Josu Olalla

Josu Olalla

Josu Olalla

«Acción y cambio: el desafío de liderar hoy»

Para Josu Olalla, liderazgo y disciplina van de la mano. En su visita del pasado jueves 10 de octubre, Josu compartió cinco lecciones clave sobre lo que significa liderar, tanto en el deporte de élite como en la vida cotidiana, destacando que el liderazgo se construye a través del esfuerzo, constancia y capacidad de superar la adversidad.

La primera lección que Josu nos dejó fue aprender a gestionar los momentos de adversidad. A lo largo de su carrera como deportista de élite, enfrentó innumerables obstáculos que le enseñaron que el verdadero crecimiento surge en las dificultades. Para él, los retos son oportunidades para superarse, y el deporte y los estudios fueron sus herramientas para sobreponerse a cada uno de ellos.

Josu Olalla en el Colegio Mayor Santillana

Otra lección fundamental es la valentía de ser contracultural. Mientras muchos de sus compañeros se centraban solo en el deporte, Josu decidió estudiar al mismo tiempo. Esto le generó respeto, tanto en el ámbito deportivo como académico, ya que supo equilibrar ambas facetas de su vida. Aunque tuvo que renunciar a muchas cosas, como salir de fiesta o consumir alcohol, para Josu, cuando uno ama lo que hace, esas renuncias no suponen apenas sacrificio.

El tercer punto que compartió fue sobre el poder del liderazgo en equipo. Josu recordó un momento crucial en las olimpiadas de Sídney, cuando la cohesión del grupo se vio amenazada por la posible expulsión de un jugador. A veces, el liderazgo significa dar un paso al frente y tomar decisiones difíciles para mantener el equilibrio en el equipo. La capacidad de unir y transformar al grupo es esencial para que el conjunto funcione como una unidad.

Disciplina y excelencia fueron los pilares de su éxito en el deporte de élite. Aunque muchos deportistas tienen talento, solo los que desarrollan una disciplina rigurosa alcanzan la verdadera excelencia. Para Josu, las rutinas diarias y los hábitos meticulosos fueron clave para su éxito, tanto en lo personal como en lo social. La disciplina no es algo que se impone de manera externa, sino que nace de un compromiso personal con la mejora continua.

Finalmente, Josu habló sobre la importancia del grupo y cómo vivir en sociedad implica adaptarse al entorno. En el deporte, como en la vida, es vital que los miembros del grupo hagan un esfuerzo por mantenerse conectados y apoyarse mutuamente. Un equipo cohesionado es capaz de lograr grandes gestas, como lo demostró su experiencia en los juegos olímpicos, donde el trabajo de años culminó con un gran éxito colectivo en un momento decisivo.

La transición del deporte a la vida profesional también fue un tema con gran relevancia en su charla. Josu subrayó que, para que esta transición sea exitosa, es esencial tener un entorno familiar de apoyo y desarrollar habilidades fuera del deporte para tener una vida equilibrada con diferentes intereses y pasiones.

Con esta mentalidad, Josu se ha enfrentado a cada desafío con optimismo y perseverancia. Desde su juventud, tenía claro que quería llegar a la élite, y nunca dudó de que lo conseguiría, a pesar de las renuncias y sacrificios que tuvo que hacer en el camino. Su enfoque siempre ha sido aprovechar cada reto como una oportunidad para crecer y desarrollar sus virtudes internas.

Josu también destacó la importancia de tener una visión global en la vida, algo que aplicó a su carrera profesional. Mientras estudiaba derecho, se interesó por todas las áreas que iba descubriendo, lo que le permitió conocer distintos caminos de su profesión. Esta capacidad para adaptarse a nuevas áreas y aprender constantemente fue clave en su éxito como abogado, y más tarde en la creación de su propio despacho.

El liderazgo y la disciplina que desarrolló en el deporte también se reflejaron en su vida familiar. Josu, padre de seis hijos, inculca en ellos el valor del deporte como herramienta de formación. Para él, no existe un deporte óptimo; lo importante es que cada uno de sus hijos encuentre la actividad física que le apasione y la integre en su rutina diaria. Fomentar el deporte y la disciplina desde temprana edad es, para Josu, una de las claves para formar personas equilibradas y con capacidad de liderazgo.

El cierre de su charla dejó claro que, para un deportista de élite, el deseo de superación nunca desaparece. Aunque haya alcanzado grandes logros, esa llama de competitividad y ganas de mejorar sigue viva. «El éxito no se apaga nunca», afirmó Josu con firmeza, recordándonos que siempre debemos estar dispuestos a enfrentar nuevos retos, tanto en el deporte como en la vida.

Muchas gracias Josu, por toda la sabiduría que nos transmitiste, ojalá podamos tener ese deseo de ser élite, superarnos a nosotros mismos y desarrollar esa mentalidad estratégica que nos permita ser unos auténticos héroes en nuestras vidas.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Josu Olalla

«Acción y cambio: el desafío de liderar hoy»

Abogado

Sobre él:
Abogado con más de 25 años de experiencia, fundador y socio mayoritario de Olalla Abogados SLP. Especialista en derecho procesal y asesor de proyectos empresariales.

Ha asesorado a consejos directivos y deportistas de élite, combinando su experiencia jurídica y deportiva como exjugador de balonmano y medallista olímpico.

Es miembro del World Olympians Association del COI y está registrado como intermediario en la Real Federación Española de Fútbol, asesorando integralmente a deportistas y entidades deportivas.

10 de octubre de 2024
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Javier Arizmendi

Javier Arizmendi

Javier Arizmendi

«El día [de] después»

El pasado jueves 18 de octubre, el exfutbolista y asesor financiero, Javier Arizmendi, visitó el Colegio Mayor Santillana, como parte del programa de desarrollo personal Héroe®. En un tono cercano y sincero, compartió con los colegiales su trayectoria futbolista y su transición hacia una carrera fuera del deporte de élite.

Arizmendi no descubrió el fútbol como una vocación temprana; de hecho, lo consideraba una actividad más dentro de su rutina. Su prioridad en sus años de formación siempre fue el estudio, hasta que una llamada del presidente del Coslada (club en el que jugaba en categoría juvenil) cambió su destino: el Atlético de Madrid quería hacerle una prueba. Así, en apenas año y medio, se encontró debutando en primera división, con 19 años, en un escenario tan imponente como el Camp Nou.

Javier Arizmendi en el Colegio Mayor Santillana

A pesar de su éxito temprano, Arizmendi nunca perdió el foco en la importancia de diversificar su vida, para no reducirla única y exclusivamente al fútbol. Aunque lo que colgó fueron los libros durante su carrera deportiva, nunca dejó que esa inquietud intelectual desapareciera del todo. Al contrario, fue consciente de que el fútbol era solo una parte de su vida y que, inevitablemente, tendría que abrirse a nuevas experiencias y retos en el futuro. Este enfoque fue clave en su desarrollo como persona y profesional.

Durante la charla, Javier nos habló del respeto reverencial que sentía hacia los veteranos cuando llegó al primer equipo. Nombres como Simeone o Aguilera formaron parte de su entorno cercano, y aprender de ellos en un ambiente tan competitivo como el fútbol de élite fue una experiencia única. Sin embargo, el fútbol, al ser tan arbitrario y exigente, le enseñó que a veces, por mucho que te esfuerces, los resultados no siempre están garantizados. Esta lección le preparó para su vida posterior, fuera del campo.

En su «año dorado» con el Deportivo de La Coruña, Arizmendi vivió su mejor momento profesional, llegando incluso a ser convocado por la selección española, entrenada por Luis Aragonés. Fue una etapa inolvidable, coronada por experiencias como su encuentro con el rey Juan Carlos y el presidente Rajoy durante las celebraciones del centenario del «Dépor».

Uno de los aspectos que más valora de la fama o popularidad es tener la oportunidad de devolver algo a la sociedad. Recordó con cariño las visitas a hospitales infantiles, donde la sola presencia de los jugadores bastaba para iluminar el día de los pequeños pacientes. Para él, estos momentos son mucho más valiosos que cualquier gol o título ganado.

La vida después del fútbol, sin embargo, no fue fácil. Decidió retirarse a los 29 años, una decisión difícil pero necesaria. La ilusión que le había movido durante sus primeros años se había desvanecido y, además, su familia había hecho grandes sacrificios para seguirle en su carrera. Su mujer, en particular, había dejado de lado su desarrollo profesional, y juntos decidieron que era hora de asentarse en Madrid.

Tras su retirada, Arizmendi no se quedó de brazos cruzados. Se matriculó en un MBA y comenzó a trabajar como comercial inmobiliario, lo que le permitió seguir aprendiendo, hasta que conoció a sus futuros jefes, los que le ofrecieron la oportunidad de comenzar un nuevo camino profesional: el asesoramiento financiero. Hoy en día, se dedica principalmente a ayudar a deportistas a gestionar sus finanzas, un aspecto clave para garantizar su seguridad a largo plazo tras una carrera corta y volátil en el deporte.

Durante su intervención, Javier insistió en la importancia de la pasión en todo lo que hacemos. Según él, cuando algo te apasiona y lo haces con dedicación, el éxito suele llegar como consecuencia natural. En su carrera futbolística, nunca fue el jugador más talentoso, pero supo aprovechar las oportunidades que se le presentaron. Coincidió con compañeros que tenían más habilidades que él pero que, por distintas razones, no lograron llegar tan lejos.

Finalmente, Arizmendi subrayó la importancia de rodearse de personas que te digan lo que no quieres escuchar. En un mundo tan competitivo y lleno de elogios superficiales, es fácil perder el rumbo. Para él, contar con gente sincera y crítica fue fundamental para mantener la cabeza fría en los momentos más complicados.

El «día [de] después» de su carrera futbolística es hoy una historia de éxito en un ámbito completamente diferente. Su capacidad para reinventarse y seguir adelante, aprovechando todo lo aprendido en su carrera como futbolista, es un ejemplo inspirador para los jóvenes que ahora escuchan sus consejos en lugares como Santillana.

Muchas gracias, Javier, por tu testimonio. Ojalá nunca perdamos el foco de lo que realmente importa, no nos dejemos embriagar por el halago y aceptemos que nos critiquen y nos exijan, para que lleguemos a ser unos auténticos héroes que hagan mucho bien a los demás.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Javier Arizmendi

«El día [de] después»

Asesor financiero / Exfutbolista profesional.

Sobre él:
Licenciado en Administración y Dirección de Empresas (ADE), especializado en banca y finanzas.

Tras más de una década como futbolista profesional en equipos como Atlético de Madrid, Valencia, (donde marcó su primer gol en Liga en el Santiago Bernabéu, dando la victoria al equipo), Deportivo de La Coruña y Real Zaragoza, decidió emprender una nueva carrera fuera del terreno de juego.

Desde 2014, trabaja como asesor financiero y gestor de patrimonios en Tressis, ayudando a deportistas a gestionar su futuro económico.

17 de octubre de 2024
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Teresa Lizaranzu

Teresa Lizaranzu

Teresa Lizaranzu

«Kiss the future»

El pasado jueves 26 de septiembre de 2024, Teresa Lizaranzu, veterana diplomática española con más de tres décadas de experiencia en el Ministerio de Asuntos Exteriores, compartió su testimonio en el marco del programa de desarrollo personal Héroe® del Colegio Mayor Santillana. A lo largo de su carrera, Lizaranzu ha trabajado en diversos destinos que le han permitido tener una visión muy clara de la situación geopolítica mundial.

La diplomacia como servicio público.

Teresa Lizaranzu en el Colegio Mayor Santillana

Lizaranzu comenzó subrayando que la diplomacia no es solo representar a España en el extranjero, —somos el escaparate de España—, sino también ofrecer un servicio a los ciudadanos que están fuera de nuestro país. Nos contó cómo la carrera diplomática implica aprender continuamente sobre cada destino y sus particularidades.

El legado de Bosnia: una lección para Europa.

Uno de los episodios más destacados de su carrera fue su destino en Bosnia en la recta final de la guerra fría, cuando la desintegración de Yugoslavia desembocó en la guerra de los Balcanes. Lizaranzu recordó la importancia de la cultura como resistencia a la violencia, evocando cómo la música de U2 resonaba durante el sitio de Sarajevo. «En 1997, un concierto allí fue una forma de decir: dejemos el pasado, enfoquémonos en el futuro», relató. A pesar de los avances en Bosnia, las tensiones entre sus tres principales comunidades siguen presentes tres décadas después, lo que hace que la Unión Europea siga presente como mecanismo de equilibrio entre todas las partes.

Europa frente a la guerra en Ucrania.

Al enfocarse en la actualidad, abordó el conflicto en Ucrania, haciéndonos ver cómo esta guerra ha devuelto a Europa a una confrontación clásica y cíclica en la que las zonas fronterizas han sido objeto de disputa entre potencias. Para ella, entender estos ciclos es clave para evitar repetir los errores del pasado.

Gaza y la mirada de España en Oriente Próximo.

Otro conflicto que Lizaranzu abordó fue el de Gaza. Resaltó la larga presencia española en Jerusalén, con un consulado establecido hace más de 150 años, esto es, antes de la creación del Estado de Israel, y de la embajada actual en Tel Aviv. Para Lizaranzu, la única solución viable es la creación y coexistencia de dos estados.

Lizaranzu compartió lo que significa ser diplomático en tiempos de conflicto: estar en el terreno, ser los ojos y los oídos del ministerio, pero sin tomar decisiones políticas. 

La influencia de China y el papel de la UE.

Lizaranzu también advirtió sobre la creciente influencia de China en el terreno geopolítico actual, un desafío adicional para España y la Unión Europea. 

Para finalizar, Teresa nos hizo ver la importancia de la diplomacia y la geopolítica y que, aunque los conflictos estén lejanos, sus consecuencias son muy reales para España y nuestra realidad cotidiana porque «lo que ocurre en conflictos como el de Rusia y Ucrania nos afecta, ya sea en política, finanzas e incluso en el precio del abono transporte».

Muchas gracias Teresa, por acercarnos a la realidad de la diplomacia en el mundo y por ayudarnos a comprender una profesión que, sin duda, nos puede hacer llegar a ser unos auténticos héroes, en el caso de que queramos representar a nuestro país en cualquier lugar del mundo.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Teresa Lizaranzu

«Kiss the future»

Diplomática

Sobre ella:
Diplomática con una destacada trayectoria internacional. Ha sido embajadora de España en Bosnia Herzegovina (2021-2024) y Delegada Permanente ante la UNESCO.

Ha trabajado en la Representación de España ante la UE y en las embajadas de España en Finlandia y Alemania.
En el Ministerio ha ocupado puestos en las áreas del Magreb y Oriente Próximo. En Jerusalém, fue Cónsul General Adjunta.

Ha presidido la Sociedad estatal Acción cultural Española impulsora de las iniciativas culturales en el exterior.

26 de septiembre de 2024
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

Susana Espelleta

Susana Espelleta

Susana Espelleta

«E-Motion, la energía en movimiento»

Las emociones son energía en movimiento. Esta es la premisa central de la visita de Susana Espelleta, actriz y apasionada del teatro, el pasado jueves 19 de septiembre de 2024, quien nos invitó a reflexionar sobre nuestra relación con las emociones, dejándonos claro que: 

«Las emociones no son buenas ni malas, son simples respuestas a las circunstancias que vivimos, y el secreto está en aprender a gestionarlas, en lugar de reprimirlas o ignorarlas».

Susana Espelleta en el Colegio Mayor Santillana

Susana comenzó hablando sobre el miedo, que no es nuestro enemigo sino un aliado fundamental con un propósito vital en nuestra vida: Si lo rechazamos, nos paralizará o nos llevará a actuar de manera impulsiva, pero si lo gestionamos bien, se convertirá en una herramienta protectora, impulsándonos a avanzar con prudencia. Por eso, nos dijo algo impactante:

«Te quiero miedo, y te quiero siempre cerca de mí; a mi lado».

Lo interesante es entender que si lo evitamos o negamos, esa emoción puede transformarse en algo más problemático: en sentimientos prolongados que impactarán negativamente en nuestra vida. Las emociones, por su naturaleza, son pasajeras, pero los sentimientos, si no se gestionan, se instalan en nuestro cuerpo, conduciendonos a la apatía, la depresión e, incluso, el aislamiento social.

Susana subrayó la importancia de sentir las emociones en el cuerpo y escucharlas. Explicó cómo, por ejemplo, el miedo suele manifestarse físicamente con taquicardia o sensación de opresión en el pecho. 

Cada emoción tiene una función y un mensaje para nosotros. «Si ignoramos nuestras emociones», advirtió, «acabaremos creando personajes de nosotros mismos que no son reales», engañando a los demás y, peor aún, a nosotros mismos.

La charla avanzó hacia otro aspecto vital: gestionar el cambio y la transformación. Susana explicó que los cambios, aunque incómodos, son necesarios para nuestro crecimiento. Cada crisis personal, ya sea la pérdida de un ser querido, una ruptura o incluso la pérdida de una idea o hábito, nos enfrenta a un duelo emocional que debemos atravesar. 

Estos momentos de incomodidad son oportunidades para transformarnos en nuestra mejor versión. «No crecemos en la comodidad», afirmó con convicción, recordándonos que son los desafíos los que realmente nos enseñan y nos permiten evolucionar.

La clave para manejar estos cambios está en la gestión emocional. Ser capaces de reconocer lo que sentimos y por qué lo sentimos, nos facilita afrontar las crisis. La falta de control sobre nuestras emociones nos lleva al caos interno, pero aprender a gestionarlas es lo que nos proporciona equilibrio y dirección. «Si no sabemos cómo nos sentimos, no sabemos hacia dónde vamos», afirmó, haciendo hincapié en el gran papel que desempeña la autoconciencia emocional.

Además, Susana introdujo un concepto clave: la zona de pánico. Cuando nos enfrentamos a grandes decisiones, si no estamos emocionalmente preparados, nos dejamos llevar por la influencia de los demás o actuamos desde el miedo. Sin embargo, cuando aprendemos a gestionar nuestras emociones, la toma de decisiones se convierte en una habilidad que nos empodera y nos define como adultos emocionales

Nos recordó que la transformación personal no ocurre en solitario; necesitamos de los demás para aprender a gestionar nuestras emociones y, al mismo tiempo, aprender a convivir con las del otro.

Uno de los momentos más profundos de su charla fue cuando nos invitó a abrazar nuestras emociones. No solo las favorables, sino también las que nos generan incomodidad, como el enfado, la tristeza o el miedo. 

«Si soy capaz de gestionar cada emoción, mi motivación se multiplicará». 

El enfado, por ejemplo, bien gestionado, nos aporta fuerza; la tristeza nos conecta con nuestra sensibilidad. Cada emoción tiene algo que enseñarnos, si estamos dispuestos a aprender de ellas.

Para cerrar, Susana resaltó la trascendencia de poner límites, tanto a nosotros mismos como a los demás. No se trata de reprimir nuestros deseos, sino de aprender a gestionar nuestras necesidades de manera equilibrada. «Los límites nos enseñan a gestionar la vida», señaló, porque cuando nos permitimos tener todo lo que queremos, sin control, acabamos perdiendo el equilibrio y nos sentimos vacíos.

El mensaje final de Susana fue una invitación a vivir el momento presente, ya que es el único lugar desde el que podemos crear nuestro futuro. Reconocer nuestras emociones y aprender a gestionarlas no solo nos permite vivir con más plenitud, sino también ser más conscientes de hacia dónde queremos dirigir nuestras vidas. Porque, al final, el que decide soy yo.

Muchas gracias, Susana, por ayudarnos a comprender la necesidad de conocernos, entendernos y aceptar nuestra emociones. Ojalá podamos avanzar en ello para ser unos adultos emocionales y unos auténticos héroes, que ayudemos a los demás y a nosotros.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Susana Espelleta

«E-Motion, la energía en movimiento»

Soy el ciclo sin fin

Sobre ella:
Comunicadora, formadora y escritora, experta en superación y transformación personal, con más de 11 años de experiencia en desarrollo emocional y liderazgo consciente. Fue presentadora de “Club Disney” y nº1 en 21 países con el proyecto musical Gregorian. Con formación en coaching, PNL, y teatro terapéutico, Susana inspira a otros a encontrar su propósito y crecer desde la adversidad. Socia de LiderArte y presentadora del podcast «El Cóctel de la Felicidad».

19 de septiembre de 2024
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®