El próximo 13 de mayo celebramos el famoso Taller de Veteranos con los colegiales que renuevan un nuevo curso.
Un espacio para reflexionar y encontrar puntos de mejora entre todos, una oportunidad para seguir creciendo y plantear nuevos proyectos, actividades, viajes etc.
Es muy importante que participes, pues formas parte de esta gran familia.
13 de mayo a las 19 h. en la sala de estar de arriba
Mi historia en la historia del Colegio Mayor Santillana Por Jorge Belmonte
Cuando uno abandona su casa le surgen muchos miedos y dudas. La adolescencia es la etapa de nuestras vidas en la que buscamos independencia. También tener el control sobre nuestras propias decisiones.
Algunos encuentran esa libertad en su propia ciudad, y otros, como es mi caso, decidimos irnos a Madrid, a la gran capital. Dicen que Madrid es la cuna de la libertad, la diversidad y la innovación. Aquel lugar que te permite hacer borrón y cuenta nueva.
La independencia tiene un primer paso indispensable, la vivienda. Dentro de las posibilidades hay de muchos tipos: piso solo o acompañado de amigos, piso con desconocidos, residencias universitarias, residencias de jubilados (éstas se nos pueden quedar un poco lejos), o los colegios mayores en Madrid.
Me vais a permitir que sea completamente sincero, yo no sabía cuál era la diferencia entre un colegio mayor y una residencia universitaria. Incluso ahora, después de tres años aquí, puede que tampoco sepa a la perfección la definición de un colegio mayor. Sin embargo, por mi experiencia en Santillana, etapa que ya llega a su fin, sí puedo explicar con todo lujo de detalles lo que no han tenido otros amigos míos que también han venido a Madrid y yo si he recibido.
Somos una familia
Lo primero que puedo decir es que Santillana es mucho más que un colegio mayor, Santillana es mi hogar. Y no porque yo sea excesivamente hogareño sino porque en cada rincón se respira un ambiente de familia. A diferencia de otros colegios mayores con mucha más gente, aquí somos apenas 40 colegiales y la estructura provoca que compartamos muchos momentos juntos a lo largo del curso: comida, deportes, convivencias, salidas culturales, formación y mucho más.
En estos tres años he conocido más de cien personas. Algunos serán amigos para toda la vida, otros me han ayudado a crecer personalmente. Con casi todos he compartido risas y grandes momentos. Lo que puedo decir es que todos han aportado algo a mi vida universitaria.
Los partidos de fútbol, los maratones de películas o las tertulias interminables en la terraza después de comer y de cenar… Son tantas cosas las que voy a echar de menos.
Club de debate
En mi segundo año se inauguró el club de debate, algo que a mí me encantó, y durante este último tuve la suerte de ser yo mismo el encargado de sacarlo adelante. No fue sencillo, desde el colegio mayor fueron bastante exigentes, pero ahora me doy cuenta de que todo lo hacían como preparación para enfrentarme a todo lo que me espera ahí fuera, en la vida real. A mí esto me costó entenderlo, y prácticamente lo interiorice el día que con pena desmonté el cuarto que yo mismo había decorado. Se quedó vacío por primera vez en tres años, pero me alegró pensar que otro colegial comenzará su historia aquí, otro que también llegará a Madrid con ilusiones, al igual que todos los que llegaron antes que yo, y los que se irán después de mí.
Otra de las cosas buenas de este colegio mayor es que no hay colegiales de distintos niveles. Da igual que alguien lleve tres años más que tú, aquí todos somos iguales.
Hoy digo hasta pronto a Santillana, y lo digo con muchísima lástima, porque Santillana siempre será parte especial de una de las etapas más importantes de mi vida.
Si estás leyendo esto y estás dudando si entrar o no a este colegio mayor, aprovecha, es tu año. Van a entrar otras veinte o veinticinco personas de tu misma edad que van a llegar a Madrid con tus mismas inquietudes y tus mismas ganas de disfrutar. En Santillana puedes hacer todo lo que te propongas, pero tienes que luchar por ello, y visto ya con perspectiva, creo que merece mucho la pena.
Una parte de mí sabe que el momento de decir adiós a este hogar que ha sido Santillana ya ha llegado. La otra parte está triste por todo lo vivido en este colegio mayor. Si las paredes hablasen, contarían miles de historias, y algo de lo que estoy orgulloso es de formar parte de la HISTORIA de Santillana para siempre.
Escrito por Jorge Belmonte Veterano del Colegio Mayor
Estudiante de periodismo
Hace tan solo un año, en estas mismas fechas, aún no se sabía cómo se iban a realizar las pruebas de acceso a la Universidad o EBAU. Hoy, las universidades, ya están confirmando que el curso que viene será presencial. Los colegios mayores en Madrid ya sueñan con la vuelta a la normalidad.
Y es que las ganas por retomar la vida universitaria es algo que nos ilusiona a todos. Madrid es una ciudad de estudiantes, de soñadores, de emprendedores y de personas que vienen de todos los rincones de España y del mundo.
Los colegios mayores se nutren de este entusiasmo que trae consigo, en la mochila, ese futuro colegial que decide dar uno de los pasos más importantes de su vida viniendo a Madrid y dejando atrás, durante una temporada, a familia, amigos y a su pueblo o ciudad. En resumen, saliendo de su zona de confort.
Es por ello que esta vuelta a la normalidad tras muchos meses de trabajo y de responsabilidad sanitaria, viene cargada de una esperanza por volver a hacer planes, planes de forma presencial.
El pasado martes, durante el acto de clausura de la asociación de colegios mayores de Madrid, se recordaba con tristeza ese mes de marzo donde todas las actuaciones de teatro, todos los torneos deportivos y finalmente todas las actividades que le dan sentido a la vida universitaria, eran canceladas o pospuestas.
Hoy, más que nunca, estamos ilusionados con que llegue septiembre, con el inicio de una nueva etapa, de salir todos juntos a descubrir la última exposición del museo de El Prado, de realizar viajes y convivencias en las que conocer mejor Madrid y España entera, en juntarnos en el salón de actos a ver una película, una obra de teatro o a celebrar los actos académicos con el cartel de aforo completo y por supuesto, bailar y cantar en los conciertos y en las fiestas del Colegio Mayor.
Porque los colegios mayores son eso, formación, ocio, crecimiento y desarrollo personal, solidaridad y la búsqueda de un sentido a las cosas. Somos instituciones universitarias que se complementan con la universidad para formar, no solo excelentes estudiantes, sino excelentes personas.
Por último, estas son algunas de las actividades que en el Colegio Mayor Santillana estamos deseando realizar con total normalidad el curso que viene:
Convivencia de inicio con fútbol, paintball, visitas culturales y actividades para conocernos.
Viaje de veteranos a Turquía.
Convivencias de estudio.
Concierto de música abierto al público INDIE FESTIVAL.
Fiestas, ferias, bingos, noches de juegos de mesa.
Cena de navidad todos juntos, y fiesta del amigo invisible.
Liga de fútbol y baloncesto.
Viaje a Roma en Semana Santa.
Campo de trabajo en Jordania.
Asistencia al congreso de los colegios mayores en Santiago.
Convivencia de año nuevo para recargar pilas y unir más al colegio mayor.
Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.Estoy de acuerdo