Ya se ha dado por finalizado el curso académico 2018/19 en el Colegio Mayor Universitario Santillana y nos ha dejado muchos momentos especiales que han hecho de este año, un año legendario.
Parece que fue ayer cuando los nuevos colegiales llegaban a su nueva casa, a su Colegio Mayor de Madrid, con una mezcla de miedo y curiosidad y es por ello que queremos revivir todo este cúmulo de sensaciones en 10 imágenes que, lejos de describir lo que ha supuesto innumerables momentos, puede servir de resumen para recordar con cariño todo lo que hemos vivido.
Sin más dilación, ¡Allá vamos!
CONVIVENCIA DE INICIO
Durante la convivencia de Inicio y bienvenida a los nuevos colegiales, es costumbre hacer la campaña de elecciones para el decanato del Colegio Mayor.
Los colegiales, mediante sus votos, decidieron que el decano de este curso que ha pasado fuese Enrique Barbero y el vicedecano, Pablo Cortina.
VIAJE DE VETERANOS
Algo que ya es una tradición es el famoso viaje de veteranos. En octubre del 2018 estuvimos en Mallorca con todos los colegiales y nos lo pasamos en grande.
Visitamos las Cuevas del Drach, la Rafa Nadal Academy, la catedral y sus famosas playas. Toda una experiencia.
JORNADA DE APERTURA DE CURSO
Una fiesta de puertas abiertas para las familias de todos los Colegiales donde pudieron conocer las instalaciones y al personal que iba a cuidar de sus hijos.
Tras las charlas de inicio, los colegiales prepararon un show con actuaciones muy entretenidas, como el monologo de Luigi y compañía.
#CLUBDERUNNINGCMS
Héctor Trinidad, nuestro subdirector de residencia, aficionado incansable al Running, nunca mejor dicho, inició el Club de Running que durante todo el curso ha ido ganando adeptos todos los viernes a las 13h.
En la foto, todo un campeón: José Manuel (Joe), al acabar su primer maratón en Alcalá de Henares.
CENA DE NAVIDAD, AMIGO INVISIBLE Y TORTELINY SHOW
En diciembre siempre celebramos la Cena de Gala de Navidad y organizamos el amigo invisible, además de la foto oficial.
Tras estos actos, los colegiales organizan un festival. Joaquín Torteliny levantó a todo el Colegio Mayor del asiento y fue la gran sensación de la noche.
CONVIVENCIA DE SEGUNDO CUATRIMESTRE
Tras los exámenes del primer cuatrimestre, nos fuimos de convivencia a Parquelagos.
Hicimos muchas actividades para conocernos mejor, cinefórum, partidos de fútbol y una visita guiada al Escorial que no dejó indiferente a nadie.
EL EXORCISTA
En el Colegio Mayor Santillana disfrutamos de algo que nos diferencia de otros colegios mayores de Madrid. Nuestro Programa de Excelencia Personal, con charlas, tutorías, lecciones magistrales, talleres etc.
Pudimos colgar el «No hay entradas» con la llegada de D. Alfonso Sánchez-Rey López de Pablo, exorcista.
En la foto está a punto de sacar el demonio a Pablo.
I EDICIÓN DEL CONCURSO DE JÓVENES CREATIVOS
Este año se han lanzado nuevas iniciativas y una de las que más éxito tuvo fue la del Concurso de Jóvenes Creativos, donde la gente se pudo presentar con música, vídeo, relatos, presentaciones y mucho más.
En la foto, los tres ganadores del concurso: Gonzalo – Ricardo – Jaime
IMPOSICIÓN DE BECAS
Una foto que resume todo un año, una gran familia, un colegio mayor.
Por suerte, cada año, esta foto aumenta en número de personas y eso es algo que nos emociona profundamente.
La familia Santillana en su día de clausura de curso y entrega de todos los premios.
LA GUINDA DEL PASTEL: CAMPEONES DE COPA
El equipo de fútbol del Colegio Mayor Santillana: Santillana FC, se proclamó campeón de la Copa del Director.
Tras superar los cuartos de final y las semifinales, se impuso en la final al subcampeón de liga, Dream Team.
¡Enhorabuena chicos!
Hoy os traemos una herramienta muy útil de la mano de EL MUNDO, una aplicación con la que podrás calcular, aproximadamente, la Nota de Corte de la carrera que deseas. Esto lo consiguen mediante los datos obtenidos del curso 2018/19 por lo que algunas décimas pueden variar un poco.
Aquí te adelantamos algunas de las notas de corte:
Ya se está acabando el curso en el Colegio Mayor Santillana, un año lleno de experiencias enriquecedoras, de eventos, de concursos, de compañerismo, de nuevas amistades, de rookies, de veteranos, de insignias y medallas, de música, de arte… en resumen, un año LEGENDARIO, en gran parte, gracias a las personas que lo han hecho posible.
Hoy decimos adiós a algunos de estos colegiales que por diferentes motivos terminan su etapa en Santillana y solo tenemos una palabra dirigida a ellos: GRACIAS.
Cada uno, a su manera, han hecho de Santillana una gran familia, con sus cosas buenas y sus no tan buenas, y lo único que esperamos, de corazón, es que todos recuerden con cariño este edificio, este barrio, la gente que lo hace posible y sus días aquí y sobre todo que cuando en un futuro hablen del Colegio Mayor y su pura vida universitaria en Madrid, solo puedan sonreír.
Hoy decimos adiós o hasta pronto a veteranos que han estado con nosotros muchos años y a colegiales que han estado menos tiempo, y para todos ellos vamos a dedicar unas palabras.
Carlos Mora, un cordobés que ha dejado huella, siempre simpático muy deportista y con ganas de sacar adelante equipos de fútbol y torneos. GRACIAS CARLOS
Enrique Barbero, decano este año del Colegio Mayor, médico sobresaliente pero mejor persona. Siempre atento a la persona con algo tan simple como un “¿Cómo estás?” GRACIAS ENRIQUE
Javier García, jefe de becarios y fan de Harry Potter, el piano, juego de tronos y tantas cosas más. Una persona integradora de nuevos colegiales a la que echaremos de menos. GRACIAS JAVI
Ángel Murcia, el futuro premio nobel de física o el futuro Campeón de la liga Pokémon, sea lo que sea, siempre te recordaremos con cariño. GRACIAS ANGEL
Joaquín de Torres, que decir de Tortelliny que no se haya dicho ya, un chico muy especial, siempre sonriente y activo, un genio de los malabares. GRACIAS JOAQUÍN.
Chao Yuan Li Cai, no voy a resistirme, lo siento, ¡Ciau Chao!, tenista profesional y futuro gran médico. Aún se recuerda el día que recibimos la solicitud de un canario con un nombre un tanto… diferente digamos. GRACIAS CHAO
Juan Amigo, o Juanfri como todos te conocemos, hoy te decimos de nuevo hasta pronto, pero sabemos que siempre vas a estar por aquí, de todos modos, sabes que te queremos mucho en Santillana. GRACIAS JUANFRI.
Ignacio Rubio, se dice que algunos colegiales siguen escuchando el eco de tus gritos por el hall y por los pasillos, han sido dos años muy intensos en los que hemos compartido muchas experiencias, pero se recuerda con mucho cariño como levantaste a todo el público en el INDIE FESTIVAL y como les hiciste llorar con la canción de Adele. GRACIAS IGNACIO
Ricardo Sebastián, chapito para los amigos por culpa de Héctor, has sido un huracán que ha arrasado en el Colegio Mayor. Han sido solo 6 meses, pero ha sido un inmenso placer conocerte y tenerte con nosotros. GRACIAS RICHI.
Pedro José Padillo, ¡¡¡Pedrako!!! Una persona que SIEMPRE tiene una sonrisa en la cara es alguien que te transmite mucha alegría, aunque siempre quiera vacilar. Seguro que te veremos mucho por Santillana el año que viene. GRACIAS PEDRAKO
Guillén Fernández, seguro que no echas de menos las mañanas de Santillana: ¡Toc, Toc! ¡Las 9:30h! pero muchos colegiales si te echarán de menos y espero que recuerdes con cariño esta etapa. GRACIAS GUILLÉN
Saúl Sánchez, el físico de los Ágoras, de las charlas en el Concurso de los Jóvenes Creativos y de los espectáculos de ciencias al puro estilo “Hormiguero” con la ayuda de Guillén y de Nauzet. Te deseamos toda la suerte del mundo en el próximo Máster y un fuerte abrazo. GRACIAS SAÚL
Nauzet Deniz, el último miembro del trío de físicos que llenaba los Shows del Colegio Mayor, un año de iniciación para tu vida Universitaria que seguro que te ha servido conocer nuevas y geniales amistades en Santillana. GRACIAS NAUZET.
Como siempre decimos, el Colegio Mayor es de los colegiales, y sin ellos nada de esto tendría sentido, por eso mismo queremos mostrar nuestro agradecimiento más profundo por cada segundo que estas personas que hoy despedimos, hasta pronto, han dedicado al Colegio Mayor
Y para finalizar el artículo de despedida de estos colegiales que han hecho de Santillana un lugar mejor, homenajear oficialmente a Luis Jiménez, o como todos le conocemos, Luigi, que ha estado con nosotros de tutor muchos años y al que todo el mundo, colegiales, tutores, empleados etc. le tiene tanto cariño. (Por algo será). Nos vemos por Santillana pronto.
En su llegada a Madrid, muchos residentes del Colegio Mayor están ansiosos de conocer la ciudad, no solo por sus monumentos, sino también por sus sabores. Uno de los encantos que tiene la capital es la gran cantidad de inmigración que ha recibido, proveniente de otras zonas de España y del mundo. Así, cada cultura ha aportado un pequeño grano de arena que, sin duda, ha contribuido a mejorar la gastronomía madrileña. Esta influencia es múltiple, pudiéndose encontrar restaurantes coreanos, vietnamitas, venezolanos, libaneses, peruanos, turcos… y una lista incontable. Y, lo mejor de todo, es que son bastante económicos, por lo que cualquier estudiante se los puede permitir. Dicho esto, adjuntamos el nombre de los los 5 mejores bares y restaurantes de Madrid que he conocido desde que llegué.
Taberna Matador
Comenzamos nuestra selección con un local que no es precisamente para amantes de lo exótico y lo experimental, sino para los que disfrutan de nuestra propia gastronomía y cultura. Esta taberna, con un ambiente oscuro a la vez que cálido y acogedor, está decorado con motivos folclóricos, a lo que se añade la música flamenca de fondo, que consigue que uno no se pueda sentir más como en casa. Lo único que lo superan son las tapas y las raciones, entre las que destacan los embutidos. Acompañado de un doble o de una copa de vino, no hay mejor forma de pasar la tarde.
Taquería Mi Ciudad
Ideal para los amantes del picante. Este restaurante situado en el centro de la capital, cuenta con una multitud de opciones: te puedes pedir una cerveza o refresco, ambos típicos de México (recordemos la entrañable marca Jarritos, que cuenta con exóticos sabores como los de mango, mandarina, guayaba o tamarindo), o incluso con un Margarita. Y todo esto se puede acompañar por un módico precio de un taco. Éstos se pueden pedir de forma individual, de modo que se puede probar uno de cada si estás indeciso. Y ni que decir tiene que cuenta con los sabores más típicos de México, como el mole poblano o la cochinita pibil. Pero, además de tacos, cuenta con muchas otras variedades, como los frijoles refritos, las carnitas y los alambres. Todo delicioso. Por último, no solo te espera la comida y la bebida, sino que, para meterte de lleno en la cultura mexicana, el local cuenta con shows ofrecidos por mariachis.
Para los amantes de la cultura japonesa, resulta un elemento esencial la gastronomía. Todos hemos visto desde pequeños, en nuestras series favoritas, la gran variedad de platos existentes en dicha cultura. Desde Bola de Dragón hasta Sin Chan, a ninguno se nos habrá pasado desapercibido uno de los platos más consumidos por sus protagonistas: el ramen. El ramen es un plato de fideos con caldo, preparado comúnmente con una base de carne, miso, cebolleta, algas o soja. Para muchos es el equivalente al cocido madrileño: un plato caliente, de cuchara y con una gran variedad de ingredientes. Solo con oírlo ya le apetece a uno comerse un buen cuenco de fideos. Situado junto a Ópera, no tiene pérdida.
Con locales en varios lugares de la capital (Chueca, Bravo Murillo, Las Tablas…), esta franquicia venezolana no dejará a nadie insatisfecho. Cuenta con los mejores platos de la gastronomía tradicional venezolana, presentada de forma moderna y apetecible. Los colegiales ya hemos visitado este restaurante en varias ocasiones y siempre hemos salido muy satisfechos. No podemos disfrutar más con unas arepas y unos tequeños de postre. Delicioso y, lo que es más importante, con un precio asequible.
Pocos pueden decir que conocen la comida africana (ni si quiera los africanos). Por suerte, vivir en Madrid te da la oportunidad de poder presumir de haberla degustado, ya que la capital cuenta con varios restaurantes del continente. Concretamente, en Nuria, se pueden conocer los platos típicos de Etiopía, que, a pesar de ser tan poco conocidos no dejan de ser una maravilla. No hay nada como un plato de Mandi o de Kifto, acompañado de pan injera para introducirse de lleno en la gastronomía típica. También cuenta con menú apto para veganos y celiacos.
Recuerdo la mañana del sábado de 16 de marzo, en la que el Sol nos anunciaba la inminencia de la primavera. Recuerdo cómo íbamos algunos residentes del Colegio Mayor Santillana en el coche escuchando Rage Against The Machine, cuyas letras, al igual que el Sol lo hacía con la primavera, nos preparaba para lo que estábamos a punto de ver. Letras, como la de Know your enemy, que, cargadas de rabia, explotan contra un sistema corrupto, que solo causa guerras, hambre y miseria -no solo física sino moral.
Conociendo el contenido de estas canciones, solo se puede esperar que hayamos ido a ver a un artista: Banksy. Un artista que, al igual que el grupo antes mencionado, destaca por sus gritos de protesta. Contra la pobreza, contra las guerras, contra el consumismo desenfrenado, contra la hipocresía. Todas ellas, provocadas por el sistema de producción capitalista. Así de cruda es la visión del artista. Muestra de ello es el siguiente cuadro, en el que se ve a un grupo de jóvenes desharrapados, maltratados por la pobreza, subiéndose al capó de un coche, erigiendo la bandera de su país natal, Estados Unidos. La bandera de la tierra prometida, del país de los oportunidades. Pero esto, lejos de ser verdad, llega a ser casi irónicos: te prometen riqueza y prosperidad, a pesar de toda la miseria que anida en sus calles. Todos señalan mientras al final del túnel, donde aguarda una luz casi abrumadora. Sin embargo, esta luz no parece ser más que una ilusión que nunca llega.
Pero no todas sus obras son tan duras y encarnizadas como esta. La mayoría están cargadas del peculiar sentido del humor del artista, quien, a través de la burla y la ironía, denuncia las mayores atrocidades que sufre el ser humano en todo el mundo. Desde las pintadas que hizo en el muro de Palestina, hasta el consumo desenfrenado, pasando por las calamidades de la guerra.
Por ejemplo, en el siguiente cuadro, se muestran los dos rostros del capitalismo: por un lado, las grandes multinacionales, representadas por dos de las mascotas más icónicas de las industrias del entretenimiento y de la comida rápida: Mickey Mouse y Ronald McDonald. Éstos dos llevan de la mano a un niño salido de la foto más famosa de la Guerra de Vietnam, en la que, abrasado por el Napalm, huye de su poblado destrozado por las tropas estadounidenses. Con estas imágenes tan aparentemente antagónicas, pero que, en el fondo son inseparables, el artista denuncia la realidad tan dura que provocan las guerras. Realidad que ignoramos, envilecidos por estos rostros amables del capitalismo.
Independientemente de que se comparta la visión del artista, es indudable de que el artista ha puesto patas arriba el mundo del arte. Comenzando con algo tan propio del vandalismo, como es el grafiti, ha acabado exponiendo en las salas más prestigiosas del mundo, o teniendo obras subastadas por millones de dólares. Sin embargo, a pesar del éxito que ha alcanzado, no ha perdido ni una pizca de su actitud irreverente. Muestra de ello es la autodestrucción que sufrió uno de sus cuadros al instante de haber sido vendido por un millón de dólares.
Así, tras varias décadas de creaciones artísticas completamente rompedoras, no solo por su forma sino por su contenido, el artista se sigue manteniendo en el anonimato. Esto se debe a que, a pesar del prestigio y fama mundial alcanzados por sus obras, no dejan de estar hechas de forma ilegal, y ser merecedoras de una importante sanción económica. Sin embargo, esto no parece importarle demasiado a los ayuntamientos de muchas ciudades, que han hecho grandes esfuerzos por conservar dichos grafitis, llegando a poner marquesinas en muchos casos. De esta forma, incluso las instituciones difuminan más aún dónde está la línea que separa el vándalo del artista.
La comisión de Cultura del Colegio Mayor Santillana organizó una escapada cultural a una de las exposiciones de Arte Contemporáneo más famosas del mundo, ARCO.
Las salas del IFEMA se han vestido de gala por para recibir nuevamente a la crema y nata de los creadores de vanguardia a nivel mundial. Tras 38 ediciones e innumerables presentaciones, premios y apretones de mano, ARCO se ha convertido en punto de referencia para el artista contemporáneo, agregando una luminaria más a la que ya de por sí es una ciudad cuna de las artes. Teniendo una oportunidad así tan cerca de casa, Santillana no ha podido quedarse fuera de la celebración.
Llegamos en la furgoneta a un aparcamiento que poco a poco empieza a llenarse. Algo somnolientos entramos a la nave sin imaginar la envergadura de lo que vamos a presenciar: un dédalo de stands que llegan hasta donde alcanza la vista, una marea de gente inundando cada pasillo, un coro de fichas técnicas dichas a la vez. Es un caos tan ecléctico como las obras que vamos a apreciar.
Guiados por los comentarios de Arturo, un regular de la feria, conforme nos adentramos en los pabellones la idea que tenemos de lo que es arte se vuelve cada vez más difusa. Desde clásicos como Picasso y Dalí hasta los nombres que apenas van abriéndose paso en el panorama, los trabajos expuestos difícilmente tienen punto en común. De lo minimalista a lo caricaturesco, del arte plástico al audiovisual, del óleo y la arcilla al tejido y el neón, aquí encontramos algo para todos los gustos.
En el mismo pasillo donde vemos una pared tapizada de ecuaciones de relatividad nos topamos con la exposición de los artistas invitados de Perú. El Miró vendido en 4 millones de euros está a unos cuantos metros de una estatua gigante del rey. Es una locura.
Pasan las horas y las sorpresas no terminan. Tras un merecido descanso para comer y una segunda y breve ronda por los stands, finalmente llegamos al punto en que, citando al padre Gregorio, “ya habíamos visto suficiente arte por hoy”. Cuando Arturo nos confiesa que apenas hemos recorrido la mitad de todo lo que había, la decisión queda tomada: es hora de volver a casa.
Sin duda, culturizarse es agotador, pero nunca terminas de saciarte del todo.
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