Un año para el reencuentro en los colegios mayores de Madrid

Un año para el reencuentro en los colegios mayores de Madrid

«Vuelven las jornadas de puertas abiertas, los conciertos y, sobre todo, las actividades presenciales a la vida de los colegios mayores en Madrid».

Si bien es cierto que no hay que relajar el cumplimiento de ninguna medida sanitaria para evitar contagios tras el incremento de casos por la variante ómicron, también lo es que tras casi dos años de pandemia, las actividades presenciales vuelven a estar presentes, valga la redundancia, en la vida del Colegio Mayor Santillana y de todos los colegios y residencias universitarias de Madrid y España.

Precisamente este año regresó a Santillana el concurso universitario de bandas más famoso de Madrid, el INDIE FESTIVAL, que tuvo como título «#ElReencuentro», invitando a compartir la alegría de volver a juntarnos 644 días después de que se celebrase la última edición. 

Y es que, siguiendo las recomendaciones sanitarias establecidas por la Comunidad de Madrid, usando mascarilla y manteniendo la distancia, se organizó un concierto al que pudieron acudir un buen número de invitados y bandas de música y que, sin duda, fue todo un éxito gracias a la colaboración de toda la organización, del público y los residentes.

Otro bonito ejemplo ocurrió el pasado martes 14 de diciembre en las instalaciones de nuestra residencia universitaria, con motivo de la visita del Colegio de Fomento Ahlzahir, de Córdoba, para complementar su viaje a Madrid, en el que conocieron, además, la Universidad ICADE y la Universidad Villanueva

Durante su visita pudieron descubrir de la mano de nuestro gerente, Héctor Trinidad, el famoso plan formativo de Santillana; El programa de excelencia personal HÉROE®, que se viene desarrollando durante los últimos 5 años en nuestro Colegio Mayor y que cada año adquiere más prestigio gracias al incansable trabajo de nuestro coordinador académico Fernando Álvarez Flores.

Tras conocer un poco más de lo que significa nuestra institución, un gran número de veteranos de Santillana nos acompañaron en una tertulia con los alumnos y profesores de Ahlzahir que se desarrolló en la sala de estar principal del Colegio Mayor. En ella, contaron su experiencia y resolvieron todas las dudas de los alumnos de Córdoba. Una charla muy amena e interesante que sirvió para darle un toque más práctico a la sesión.

La visita finalizó con un recorrido por las principales instalaciones de Santillana: el salón de actos, lugar en el que se realiza, entre otros eventos, el INDIE FESTIVAL, la sala de la radio, el bar del Colegio Mayor e instalaciones deportivas como el campo de fútbol, pista de tenis, piscina, gimnasio, etc.

Podemos decir que, tras estos largos y complicados meses, la jornada presencial de puertas abiertas adquirió ese protagonismo que evidencia «lo bien que se está cuando se está bien», animándonos a seguir organizando más eventos como este.

Por eso esperamos y deseamos un 2022 con más convivencias, viajes por Europa, cenas y fiestas de Navidad, actividades de solidaridad y campos internacionales de trabajo de cooperación para el desarrollo… o sea, más y más reencuentros.

 

Salvador Parrilla
Salvador Parrilla
Comunicación y RRII

Cata de Vino

Cata de Vino

🍷 Cata de vino en el Colegio Mayor Santillana.

Aquí todo es formativo y tendremos una actividad centrada en un consumo inteligente y de calidad.
 
⏩  Seguimos «erre que erre» en nuestro compromiso con el desarrollo integral de la persona.
 
🍇 ¡Gracias a Herrero Bodega por brindarnos esta oportunidad!
Juan Mateo Díaz

Juan Mateo Díaz

Juan Mateo Díaz
«Más Kant y menos Trump; la decisión de negociar»

«Si hay algo que hacemos durante toda la vida, es negociar. Da igual a lo que te dediques. Todo el mundo tiene conflictos y tiene que llegar a acuerdos, porque uno no tiene lo que se merece, sino lo que es capaz de negociar».

Fotografía: Rafael Parra

De esta manera comenzó su intervención Juan Mateo en su visita al Colegio Mayor Santillana el pasado jueves 9 de diciembre de 2021. Y es que se nota que se dedica a formar en cómo negociar. Nada más empezar nos dio lo que queríamos: una sesión llena de experiencia, aprendizaje y mucha utilidad.

Juan nos enseñó que debemos dejar de sentir los conflictos como algo negativo, ya que son inherentes al ser humano. Es imposible no tenerlos y son necesarios para avanzar. Si nadie se opone a lo que yo pienso, todo permanecería igual. Solamente cuando alguien no piensa como yo, mi cabeza comienza a buscar nuevos argumentos, nuevas posiciones, nuevos pensamientos.

Entonces, si el conflicto es positivo, ¿por qué tiene mala fama? Porque no sabemos manejarlos y eso hace que, cuando surgen, la situación acabe mal.

Debido a eso nos animó a entender la negociación como una forma de vivir, una forma de pensar. Aunque la negociación tiene mucha técnica, nos la tenemos que creer y tiene que formar parte de nuestro comportamiento diario; debemos incorporarla a nuestra forma de ser.

Pero ¿por dónde empezamos?

Por algo muy básico, muy simple y que hacemos muy poco: «Negociar es, básicamente, escuchar. Si escuchas al otro, tienes la capacidad de entenderle».

Para ilustrar esto nos explicó que la capacidad de escucha es la principal cualidad que la universidad de Harvard destacó en un estudio propio sobre la excanciller Angela Merkel. Después de entrevistar a los líderes mundiales con los que había tenido relación, la inmensa mayoría destacaba de ella la gran capacidad de escucha que había desarrollado en su carrera política y que esa circunstancia es la que le había permitido llegar a acuerdos que, muchas veces, se creían imposibles.

Los mortales pensamos que debemos afrontar una negociación hablando mucho para persuadir al otro; para que nos dé algo a cambio de nada. Y ahí cometemos nuestro primer gran error, ya que una negociación es conseguir algo a cambio de algo.

Para ello debo conocer dos cosas: en primer lugar «qué quiero yo», y en segundo lugar «qué quiere el otro». De esta manera puedo trabajar para conseguir lo que yo quiero a cambio de lo que quiere el otro.

Otro factor fundamental es desarrollar la capacidad de entender al otro sin juzgarle.

«Negociar no es un acto de generosidad, es un acto de inteligencia egoísta».

Esto que puede parecer muy lógico, en la práctica se complica, ya que además de no escuchar y prejuzgar, se nos disparan las emociones y es cuando todo se va al traste. ¿Y qué conseguimos?, perjudicarnos a nosotros mismos porque, en contra de lo que normalmente pensamos, «negociar no es un acto de generosidad, es un acto de inteligencia egoísta».

Una negociación es un juego estrictamente colaborativo, y en este se debe ganar sin vencer al otro. De ahí viene el famoso WIN-WIN. Si no ganamos los dos, la negociación no es posible. Nuevamente encontramos un grave problema de concepto que hace muy difícil negociar: nos han enseñado «juegos competitivos» en los que el objetivo era que uno gane (a ser posible nosotros) y otro pierda. ¿Cómo vamos a poder cambiar el chip de un día para otro?

Uno de los recursos técnicos que podemos usar es «falsar» mi opinión, pensar «en qué estoy equivocado». Y es que nos encanta que nos digan lo altos y guapos que somos y que siempre acertamos, pero si de verdad queremos crecer, deberíamos rodearnos de personas que no nos concedan siempre la razón. Debemos buscar esa persona capaz de demostrarnos que estoy equivocado. Para eso necesitamos tener una personalidad enormemente fuerte, capaz de admitir que nos equivocamos. Ahora piensa, ¿estás realmente preparado para dar este paso? 

Si tienes una persona de confianza que te diga en qué te equivocas y eres capaz de admitirlo, en ese momento comenzarás a saber negociar.

Una vez que hayamos dado este primer paso nos queda todo un mundo por descubrir hasta que, de verdad, sintamos la negociación como nuestra forma de vida. Porque en una negociación, el 80% del éxito es prepararla y luego preguntar, escuchar, preguntar, escuchar… hasta que encuentras el camino.

¿No te convence lo que contamos? Entonces, como bien nos dijo Juan, levántate y vete, no sigas leyendo este artículo, pero antes de hacerlo piensa… Si rompo contigo… ¿Qué me queda? ¿Tengo alternativa? Es la primera pregunta que debes hacerte en cada negociación para ver si tienes que seguir negociando o te levantas y te vas. Y la siguiente pregunta que debes hacerte es… Si él rompe conmigo, ¿qué le queda?

Porque una negociación es un problema de alternativas, y eso fue lo que Juan nos ha ofrecido en su magnífica charla, una alternativa a la vida de discusiones y de querer llevar la razón. Tú decides si hemos descubierto lo que quieres. Si eres honesto contigo mismo, seguro que en este preciso instante estás sonriendo y asintiendo, en caso contrario, no importa demasiado porque no habrás terminado de leer este artículo.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Juan Mateo Díaz
«Más Kant y menos Trump; la decisión de negociar»

Director de la Cátedra «Instituto superior de negociación». Universidad Francisco de Vitoria

9 de diciembre de 2021
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Curro Castillo

Curro Castillo

Curro Castillo
«Vidas productivas»

¿Alguna vez habéis pensado: «Ojalá tuviera un poquito más de tiempo para…?»

Vivimos con la sensación de no tener tiempo para hacer todo lo que queremos hacer. Sin embargo, a nuestro alrededor hay personas que viven relajadas, hacen un montón de cosas y son súper productivas. ¿Cómo lo hacen? ¿Tienen un reloj para parar el tiempo? ¿Viven en un universo paralelo donde los días tienen 36 horas?

Fotografía: Rafael Parra

A eso se dedica Curro Castillo, especialista en enseñar a la gente a tener ese «ratito más». Y no tiene una máquina que desdoble el espacio/tiempo sino que, con organización, buenos hábitos y unos cuantos trucos es capaz de conseguir que los profesionales trabajen mejor, menos tiempo y con mejores resultados, pudiendo dedicarse más a su familia, a sus aficiones a… lo que quieran.

A eso vino al Colegio Mayor Santillana el pasado jueves 25 de noviembre de 2021, a contarnos su «secreto». ¿Queréis saberlo? Pues vamos allá.

Para descubrirlo tenemos que intentar comprender cómo un estudiante de derecho sin vocación ni ganas, después de volver de Inglaterra donde viajó para perfeccionar el idioma, acabó trabajando en una consultora de esas que en los años 90 del siglo pasado se decía que si entrabas tenías tu futuro profesional asegurado. Lo que no le contaron fue la letra pequeña: jornadas de 16 horas diarias, mucho aprendizaje profesional, trabajo y esfuerzo ingentes, pero una inexistente vida personal que le impedía incluso afianzar una relación sentimental. No se dio cuenta de todo ello hasta que le abandonó la tercera novia consecutiva por el mismo motivo: solo tenía tiempo para su trabajo. 

Después de varios cambios de empresas en los que «refrescaba su conciencia» trabajando un poquito menos (12 horas en lugar de 16), en noviembre de 2009 tomo la decisión de dejar de trabajar y embarcarse en un proyecto para construir una réplica de un galeón del s. XVII junto con otras 200 personas. Una vez terminada la construcción no se podía quedar ahí y se fue a estrenarlo en un viaje de Sevilla a Shangai que acabaría durando 5 meses. Ese viaje «idílico» (que, en realidad ha sido el trabajo más duro de su vida; por ejemplo, para izar la vela mayor hacían falta 14 hombres), le aportó mucho, pero, sobre todo, TIEMPO para pensar y tomar la decisión de no volver a su vida anterior. 

A partir de entonces se especializó en «gestión del tiempo» y comenzó su carrera en el terreno de la productividad. Una de las primeras cosas que aprendió fue que carecía de hábitos y metodología para trabajar bien y que no las tenía porque nunca se las habían enseñado.

Pero ni a él ni a ninguno de nosotros nadie nos enseña a trabajar. Cuando empezamos lo hacemos en función de lo que vemos y sin darnos cuenta vamos adquiriendo hábitos por imitación. El problema es que muchos de esos hábitos son nefastos. 

Hábitos como dormir adecuadamente, no usar el móvil antes de acostarse o cómo gestionar las constantes distracciones durante el estudio o trabajo, son fundamentales para ser productivos. La atención es nuestro mejor activo y es en los momentos de atención plena, es decir, cuando estamos con una única herramienta delante y sin elementos distractores, cuando somos más productivos.

Otro ejemplo de mal hábito es la procrastinación. «Gracias» a ella tenemos una falsa sensación de control, pero realmente estamos aplazando tareas que, a la postre, se convierten en graves problemas.

Después una larga lista de consejos para comenzar las tareas que no queremos hacer, dejar de trabajar en el momento adecuado y tener un descanso, o cómo distinguir entre tareas banales o de alto impacto, todos los asistentes nos dimos cuenta de que podemos hacer mucho más (o empezar a hacer algo) en lo que a productividad personal se refiere.

Muchas gracias, Curro, por tus enseñanzas. Nos apuntamos en nuestra libreta (como nos has enseñado) que debemos trabajar para ser más productivos y nos proponemos decir «no» a todo eso que nos roba ese bien tan preciado que tenemos y que no valoramos como se merece, «nuestro tiempo» … por lo menos hasta que se invente una máquina para pararlo.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Curro Castillo
«Vidas productivas»

Fundador de Marksman Training

25 de noviembre de 2021
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®