Alfonso Rodríguez

Alfonso Rodríguez

ALFONSO RODRÍGUEZ
<< A contracorriente >> Encontrar el cielo desde el infierno

La vida, de vez en cuando, suele darte oportunidades únicas de aprender cosas que, por muy duras que puedan resultar, se te quedan grabadas de por vida. También te otorga la posibilidad de conocer a gente extraordinaria que te permite descubrir el mundo a través de unos ojos que ya lo han explorado. 

El jueves 21 de enero de 2021 los ojos que nos mostraron realidades que pocas veces se cuentan fueron los del reputado reportero internacional Alfonso Rodríguez. 

Fotografía: Miguel Cardenal

Las primeras palabras del periodista fueron para pedir perdón por todas las cosas que no podía contar, ya que entre sus múltiples contactos figuran tanto narcotraficantes como toda una serie de personas que no les temblaría el pulso para tomar represalias contra Alfonso o su familia, por muy amigos que sean.

Las personas no nacen criminales, todos somos niños inocentes con ganar de jugar y ser felices. Pero, en palabras de Alfonso, las circunstancias son las que les llevan a robar, a traficar y, si la situación lo requiere, a pegar cinco balazos en la cabeza a una persona. 

Puso de ejemplo a Cádiz, una ciudad que según sus palabras “lleva en paro desde el hombre de Cromañón”, donde son comunes las familias que trabajan de sol a sol para dar de comer a sus hijos, sobrevivir, vivir el presente, con poco futuro. 

Es frecuente que a esos jóvenes sin horizonte se les acerque un “hijo de puta” y les ofrezca… 1.000 euros por esperar en la playa durante diez minutos y vigilar si hay alguna patrullera de la Guardia Civil que pudiera frustrar el cargamento de droga procedente del otro lado del estrecho. 

¿Y qué es lo normal que pase? Pues que, sin ningún problema, un chaval sin futuro consiga en diez minutos más dinero del que sus padres ingresan en todo un mes de duro trabajo.

Ese es el primer paso de un camino que le lleva a conducir una lancha, porque “pilotas genial”. Y de los 1.000 euros por diez minutos pasamos a 25.000 en media hora. No es que quieras hacerlo, es que no te dejan otra opción, y una vez que estás dentro…es lo único que te queda, no quieres volver a la miseria.

¿Y por qué lo haces? ¿Por tener dinero? Alfonso no cree que sea por eso, sino por “querer ser”. La vida te ha hecho sentir que no vales para nada y, de repente, alguien te hace sentir valorado, importante y, además, cobras mucho dinero por ello. Puede que tu moral dude de si es lo correcto pero “en la miseria es muy difícil educar”. 

Esto que estamos contando no es en un país tercermundista, sino en la rica y vieja Europa, cuna del progreso y del estado del bienestar. Pero , ¿qué pasa si no tenemos la suerte de nacer en el primer mundo? 

Para explicarnos algo de lo que ha vivido en otros países más complicados y peligrosos nos explicó con todo lujo de detalles algunos ejemplos.

De entre todos ellos, os vamos a compartir el de una mujer (permitidnos que no digamos su nombre) en un campo de refugiados en Bosnia. Alfonso ha tenido la suerte (o desgracia) de vivir en uno de ellos; un sitio que no era precisamente el paraíso, sino un lugar en el que se respiraba odio en cada rincón, entre serbios, ortodoxos, musulmanes, croatas…

La historia comienza con Alfonso pidiendo permiso a un serbio, que parecía ser el mandamás de todo aquello, para entrevistar a aquella señora. Ella era muy reacia a hacerlo, pero el “capo” del campo insistió en que era libre de hacerlo sin problema, porque por supuesto que querían contar todo lo que allí pasaba. Alfonso se llevó su reportaje, su exclusiva y su gran historia, lo que no sabía era que esa mujer recibiría una paliza que la dejaría al borde de la muerte. ¿Su pecado? Alfonso no sabe muy bien si fue contar mucho, contar poco, o simplemente pagó la ira y frustración de alguien que puede encarnar el puro mal hecho persona. 

Pero, ¿qué es peor, vivir como esclavos o vivir como animales? Es una pregunta que nos encogió el alma cuando nos contó la historia de los niños peruanos que morían como perros, llenos de pulgas y enfermedades. 

Porque, en pleno siglo XXI la gente sigue muriendo de enfermedades que algunos solo hemos visto u oído hablar de ellas en las películas o en los libros de historia. Porque, ¿sabíais que hay zonas del mundo en las que sigue habiendo leproserías? ¿Y que en ellas, miles de niños mueren por no tener medicamentos para tratarlo? 

Los ojos de Alfonso no volvieron a ser los mismos cuando vieron el efecto que la lepra hace en la piel de un niño. Lo peor fue que, al descubrir que por 50 céntimos, un litro de medicina podría salvar a decenas de niños, intentó hacerles llegar algo de ayuda, pero se dio cuenta que es imposible porque las mafias no lo permiten.

Alfonso, con todos estas historias nos mostró una realidad que la mayoría no quiere ver

“Nosotros vivimos, hay gente que intenta no morir”

Pero, ¿qué podemos hacer nosotros contra todo ese mal? 

Alfonso quiso lanzar una petición a los allí presentes para que ayuden a combatir las injusticias, cada día, sin tener que salir ni siquiera de su barrio.

Nos pidió que tuviéramos mucho cuidado con lo que hacemos y decimos, ya que muchas veces hacemos mucho daño a alguien sin pretenderlo, por hacer una gracia, por ser los “guays”, por ser más que otros. 

“No pongáis a nadie ninguna cruz, porque es posible que la carguen durante toda su vida”. 

Esto quiere decir no hacer “bullying”, no poner etiquetas que puedan generar unas risas a costa de una persona que lo va a pasar mal mucho tiempo, y quizás durante el resto de su vida. Con un “gordo”, “empollón”, “gafotas” o “tontaina” es probable que nos riamos un buen rato, pero no es menos probable que, esa persona a la que hemos hundido, un día alguien le ofrecerá SER alguien haciendo algo ilegal y, lo habrá pasado tan mal, que lo hará. 

Porque es seguro que uno solo no puede cambiar el mundo, pero 

“si todo el mundo se hiciera un examen de conciencia exhaustivo, el mundo cambiaría”.

 

JORGE BELMONTE
Veterano del Colegio Mayor
Estudiante de periodismo

 

ALFONSO RODRÍGUEZ
<< A contracorriente >> Encontrar el cielo desde el infierno
Reportero internacional

📆  21 de enero de 2021
Tertulia: 21:00 h.

COLEGIO MAYOR SANTILLANA
C/MARBELLA 60, 28034, MADRID

Neus Portas

Neus Portas

Neus Portas
Aprender a aprender: el futuro es de los aprendedores

Fotografía: Samuel López

2020 ya es historia, y todos afrontamos este 2021 con mucho más optimismo. Ha sido un año muy complicado, repleto de una gran cantidad de situaciones históricas con una connotación muy negativa. 

Sin embargo, también ha sido un año del que podemos extraer cosas positivas: hemos visto el lado más humano de la sociedad y hemos sido capaces de adaptarnos a las nuevas  normalidades y necesidades. 

Una de esas habilidades que hemos tenido que implementar en nuestras vidas es la digitalización, especialmente porque el “teletrabajo forzado” así lo ha requerido. 

Antes de que acabara este año, el Colegio Mayor Santillana ha querido proyectar esta nueva realidad de la digitalización y el peso de los trabajos del futuro, y para eso el jueves 17 de Diciembre nos acompañó Neus Portas, fundadora de Learnability Hub. Y cómo no podía ser de otra forma, fue una charla que quiso motivar a todos los presentes para empezar el 2021 con pilas recargadas. 

Comenzó dejando claro que “la Covid-19 nos ha puesto frente a una realidad que tendría que haber llegado en cinco años”, y  el gran problema es que ni el mercado ni la sociedad van a esperarnos, debemos ser nosotros los que aceleremos la velocidad de cambio.

Y es que, según ella, ahí reside el gran conflicto: “Vivimos en la sociedad más acelerada de la historia. ¿Y qué hacemos nosotros? Queremos ser máquinas y no equivocarnos jamás; debemos ser el mejor músico, cantante, médico, deportista… y si no puedo ser el mejor, no quiero ser el segundo, ni el tercero, ni el vigésimo octavo, simplemente siento que he fracasado”.

Porque tal y como argumenta: “No nos han enseñado a equivocarnos”. 

Desde bien pequeños, los niños en clase tienen miedo a responder, no porque no sepan la respuesta, sino porque temen equivocarse y que el resto de la clase se ría de ellos. Esto provoca miedo a arriesgarse y, por consiguiente, dificulta enormemente el aprendizaje y la innovación, porque no dudeis que…

“Hay que decir muchas tonterías, para llegar a una idea buena”

¿Qué podemos hacer ante esto? Para encontrar la respuesta, nos explicó que hay dos tipos de mentalidades:

  • Mentalidad fija: aquella que cree que con lo que nacemos nos quedamos.
  • Mentalidad de crecimiento: todo depende de lo que tú seas capaz. No es que vayas a ser el mejor, es que luches por serlo. 

Y este es el desafío, adoptar una mentalidad de crecimiento, que es la más demandada por el mercado laboral. Debemos asumir que las máquinas pueden hacer cada vez más tareas. Pero también debemos tener claro que “las máquinas nunca nos van a superar en empatía, creatividad y humanidad”.

Por lo tanto, ya que “Nunca podremos ser más máquinas que las propias máquinas”, tenemos que diferenciarnos de ellas, siendo cada vez más humanos. 

Una manera de comenzar a interiorizar esto es comprender lo importantes que son las preguntas. ¿Por qué?

En internet hay respuestas para casi todo, el problema es que para cuando nos las hayamos aprendido, ya habrán cambiado las preguntas. Como buscar información lo puede hacer una máquina, y mucho más eficientemente que un humano, nuestra manera de diferenciarnos como es “hacer preguntas inteligentes e interesantes”. 

Neus argumenta que la sociedad no nos lo ha puesto fácil, nos han hecho ver el mundo de forma que debemos ser conservadores, cuando no es así. El éxito es para los que arriesgan. 

Si adoptamos mentalidad de crecimiento y apostamos por arriesgar, será normal que queramos cambiar las cosas, pero hay que tener en cuenta que debemos ir paso a paso, tener un plan, perseverar y no desfallecer, ya que “si pretendemos cambiarlo todo, nos ahogaremos antes de intentarlo”.

Aquí citó la famosa frase de Santa Teresa de Calcuta que decía: “No voy a cambiar el mundo entero, pero ya he cambiado mis veinte personas…¿Dónde están tus veinte?”

La mentalidad de crecimiento implica crecer poco a poco, con mucha voluntad de aprendizaje. “No hay que renunciar a estudiar música porque no vayamos a ser Mozart”, y eso en el Colegio Mayor Santillana es algo que se tiene muy presente. En esto consiste el programa Héroe, y con más ponentes como Neus Portas, en este nuevo año 2021, seguro que seguiremos por este buen camino. 

JORGE BELMONTE
Veterano del Colegio Mayor
Estudiante de periodismo

Neus Portas
Aprender a aprender: el futuro es de los aprendedores
Fundadora de Learnability Hub

📆  17 de diciembre de 2020
Tertulia: 21:00 h.

COLEGIO MAYOR SANTILLANA
C/MARBELLA 60, 28034, MADRID

Un puente distinto por Madrid, en el Colegio Mayor Santillana

Un puente distinto por Madrid, en el Colegio Mayor Santillana

¿Qué es lo que suelen hacer todos los universitarios que viven fuera de su ciudad natal en un puente tan largo como en el de diciembre? En efecto, lo habitual es irse a su casa, con la familia. Pero si algo nos ha dejado claro este 2020 es que este año para bien y para mal, es un año excepcional y las festividades también lo han sido.

El colegio mayor y sus residentes animaron a todos a, como reza el eslogan, quedarse en casa, y lo hicieron elaborando y desarrollando un plan lleno de actividades programadas para disfrutar cada día. 

cena-tematica-colegio-mayor

Cena temática EEUU

Uno de los momentos del día más esperado fueron las cenas, pues todos los días eran temáticas. Se disfrutó de comida típica americana con sus hamburguesas, italiana con la pizza, mexicana con los tacos, india con el pollo y su variedad de salsas y oriental, con rollitos de primavera. 

Otro de los planes que más éxito tuvo fue los deportes de grupo, siempre respetando las normativas sanitarias vigentes. Se realizaron triangulares de fútbol, partidos de tenis y pádel y un deporte que está de moda en el Colegio Mayor, el Squash.

Una de las cosas más importantes en un Colegio Mayor como Santillana, que busca más la calidad que la cantidad en sus colegiales, es la iniciativa de estos, y por ello se  reunieron los vicedecanos de solidaridad y de vida colegial y propusieron actividades que los residentes habían sugerido.

Fruto de ese ingenio y esa actitud de sacar planes adelante, ha salido una agenda del puente muy interesante. 

¿Te gusta bailar y cantar? Sin problema, pues el viernes y el sábado se organizó un Just Dance y un karaoke, y para que todo fluya más, todo ello se acompañó de bebidas y aperitivos.

Visita al museo Thyssen

¿Ni con esas te atreves? A lo mejor lo que te apetece es una visita cultural a Madrid. En esta ocasión, el delegado de Cultura organizó el sábado una escapada al Museo Thyssen. 

¿Tampoco te animas? Hubieron películas y cinefórum todas las noches, juegos de mesa, torneo de Ping Pong, Risk por equipos acompañado de unos cócteles mágicos y por supuesto, una de las piedras angulares de este Colegio Mayor, la SOLIDARIDAD, con reparto de alimentos y desayunos solidarios por la ciudad.

Y por supuesto, todos los días tuvimos Santa Misa para celebrar y preparar la Novena a la Inmaculada Concepción, que concluyó por todo lo alto el martes 8 de diciembre.

Si después de tanta actividad y comida te apetece un plan más tranquilo, también se diseñaron módulos de estudio para preparar los exámenes del primer cuatrimestre que arrancan ahora. 

Un puente que para muchos es sinónimo de trenes, ajetreo, maletas y prisas, en Santillana es sinónimo de diversión, solidaridad, estudio, entretenimiento, y sobretodo de familia, la familia que tú eliges.

JORGE BELMONTE
Veterano del Colegio Mayor
Estudiante de periodismo