor ingrediente en mano: hambre. Tras la comida, el siguiente reto que debemos superar heroicamente es el de encontrar asiento en la tertulia. Luis Romeu prefiere quedarse de pie, mostrando un estoicismo único. Y a continuación, protegerse de las olas de azúcar que Juanvi y Nico vierten a raudales con el café… “¿Quieres un poco de café en tu azúcar?”.
Por la tarde, después de rezar el rosario, la primera batalla es contra el sueño. Hay que seguir currando, aunque algunos son derrotados por Morfeo… Ciertamente la merienda es un punto de apoyo. Y luego los héroes tenemos que enterarnos de los distintos planes para no perdernos en el laberinto de los grupos de WhatsApp de CMS (yo tengo 13). Tenemos el plan de solidaridad los miércoles (Wednesday Connection), y los lunes son para la batalla filosófica (Minds Up!), los jueves se reservan para el clásico PEP (Programa de Excelencia Personal) después de la meditación, y los sábados oración musical. Así que, tras la cena, y con una tertulia si cabe, de verdad que uno llega a la cama agotado… como un héroe de CMS.

Día 33 – Bitácora de Pablo Cortina

Colegio Mayor Santillana | Madrid, jueves 16 de abril de 2020

Hace pocos días que hemos cumplido ya un mes de confinamiento.
El caso es que en cierto modo podría decir que envidio a los que pueden salir, que su situación es privilegiada; pero no. Justamente es todo lo contrario. Los que tienen que salir de sus casas a diario lo hacen poniendo en riesgo tanto su vida como la de sus familias. Y si salen, no es en alarde de un acto suicida, sino que salen arrastrados, precisamente, por lo contrario, por pura necesidad. Lo hacen para ganarse el pan y el de sus familias. Porque, nadie, ni sus jefes, ni el gobierno —el autodenominado progresista—, se preocupa lo suficiente por su bienestar.
Pero no es lástima lo que debemos sentir por ellos, sino admiración, porque son ellos los que producen. Son ellos los que ahora y siempre mueven el país. Y son ellos los que se están dejando la vida —literalmente, por desgracia—, por sacar adelante a sus familias.
Por eso, desde aquí, no hay día en el que no me levante pensando en los trabajadores y en el sacrificio que están haciendo.

Día 32 – Bitácora de Pablo Amigo

Gijón | Asturias, miércoles 15 de abril de 2020

Los días pasan y ya llevamos (más de) un mes de cuarentena. Mi principal queja (y tengo muchas) es que en ninguna de las películas apocalípticas que he visto a lo largo de mis veinte años de vida se impartían clases on-line. De verdad, preferiría coger una escopeta y enfrentarme a los zombis antes que conectarme otra vez a Zoom.
En relación con el apocalipsis, cabe pensar otra cosa: ¿cómo se sentirán los Mayas en el plano anímico? Me explico; se dice que hace 4000 años predijeron que, en 2012, o sea, cuatro milenios después, se iba a acabar el mundo; —este dato en realidad es falso, pero socialmente lo hemos aceptado como cierto y a veces hay que sacrificar la realidad en nombre de la fantasía— y el caso es que se equivocaron solo por siete años y medio. Es que me da un poco de lástima; todos nos reímos de ellos en diciembre de 2012 y ahora nos damos cuenta de que simplemente se olvidaron de sumar la constante al final de la integral. Además, mis múltiples personalidades se enfrentan entre ellas cada vez que Pedro Sánchez alarga el confinamiento. Por un lado, me parece bien porque es una cuestión sanitaria y de seguridad, pero por otro lado no “puc més”.
En fin, un abrazo a todos desde Asturias y que os sea leve.

Día 31 – Bitácora de Gonzalo Rodríguez

Mondéjar | Guadalajara, martes 14 de abril de 2020

Hace exactamente un mes y tres días que se decretó el cierre de la educación presencial en la Comunidad de Madrid. Evidentemente, ésta forma parte de la vida rutinaria de los colegiales de Santillana. Por tanto, hace más o menos un mes que nuestras rutinas se vieron repentinamente alteradas. Al echar la vista atrás y después esta Semana Santa tan peculiar, he de admitir que a mi se me ha pasado volando, volando. Tras una cascada de circunstancias excepcionales, sólo concibo ser resiliente y adaptarme de la mejor manera a ellas. Sin duda, la clave está en dejar fluir el tiempo y no ahogarse en un mar de problemas inexistentes. Es decir, saber ver esta amenaza, que desgraciadamente tanta huella está dejando en nuestro país, como una oportunidad. Sí, una oportunidad. Única, además. En el ámbito individual, aprovechemos este tiempo para reflexionar, conocernos más a nosotros mismos, disfrutar de lo que normalmente no podemos hacer, compartir vivencias en familia, conocer más y ayudar a nuestros amigos… y muchísimas cosas más, que, en el ritmo habitual de vida, no podríamos haber llevado a cabo. Por supuesto, no debemos olvidar el equilibrio, ya que es la clave para sobrellevar adecuadamente la situación. Y en el ámbito social, tenemos que aprovechar este suceso excepcional para dar el salto en el campo telemático, ya que nos facilitará muchas tareas en un futuro inmediato. Es momento también de agradecer la incansable labor de los sanitarios, luchadores innatos que incluso con medios escasos siguen jugándose la vida por todos nosotros. La sociedad española demuestra su aprecio diariamente, fiel imagen de ello es la España de los aplausos. Somos muy grandes. Nos merecemos un brindis en una terraza al solecito, pero eso ya vendrá. Estoy seguro. Muchísimo ánimo y… ¡a por ello!

CUARTA SEMANA DEL ESTADO DE ALARMA

Día 30 – Bitácora de Salvador Parrilla

Madrid, lunes 13 de abril de 2020

Me siento orgulloso de estrenar la sección de bitácoras de “empleados” del Colegio Mayor Santillana, aunque sé de buena tinta que faltan algunos colegiales a los que animo a participar y dejar su huella o se arrepentirán (insertar risa malvada).
Y entrecomillo empleados porque cuando formas parte de la vida del colegio mayor, seas colegial, tutor o profesional, te invade una atmósfera de familia que te hace sentir uno más y parte de todo.

Hoy vuelvo al trabajo y como ya es habitual en las últimas semanas, lo hago desde casa. El gobierno nos permite ya volver físicamente, pero las medidas de seguridad de Santillana, —que aplaudo— van a aplazarlo, en principio, hasta el 26 de abril, así es que continúo mi rutina de teletrabajo. ¿Que cómo es esa rutina?

Lo primero que hago nada más levantarme es ordenar mi cuarto, hacer bien la cama, abrir las ventanas, limpiarlo todo y preparar mi mesa de trabajo. Creo que esta es la parte más importante de todas.
Una vez aseado, desayuno viendo las noticias con el anhelo de escuchar buenas nuevas; me tomo mi café, unas tostadas y a trabajar.
Utilizo mi libreta habitual y me hago una lista de “things to do today” y voy cumpliendo una a una las tareas. Esto me suele llevar toda la mañana hasta las 14:30 h. que hago la comida. ¿Hacer la comida? ¿Qué es eso?
Suelo cocinar platos básicos, pero cuando tengo más tiempo me lanzo a hacerlos más elaborados como mi paella o el Risotto de D. Alfonso. 😉
Por la tarde disfruto de mi tiempo libre: juego a videojuegos, leo, toco el piano, veo series o me tomo algo con mis compañeros de piso en casa.
Por la noche suelo hablar con mis seres queridos por videollamada, veo alguna película, me acuesto y vuelta a empezar.

Felices pascuas a todos.
Muy pronto volveremos a la rutina, una rutina donde todos nosotros habremos cambiado un poquito.

Día 29 – Bitácora de César Pascual

Sevilla, domingo 12 de abril de 2020

¡Feliz Pascua de Resurrección a todos!

Como decía Paco del Valle, “no estamos tan mal”. Sin obviar las desgracias que trae esta pandemia, que de una u otra manera nos está afectando a todos, también es fuente de oportunidades que, si aprovechamos, nos harán mucho bien.
Llevo 15 años con mi mujer; mis hijas tienen cerca de 9 años y jamás había tenido la oportunidad de pasar tanto tiempo con ellas disfrutando de su compañía. Sí, en circunstancias peculiares, en pocos metros cuadrados, pero juntos, y aunque parezca extraño, felices. ¡Quién me iba a decir que el coronavirus nos iba a unir mucho más física y espiritualmente!
Y es que la felicidad está más en las pequeñas cosas que en los grandes titulares. La prisa, nuestro ritmo de vida, la presión, la tensión en la que vivimos, que forma parte de nuestro día a día, no nos deja ver, no nos deja parar ni disfrutar del camino.
Y, de repente, un bichito que no parecía demasiado ofensivo, tira todo “nuestro maravilloso mundo”, este mundo “moderno y perfecto”. Hace que se tambaleen sus cimientos y nos da la oportunidad de plantearnos si estamos llevando una vida coherente con nuestros valores. Nos da la oportunidad de reflexionar sobre cuales son nuestros valores ¿sabemos cuáles son?
Esta es una crisis sanitaria y económica, pero no tiene por qué ser una crisis de valores, de principios, de personas, ni de santos. Más bien debe ser ocasión para todo lo contrario; para estar con nuestra gente, la que de verdad importa, para ayudar y acompañar a nuestros seres queridos, para reencontrarnos con nosotros mismos, para recomenzar, para crecer para adentro.
Ahí os dejo mis pilares; mi fe y mi familia. Os los acompaño de una foto y una canción de Manolo Carrasco que siempre me emociona, https://youtu.be/Klpw966OFng

Nos veremos pronto, y todo esto pasará a ser una de tantas experiencias, que, a lo largo de nuestra vida, nos habrá ayudado a retomar el norte.
Un fuerte abrazo.

Nota: César está realizando un máster dentro del programa PROYECTA de la ONCE, para la Gestión de Centros.

Día 28 – Bitácora de Adrián González

Vitoria-Gasteiz, sábado 11 de abril de 2020

Sigo con la rutina que me he marcado estos días. Me despierto y realizo unos ejercicios en el gimnasio de casa; posteriormente tomo un aperitivo con mi padre.
Por la tarde hago los trabajos del máster de la universidad. Pensé que esto sería más duro, dado que soy una persona que dista mucho de las que les gusta estar encerradas entre paredes, pero realmente los días van pasando como si nada.
Lo malo, eso sí, ha sido cancelar los viajes de verano con mis amigos pero ya los he sustituido por formación on-line hasta mediados de agosto para conseguir la Declaración Eclesiástica de Competencia Académica (DECA).
No podemos quejarnos. Debemos tener en cuenta que hay personas que están mucho peor. Mientras gran parte de nosotros nos quejamos por no poder salir a la calle, tenemos que pensar que hay personas que han perdido a familiares cercanos, como es el caso de uno de mis mejores amigos, o están en grave riesgo económico. Aprovecha este momento, se crítico tanto con esta situación como con el resto de las situaciones de la vida. Tomemos como ejemplo a Blas de Lezo, que decía que no podemos ser inferiores a nuestros antepasados, quienes también dieron la vida por la religión y por España, ni someternos al escarnio de las generaciones futuras que verían en nosotros los traidores de todo cuanto es noble y sagrado.
Todos los españoles debemos estar unidos ante esta adversidad, que fácil no va a ser de superar, pero debemos estar unidos.

Día 27 – Bitácora de Fco Javier Barrios

Plasencia | Cáceres, viernes 10 de abril de 2020

Estamos en Semana Santa y hoy es Viernes Santo, una de las fechas más importantes para todo cristiano, aunque en esta ocasión está siendo muy distinto. En circunstancias normales, habría visitado las iglesias y catedral de Plasencia por la mañana y a las 18, asistido a los oficios, para finalmente haber visto la procesión por la noche. Esta vez es distinto, pero afortunadamente contamos con medios para, por lo menos, asistir a misa digitalmente.

Como bien han dicho mis compañeros, quizás nos venga bien este confinamiento, que nos permite tener tiempo para reflexionar y nos enseña a apreciar todo aquello que no valoramos tanto en el día a día.

Por otra parte, aunque preferiría no estar en mi casa, no estoy llevando tan mal este parón, gracias a Movistar, Netflix y mi PS4. Desgraciadamente, me acabo de enterar que tengo exámenes on-line, así que voy a estar entretenido estos últimos días de cuarentena.

Día 26 – Bitácora de Fran Garrido

Santiago de Compostela, jueves 9 de abril de 2020

Después de estar acostumbrado a una actividad frenética y a contrarreloj, esta etapa del coronavirus supone un nuevo choque en mi forma de enfocar la rutina.
El cambio siempre crea en mí un nuevo esfuerzo de adaptación y un cierto desequilibrio que poco a poco va haciéndose natural y al mismo tiempo me obliga a normalizar la situación y a hacer frente a mis obligaciones.
Me levanto sin prisas, desayuno, elaboro mi plan de estudio, como con mi familia, hablo mucho con mi abuela y veo la misa con ella. También tomo un respiro tocando el piano y hablando con amigos.
Al toque de las sirenas de las ambulancias y de la policía a las 20:00h, salimos a la ventana como toda la vecindad.
Voy tachando los días en mi calendario esperando que esta situación no se prolongue eternamente.
Admiro a todos los sanitarios que están luchando y esforzándose día a día para salvar vidas y espero en un futuro poder hacerlo yo.

Día 25 – Bitácora de Miguel Sáenz

Logroño, miércoles 8 de abril de 2020

Llevamos un mes de cuarentena. Quizá algo menos; ya perdí la cuenta, pero eso no es lo importante. Lo que me interesa resaltar son los aspectos positivos de esta reclusión debida a la pandemia COVID-19, porque los hay.
¿Acaso no tenemos ahora más tiempo para pensar en qué es lo realmente importante? En el ajetreo del día a día, muchas veces nos excusamos en nuestras tareas para no tener que enfrentarnos a otras cuestiones de mayor relevancia. Por eso creo que esta Cuaresma (ahora ya Semana Santa) en cuarentena puede que nos marque a muchos, o que al menos nos dé un toque de atención para seguir progresando en nuestro crecimiento personal.
Algunos nos acercamos más a Dios; otros no, pero en todo caso creo que todos llevaremos parte de la cuarentena en nuestro interior el resto de nuestra vida. La inquietud que vivimos estos días arraigará en todos nosotros y nos marcará. Incluso en unos cuantos años les diremos a nuestros nietos: “Hijo, a ti lo que te falta es una buena cuarentena para que espabiles”.
Por otro lado, pienso que la situación actual también sirve de toque de atención para muchas universidades que se han visto totalmente sobrepasadas ante la imposibilidad de impartir clases presenciales. ¿Podría servir de precedente para la apuesta por un nuevo modelo educativo fundamentado en el teleestudio?
Hasta aquí mi pequeña reflexión sobre la cuarentena, lejos de Santillana.
Un saludo desde Logroño y todo mi apoyo. Salud a todos y a quedarse en casa.

Día 24 – Bitácora de Santiago Romero

Santa Cruz de Tenerife, martes 7 de abril de 2020

«Cuando las fuerzas fallan, los ánimos decaen. Solo tú eres capaz de encontrar el aliento entre la maleza.» Esta cita del psicólogo y escritor Juan Armado Corbin creo que se ajusta bastante a estos tiempos tan delicados.

Nos situamos ya en el mes de abril, con más de 20 días de confinamiento a nuestras espaldas. No hace falta ser ningún experto para sospechar las represalias que esta desafiante situación puede conllevar, sobre todo las relacionadas con el plano emocional. Además de esto, resulta bastante sencillo desaprovechar el tiempo y divagar entre pensamientos que no nos llevan a ningún lado.

Personalmente, intento hacer frente a todas estas dificultades en mi día a día. Para ello, procuro mantener un horario fijo que me permita descansar y aprovechar mis horas más productivas. Asimismo, mi tiempo libre lo suelo dedicar a mis seres queridos, quienes me reconfortan y me hacen mucho más ameno el transcurso del día. Debo destacar mis largas partidas jugando al nuevo Animal Crossing con mi hermana, y las interminables llamadas telefónicas con mis mejores amigos. No obstante, también valoro mis momentos de soledad, en los que procuro despejar mi mente escuchando música o viendo algo interesante en Netflix.

En definitiva, creo que la clave para superar el confinamiento es mantenerse ocupado, con la mente abierta y despejada, dedicando tiempo al trabajo (tanto académico como personal) y a los demás. Se trata, por tanto, de un esfuerzo personal que dependerá únicamente de nosotros mismos.

Día 23 – Bitácora de José Carlos Rodríguez

Granada, lunes 6 de abril de 2020

Quizás será porque siempre fui una persona dura y con voluntad de adaptarse, pero mis días no son tan horribles como la gente pinta. Superé la adaptación relativamente rápido en cuanto a hacer ese clic mental y llevo el arresto domiciliario con naturalidad.
Debo decir que llevo ya 3 años en Madrid conviviendo con amigos, que la carrera no me permite perder demasiado el tiempo y por ello viajes a Granada, mi ciudad natal y de residencia hasta la universidad, han sido limitados, pero creo que ir con una actitud de servicio y positividad te abre los corazones y hace más fácil la convivencia.
En mi caso, la familia estaba muy separada, geográficamente hablando, y pasar este tiempo nos ha unido aún más y nos ha hecho retomar la confianza para criticar y alabarnos los unos a los otros. De hecho, quiero ensalzar la figura de mis padres porque han tomado la iniciativa y han hecho que nos sintamos muy seguros desde el principio, y eso, si vives fuera y con cierta independencia, es algo que valoras y notas.
Es cierto que, como en todas las casas, la convivencia se ve truncada por problemas del día a día, vivir los problemas más de cerca, medidas sin sentido, gastos innecesarios, documentos a firmar, la pereza de seguir aplaudiendo, de no ver variedad en noticias o hacer de cada día un show… No sé, es aburrido también y son factores que cuentan a la hora de ponderar la estancia, pero en general, nada es insalvable.
En cuanto a amigos todo guay porque los más cercanos nos seguimos hablando y viendo las jetas tras la pantalla, lo que te da ese punto de socialización que falta y sobre todo intentar motivarse y seguir horarios o pautas que te hagan distinguir los días y no entrar en una espiral autodestructiva y desmotivante.
Un abrazo al resto de colegiales y cuerpo de Santillana, tanto si nos vemos como si no al final del curso, y mucho ánimo para estos días. Reflexionad, salid de la burbuja y tomad las riendas para luchar por lo vuestro.

TERCERA SEMANA DEL ESTADO DE ALARMA

Día 22 – Bitácora de Javier Manero

León, domingo 5 de abril de 2020

Bueno, pues así es como estrenamos el mes de abril; el 4/20 parecía que iba a ser una fecha mágica, pero nos hemos encontrado con una situación que seguro nadie se imaginaba hace 3 meses.

Lo importante es no dejarse llevar por los pensamientos negativos. A veces veo a algunas personas quejarse porque el confinamiento se les está haciendo horrible, pero realmente, gracias a los avances actuales se puede hacer bastante llevadero. Para empezar, no tienes que dejar de lado los hábitos que hayas tenido hasta el momento, es decir, yo sigo estudiando y haciendo ejercicios todos los días (menos el wake up que lo he borrado de mi vida); con eso ya tienes buena parte del día ocupado. Luego, todo el mundo tiene un teléfono móvil o un ordenador. Yo aprovecho y mantengo conversaciones durante horas con mis amigos por la noche sin ningún problema. Por supuesto que preferiría estar fuera, pero como hace mal tiempo, pues tampoco nos perdemos gran cosa de momento.
También hay que llamar a los abuelos y demás familiares, que el móvil no solo hay que usarlo para echarse unas risas y a los más mayores esas llamadas siempre les hacen mucha ilusión.
Pues eso, si te mantienes firme, esto se pasará como si nada. Aguantad lo que queda porque es nada y cuando lo miremos desde el futuro, parecerá que el confinamiento duró solo unos días.

Día 21 – Bitácora de Miguel Cardenal

Colegio Mayor Santillana | Madrid, sábado 4 de abril de 2020

¿Qué puedo decir que no se haya dicho ya en las 20 bitácoras que han precedido a esta? Ciertamente, poca cosa. La vida aquí en Santillana transcurre con la máxima normalidad permitida por esta situación. Nuestro día a día sigue marcado por el mismo horario y la misma normativa, que mantienen el orden y la productividad. La convivencia es agradable y la cantidad de espacio del que dispone la residencia es sin duda una de las claves para poder aprovechar al máximo este tiempo de “parón” que se nos ha dado, sin perder la calma.
La prisa y la presión del día a día han desaparecido brindando una oportunidad para la reflexión, para retomar aficiones casi olvidadas, para tratar más con las personas que nos rodean o con las que llevamos tiempo sin tratar…
No debemos olvidar que hay mucha gente que está pasándolo mal; por ellos hay que ser responsables y encontrar la manera en la que podamos aportar (siempre empezando por el que tenemos al lado).

P. D.: Asensio, gracias por los cereales.

Día 20 – Bitácora de Nicolás Zabala

Colegio Mayor Santillana | Madrid, viernes 3 de abril de 2020

Cierto es que nadie hubiera imaginado que este 2020 nos iba a traer algo histórico (porque sí, lo que estamos viviendo es histórico) como es una pandemia mundial, echar de menos a la familia, a los amigos, a la calle…
Me acuerdo del año pasado cuando estaba estudiando Derecho Constitucional y leía el artículo 116 de la Constitución que describe cómo se debe declarar el estado de alarma y yo me decía, “¡bah!, esto es lo típico que nunca van a preguntar porque es imposible que pase ahora mismo»; y ¡vaya si me equivocaba!
No obstante, debemos ver el lado positivo de este confinamiento. La gente ha multiplicado su solidaridad, además de apreciar mucho más las cosas “corrientes” de la vida. Todos echamos de menos a familia y amigos y eso nos ha hecho que los valoremos muchísimo más y que por eso mismo aprovechemos el tiempo… y es que, ¡a lo mejor todo esto era necesario! Es como si el mundo se hubiera pausado durante un tiempo para que todos tengamos un momento de reflexión y visión de nuestro futuro para luego poder dar lo mejor de nosotros mismos. Con eso me quedo yo por lo menos. Además, en mi caso, me considero un privilegiado por poder pasar esta cuarentena en Santillana, donde estoy disfrutando junto a los demás residentes de numerosos espacios, diversidad de planes, el campo de fútbol para mí solito, pero, sobre todo, de poder asistir a Misa y pasar la Semana Santa con Dios. Rezo por todos para que esto se acabe cuanto antes. ¡Mucho ánimo!

Día 19 – Bitácora de Paco del Valle

Sevilla, jueves 2 de abril de 2020

¡AL LORO QUE NO ESTAMOS TAN MAL!
Frase de Joan Laporta que explica perfectamente mi situación de cuarentena.
Mucha gente está expresando en sus redes sociales el malestar y sufrimiento que están acarreando durante esta larga pandemia. Ante esto me gustaría expresar mi pensamiento personal que no es otro que: ¡Neee, pues tampoco es para tanto!
En pleno siglo XXI con los avances tecnológicos que poseemos y un poco de imaginación con los trastos antiguos que ya ni recordábamos que teníamos, se puede llevar una cuarentena bastante entretenida, como es mi caso: La PlayStation 3, Netflix, me he visto Breaking Bad con mi madre (por cierto, MUY RECOMENDABLE) y mañana se estrena La Casa de Papel.
Todos los días hago una hora de armónica con tutoriales de YouTube para aprender. Estoy enseñando a mi hermana a conducir por el garaje. Leo biografías de jugadores que tenía pendientes desde hace años. Me veo partidos antiguos que retransmitió Julio Maldonado “Maldini” en su Blog. En definitiva y aunque parezca un poco frío… unas vacaciones un poco extrañas.

Día 18 – Bitácora de Íñigo López de Carrizosa

Colegio Mayor Santillana | Madrid, miércoles 1 de abril de 2020

Ya se ha terminado marzo, un mes que parecía que iba a ser eterno, pero que luego no lo ha sido tanto, aunque si me hubiese ido de Santillana seguro que sí se hubiera hecho eterno. Aquí somos unos privilegiados porque la mayoría del tiempo tenemos cosas que hacer; podemos seguir con nuestra formación con normalidad (y eso es un gran privilegio), practicar muchos juegos de mesa, experimentar nuevos cortes de pelo y disfrutar de los “piques” al ping pong con la mesa que hemos tomado prestada (¡ejem!) a Amura para estos días de cuarentena.
En fin, que Santillana es una familia y un gran lugar para pasar estos días.

Día 17 – Bitácora de Juan Vicente Abad

Colegio Mayor Santillana | Madrid, martes 31 de marzo de 2020

Ya no queda casi nada para acabar este mes de marzo y, siendo sincero, tengo que decir que ha pasado volando. Con este ya suman 19 días de confinamiento (17 días de estado de alarma más 2 previos de confinamiento), y siendo justos, no se está haciendo tan duro como pensaba desde un principio. El estudio, las clases on-line, una «peli» en la sala de estar de arriba, un ping pong en el salón de actos o los planes de domingo lo han hecho posible, por lo que no nos podemos quejar. Creo que quedarme en Santillana desde un primer momento fue la opción acertada ya que no descuido mi formación, puedo seguir estudiando con tranquilidad y me lo paso bien entre las risas de Nico, las «peleas» con Miguel Cardenal para elegir película o los piques de Íñigo con los juegos de mesa.
No obstante, también es cierto que echo mucho de menos a mi familia (no sé si mi madre dirá lo mismo de mi 🤷‍♂️). Lo que se está haciendo más duro es el desalojo a las 9:15 h. (esta vez sí que está siendo a las 9:15 h. de verdad). Hoy en concreto lo ha hecho Japi, que a las 8:50 h. ya estaba tocando la puerta para ver si nos habíamos despertado.
Dejando a un lado todo eso, el hecho de estar tan pocos en Santillana ha favorecido (aún más si cabe) un ambiente de familia, lo que hace que sobrellevemos todo más fácilmente, y eso a pesar de que no estén aquí todos «los míos» (especialmente mi hermano y amigo Miguel Osuna), que hoy cumple 20 años.
Por último, me gustaría mandar un saludo a todos los que están en sus ciudades. Espero que todo os vaya bien tanto a vosotros como a vuestras familias.
Cuidaros mucho, ¡un abrazo!

SEGUNDA SEMANA DEL ESTADO DE ALARMA

Día 16 – Bitácora de Juan Diego Godoy

Colegio Mayor Santillana | Madrid, lunes 30 de marzo de 2020

El día empezó y terminó con descubrimientos. Es increíble cómo, dentro de las mismas cuatro paredes y con las mismas personas, siempre podemos aprender algo nuevo. Recorriendo la casa, rincón por rincón, es muy probable que encontremos algo que haya pasado desapercibido en el ajetreo diario de aquella vida en tiempos pre-coronavirus. Una nueva sala, una nueva fotografía que alguien colgó en el pasillo que conduce al bar, un cuadro que nos gusta, algún pez de Don Gregorio.
La cuarentena también nos obliga —de buena forma— a pasar más tiempo juntos y redescubrirnos entre los que quedamos confinados. Nos entretenemos con los comentarios de Miguel Ángel, las bromas de Arturo y José Ángel, las recetas del chef estrella Michelín de Don Alfonso, las expresiones de Nico (¡Ostraaaas!) y los chistes crudos de Pablo. Seguimos contando los días para poder salir a la calle; mientras tanto, hacemos todo lo posible por mantenernos calmados, prudentes y entretenidos. Y sí que lo estamos logrando.
El clima, en cambio, es el único que pareciera no estar en cuarentena: a veces saca a pasear al sol y de pronto nos arroja algunas gotas de lluvia, y cuando menos lo esperamos, ¡nos envía un poco de nieve!
En fin, Santillana está llena de mentes brillantes, personalidades graciosas y compañías valiosas.

Día 15 – Bitácora de Rafael Parra

Murcia, domingo 29 de marzo de 2020

¡Quién nos iba a decir hace dos meses que algo así podía pasar! ¡El mundo entero paralizado por un virus! Parece sacado de una amarga película apocalíptica, algo imposible de entender en un país moderno como España. Nos encontramos en lo que parece una especie de Gran Hermano familiar y sin cámaras.
Al menos yo he ido perdiendo la noción del tiempo. Hoy, al despertarme, mi madre me ha recordado que era domingo: “¿A qué misa te vas a conectar?” Totalmente surrealista; ¿quién se iba a imaginar que acabaríamos asistiendo a misa por Instagram?
Los minutos, las horas, los días van pasando. Estudiando, durmiendo, comiendo, pasando tiempo en familia… y poco más. Asistiendo a clase por Skype, entregando tareas por correo y, simplemente, esperando el fin de la situación. Esta circunstancia empieza a hacerse desesperante, pero es el momento de ser fuertes mentalmente para no permitir que la falta de libertad nos aplaste. A pesar de que hay muchas cosas que me duele no poder hacer, como por ejemplo estar con mis amigos, visitar a mis abuelos… lo que tengo claro es que, en cuanto acabe, vamos a arrasar las calles, vamos a salir a hacer running (#ClubDeRunningCMS), vamos a llenar los bares, los restaurantes, las tiendas… Nos van a faltar sitios a los que salir.
Y aunque esto parece prolongarse hasta el infinito y más allá, tengo la firme esperanza de poder volver pronto con todos vosotros, mi familia de Santillana, y ponerle el punto final a este año como se merece.

Día 14 – Bitácora de Miguel Osuna

Sevilla, sábado 28 de marzo de 2020

Me gustaría empezar diciendo: ¡ÁNIMO! Sé que es complicado esta situación que a todos nos ha sorprendido. Las clases on-line, o sea, estudiar a distancia, no ver a tus seres queridos… En mi caso lo estoy llevando bastante bien y los días se me están pasando más rápido de lo que pensaba. En mi casa nos hemos hecho un horario para que los días sean muy, pero que muy dinámicos. Combinamos estudio con deporte y ese ha sido el motivo por el que nos hemos comprado una pedazo de mesa de ping-pong para pasar las horas.
Mi truco para aguantar en una casa con ocho personas y varios niños pequeños es una mentalidad optimista y orientada a ayudar a los demás.

Día 13 – Bitácora de Miguel Mora

Montilla (Córdoba), viernes 27 de marzo de 2020

Todos los días me levanto con mi cabeza dando vueltas a la misma incógnita: ¿cuántos días me quedan por permanecer encerrado en casa? Aunque no sepa la respuesta, sé que sin salir de ella me estoy ayudando a mi mismo y a los demás, por muy difícil que esto esté resultando.
La verdad es que los días se estaban haciendo súper largos y aburridos hasta que los profesores aprendieron a usar los ordenadores. Desde ese momento, me paso el día entero detrás de la pantalla del portátil asistiendo (por decirlo de alguna manera) a clase y, además, haciendo trabajos.
Hoy ha sido un día particular porque a las 18 horas el Papa ha emitido, de forma extraordinaria, la bendición “Urbi et Orbi” para que todos podamos obtener la indulgencia plenaria desde una Plaza de San Pedro desierta y extraña; ¡quién iba a decir que esto podría ocurrir en los tiempos que corren!
En fin, todo esto nos ayuda a darnos cuenta de que estamos viviendo una situación realmente complicada y para poder salir cuanto antes de ella, la responsabilidad personal de cada uno es, sencillamente, FUN-DA-MEN-TAL.

#YoMeQuedoEnCasa
#NoEntiendoPorQueAEstasAlturasTuSiguesSinQuedarteEnCasa,Egoista

Día 12 – Bitácora de Curro Falero

Badajoz, jueves 26 de marzo de 2020

Después de casi dos semanas ya de cuarentena, parece que esto nunca se va a acabar. Los días se hacen eternos. Por mi parte lo voy sobrellevando con el estudio, a lo que dedico la mañana entera y a veces parte de la tarde en el caso de que la mañana no haya sido suficiente.
Al acabar mi jornada me dedico a jugar al fútbol con mis hermanos pequeños o a estar con mis padres hasta la hora de cenar. Después, todos juntos vemos una peli o una serie. Por si el panorama que tenemos no fuera suficiente, encima vamos y nos enganchamos a “The walking dead”.

Por ahora la cuarentena esta siendo difícil ya que estando aquí en mi Badajoz natal, me hubiera gustado poder ver a mis amigos ya que durante gran parte del año no puedo hacerlo debido a que cada uno de nosotros estudiamos en ciudades distintas. Además, también me gustaría haber podido ver a todos mis familiares y muy especialmente a mis abuelos.

#QuienTieneUnAbueloTieneUnTesoro.

Dentro de lo malo, por suerte todos estamos bien.

¡MUCHO ÁNIMO Y MUCHA FUERZA!
¡YA QUEDA POCO!

Día 11 – Bitácora de Gonzalo Estevez

Vigo, miércoles 25 de marzo de 2020.

Lo cierto es que estos días empiezan a resultar algo desesperantes.
Me siento como el protagonista de Groundhog Day (Atrapado en el tiempo); un presentador de televisión que se levanta siempre en el mismo día, el de la marmota.

Todos los días me levanto a la misma hora para asistir a las clases matutinas por videoconferencia que, por cierto, son mucho más fáciles de sobrellevar que las presenciales. Después de las clases pretendo organizar mi tiempo para estudiar, pasar tiempo con la familia, rezar e incluso algo de ocio. Aún así, he perdido la noción del tiempo y no diferencio entre un miércoles y un Domingo.

Esta situación nos está poniendo a prueba hasta el punto de que he llegado a pelearme con mi hermana por ir al supermercado o bajar a pasear al perro. Estas actividades, como bien sabemos todos, figuran como las excepciones por las que podemos salir a la calle y, sumado que en Vigo está haciendo un tiempo inusualmente soleado, ir a la compra suena a planazo.

Día 10 – Bitácora de José María Blanco Puente

Pontevedra, Galicia | lunes 24 de marzo de 2020.

Aunque sí que es verdad que se nota eso de no salir, a mi la cuarentena no se me está haciendo demasiado dura (por el momento). El estudio está ocupando la mayor parte de los días. Hoy, por ejemplo, ha sido así.
Me suelo levantar sobre las 9 para aprovechar más el día.
Sí que es verdad que al estar en casa tengo más libertad y más tiempo para realizar otras actividades.
Últimamente estoy dedicando ese tiempo a tocar el ukelele y la guitarra. Además, el aburrimiento no llega a mi casa ya que con mis hermanas siempre hay algo que hacer; hoy hemos estado jugando a Lego.
Después de cenar ha tocado película con toda la familia y el día no ha dado para más.

Espero que todo el mundo esté aprovechando esta situación para hacer cosas y que no se haga muy pesado lo que nos queda aún de la cuarentena.

Día 9 – Bitácora de Miguel Ángel Sánchez Colegio Mayor Santillana | Madrid, lunes 23 de marzo de 2020. Hace un tiempo, en México, días antes de comenzar mi viaje a España para estudiar, les decía esto a mis amigos: “¿Qué harían si hoy mismo alguien les dijera que dentro de 10 días entrarán a una cueva de la que no saben cuándo volverán a salir? ¿Qué harían en esa cueva?” Después de plantear algunas reglas como que en esa cueva podías tener lo que quieras, pero no podías tener a nadie, entre otras, surgieron muchas respuestas. Mientras mis amigos respondían, yo sólo me quedé pensando, particularmente en dos cosas. La primera, “que gran oportunidad para aprender mil cosas, para sembrar”. Y la segunda, “cuánta soledad, ¿cómo viviría yo esa soledad?”. Hoy me parece increíble haber estado hablando de eso hace siete meses con mis amigos, porque esa imagen, esa cueva, sí apareció y en una forma que no veíamos venir. Por ahora, en mis días, me estoy encargando de responder y descifrar esos dos pensamientos que tuve ese día rodeado por mis amigos. Respecto del primero de ellos, me estoy ocupando de usar este momento de “cueva” para crecer en disciplina y así poder desarrollar mis habilidades, un poco como Batman, cuando se alejó a buscar a La Legión de Las Sombras (mi Ra’s Al Ghul es Arturo Peris, ¡ja, ja!). Respecto del segundo, gracias a Dios no estoy sólo aquí en Santillana, aunque sí que se vive una especie de soledad al estar lejos de tus seres queridos cuando hay una situación de riesgo. Todos los días me hago más consciente de que muchas personas están perdiendo a alguien querido en estas semanas y de que es un paso de humildad aceptar que esto puede pasar cerca de nosotros. En lo particular, esto ha sido para mi fé como un soplo a las brasas.

PRIMERA SEMANA DEL ESTADO DE ALARMA

Día 8 – Bitácora de Luis Alberto Valverde

Guayaquil (Ecuador) | domingo 22 de marzo de 2020.

Siendo muy importante tomar responsabilidad y guardar la distancia social para evitar que esta pandemia siga expandiéndose, la cuarentena está haciendo que aprenda a apreciar muchas cosas que hasta ahora pasaban inadvertidas.

Al estar encerrado uno piensa bastante. Por ejemplo, ¿cuánta gente no tiene las cosas que nosotros tenemos en casa?, ¿cuánta gente que realmente necesita dinero no puede ir a trabajar? Incluso, ¿cómo estará la salud mental de las personas más vulnerables?

Hay que dar gracias por lo que tenemos y aprovechar este tiempo para ser creativos y solidarios. No nos queda otra opción.

Día 7 – Bitácora de Juan Ramón Mateos

Córdoba | sábado 21 de marzo de 2020.

Bueno, todo esto es bastante extraño: las clases on-line, el bombardeo de noticias (algunas esperanzadoras y otras apocalípticas), el cambio de rutina… En mi caso, para recuperarla, he elaborado un horario en el que he reservado los fines de semana para descansar del estudio universitario. Sin embargo, hoy sábado he dedicado algunas horas a una de mis pasiones: la electrónica. Estoy intentando aprender cómo funcionan por dentro los sintetizadores analógicos. Todo sea por aprovechar el tiempo en días como estos.

Día 6 – Bitácora de Javier Juárez

Sevilla | viernes 20 de marzo de 2020.

Como estos días atrás, mi jornada comienza a las nueve con un sutil golpe en la puerta que indica que hay que ponerse en marcha. Esta noche el cielo ha llorado. Sevilla amanece empapada y los periódicos no traen todavía buenas nuevas. Parecía ayer y antes de ayer, todo estaba igual. Quizá me ha reubicado en el calendario una frase de mi hermano pequeño pronunciada desde la lejanía que me recordaba; “hoy no se puede comer carne”. En seguida me he dado cuenta de que era viernes, viernes de cuaresma.

Con mi zona de la casa limpia y recogida, con esta pequeña variación de la dieta y con el significante olor a humedad que desprendía la calle me senté, como todos estos días atrás, en el salón de mi casa, donde tengo desplegados los códigos, manuales y apuntes que utilizo para trabajar y me puse con el estudio manos a la obra.

Por la tarde, luego de un pequeño descanso después de comer, nos acabamos los restos de una simple tarta que hice ayer con mis hermanos para celebrar el día del padre. A continuación, un pequeño campeonato de ping-pong realizado en la isla de la cocina con una red ajustable me dio la energía suficiente para seguir con una tarde de estudio y sentarme a elaborar este breve diario.

Desde aquí, desde mi silla, solo espero que llegue el día en el que empiecen a retumbar, al igual que las campanas que veo desde mi ventana, las noticias de que este confinamiento está llegando a su fin.

¡Mucho animo a todos! Cuidaros, y, sobre todo, #QuedateEnCasa.

Día 5 – Bitácora de Jorge Belmonte

Cartagena, Murcia | jueves 19 de marzo de 2020.

Cada día la gente es más ingeniosa y diseña mejores formas para entretenerse con lo que tienen en casa.

Empiezo a ser consciente que esto es real y de que estamos viviendo algo histórico. No es la peste, ni el ébola, pero sí es una demostración de nuestra fragilidad como sociedad. Y, sobre todo, es una muestra de que las cosas cotidianas que nos hacen felices en el día a día no las disfrutamos lo suficiente.

¡Cuánto pagaríamos por esa cerveza en la terraza del bar o ese pincho de tortilla en la Gran Vía!

El agotamiento aumenta, pero es más por desconocer lo que se avecina que por lo que llevo. La incertidumbre de cuántas semanas o meses serán me reconcome.

Menos mal que hay gente original que hace que estos días sean más amenos y nos recuerda que la mejor arma para combatir cualquier problema es nuestra imaginación.

Día 4 – Bitácora de Samuel López

Castellón, Com. Valenciana | miércoles 18 de marzo de 2020.

Me levanto a las 8:00, como cada mañana. Me siento cansado. “Otro día más en esta necesaria cárcel física y mental para preservar mi salud”; esto es lo que mi mente piensa todos los días. Para mi ya no hay diferencia entre un lunes y un martes. Ahora mismo solo vivo esperando la siguiente tarea en mi horario.

Desayuno, orden, ducha, estudio, comida, café, lectura, escribir, hablar con gente, dibujar, cenar, dormir.

Este es el horario que repito casi todos los días y aunque es cierto que casi ninguna tarea es aburrida y disfruto haciéndolas, me siento como un ave de presa encerrada en una jaula y observando cómo se me van cayendo día a día las plumas.

Pero hoy no, hoy ha sido distinto, hoy ha habido un hecho que ha cambiado la monotonía de mi semana, ya que hoy mi horario va a ser: levantarme, desayunar, leer, empezar a terminar con el trabajo de geografía, comer, terminar definitivamente el trabajo de geografía, cenar, película y dormir. Este trabajo le va a quitar la monotonía a mi día tal y como hacen los cafés (no sé por qué, pero cada vez que me tomo uno, siento que revivo) o las salidas a tirar la basura. Hoy he tenido ganas de levantarme.

Día 3 – Bitácora de Pablo Cortina

Colegio Mayor Santillana, Madrid | martes 17 de marzo de 2020.

A pesar de no poder salir a la calle, sé que tengo una puerta inmensa que permanece abierta: la literatura, que me permite desconectar y olvidarme de la cotidianeidad. Puedo pasar horas y horas metido en la biblioteca de Santillana, extasiado por la gran cantidad de libros que hay… Sin duda, la mejor forma de pasar el tiempo y la más enriquecedora. He estado toda la mañana esperando que llegaran las 13:00 h. ya que es entonces cuando comienza la actividad Music for Reading. En ella me junto con el resto de mis compañeros para “degustar” nuestras novelas favoritas.

Día 2 – Bitácora de Pablo Amigo

Gijón, Asturias | lunes 16 de marzo de 2020.

En China llevan dos meses encerrados, yo no llevo ni una semana y ya me quiero tirar por el balcón. Además, me he enterado de que la cuarentena, oficialmente, empieza hoy. Eso significa que, hasta el momento y al parecer, solo he hecho el ridículo. Cada hora que pasa me siento más identificado con las hijas de Bernarda Alba. Mi madre me dice que tiendo a ser victimista, pero yo, sencillamente, me siento estos días como el Ana Frank del siglo XXI, aunque por lo menos tengo a mis perros, que están más contentos que unas castañuelas porque hace días que no se quedan solos. 🥰 También me acuerdo en este aislamiento del Conde de Montecristo: en un capítulo del libro finge estar muerto para que le saquen de la torre donde está encerrado, pero al creerle sin vida tiran su cuerpo al mar; y, con honestidad, ojalá alguien me tirara al mar para acabar ya con este sufrimiento. Espero que mis compañeros de Santillana estén en una situación mejor. Yo, desde luego, doy gracias por tener en el Colegio Mayor a estudiantes de Psicología que podrán atenderme cuando termine este apocalipsis.

Día 1 – Bitácora de Gonzalo Rodríguez

Mondéjar, Guadalajara | domingo 15 de marzo de 2020.

Al parecer era imposible poner en pausa a un país entero. Cada persona con su ritmo de vida, su trabajo, su familia… ¡BOOM! Todos nos hemos encontrado una señal de STOP 🛑 en el camino de nuestra vida. Nos ha pillado de imprevisto. ¿Y ahora qué? Un horizonte lleno de incertidumbres. Pero, si somos responsables y creemos en nosotros mismos, saldremos fortalecidos de esta situación tan extraña. Cada persona adaptará su vida a estas circunstancias. Debemos ser resilientes. Yo ya he empezado a organizarme: estudio, tiempo de diversión en familia, ayudar en casa, reflexionar y descansar. Os animo a todos a organizarse. Sin lugar a duda, la clave está en el equilibrio. Y con estos pequeños pasos afrontaré esta cuarentena. Espero que cada uno de nosotros sepamos adaptarnos y disfrutar, en la medida de lo posible, en esta situación. ¡ÁNIMO! 💪🏻💪🏻💪🏻

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