El retiro mensual, como bien indica su nombre, es un pequeño momento de reflexión que hacemos una vez al mes para dedicárselo al Señor y a profundizar en nuestro trato con él. El Retiro mensual puede ir acompañado de una charla, una meditación, la lectura espiritual, el rezo del Rosario o un rato de adoración eucarística y oración personal que nos ayude a examinarnos en profundidad.
Es un momento donde se busca el silencio interior para poder escuchar mejor a Dios.
El 19 de mayo a las 19 h. los veteranos y futuros veteranos del Colegio Mayor Santillana realizamos un brainstorming con ideas para mejorar la convivencia y la vida del Colegio Mayor.
Por la noche, a las 21 h., se celebra una Barbacoa con todos nuestros colegiales y los ALUMNI para despedir el curso y vernos de nuevo.
«Forbes 30 under 30 con un proyecto social revolucionario»
«Mi camino no es muy convencional, pero eso es lo que os vais a encontrar de aquí en adelante».
De esta manera tan directa comenzó su intervención Carlota Corzo, fundadora de Lázzaro y una de las «Forbes 30 under 30» –una de las 30 personas menores de 30 años con mayor éxito e influencia de España según Forbes– su intervención en la 21ª y última sesión Héroe® del curso 2021/22.
Que venga una joven exitosa a contar a los estudiantes universitarios lo que se van a encontrar cuando terminen la carrera es algo que nuestros colegiales valoran, y mucho, por eso ninguno perdió detalle de todo lo que Carlota nos dijo en su «charla entre amigos».
Y es que el camino de Carlota, efectivamente, no ha sido demasiado convencional. Estudió Bellas Artes en 3 universidades distintas, ha realizado un par de másteres y ha estudiado, trabajado y realizado voluntariado en tantos países que no se pueden contar con los dedos de las manos. Además de hacer un sinfín de cosas más, como, por ejemplo, dedicar unos minutos al día a la reflexión (de donde viene, hacia donde quiere ir y si está haciendo lo necesario para conseguirlo).
Este hábito de prospección interna le hizo plantearse cómo «rentabilizar» la educación que le proporcionaron sus padres para, además de ser una gran persona, ganarse la vida y generar impacto social. Por eso se animó a hacer un Camino de Santiago; «bachatero» durante la noche y de «reflexión» durante el día, para disfrutar y encontrar su «camino» en la vida. Después de mucho «paso», tanto de baile como de andadura, tuvo muy claro que su destino era «ayudar a los demás».
Gracias a sus estudios de Bellas Artes había desarrollado increíblemente su creatividad y tenía una gran habilidad para cuestionarse lo establecido y conocido, por eso fue pionera al estudiar el primer máster de creatividad e innovación que se impartió en España.
A partir de aquí, un paso llevó al siguiente: constituir sus dos primeras ONG, acceder a unas prácticas en el Parlamento Europeo, viajar a Italia dentro de un programa europeo de becas Erasmus para jóvenes emprendedores y desarrollar su primer proyecto tecnológico (con una de sus ONG).
Pero Carlota no para porque, como dice ella con total humildad, ha seguido haciendo cosas chulas como ser profesora de máster o decorar y pintar a mano todas las habitaciones de un hotelito familiar.
Después de que una empresa tecnológica la fichara para hacer «cosas chulas», comenzó su gran proyecto actual, Lázzaro, premiado por múltiples organismos nacionales e internacionales. Lázzaro es una herramienta que permite incorporar la tecnología (digitalización) a ONG tradicionales, incrementando su visibilidad tanto en la captación de fondos como en su gestión transparente. Lo más curioso de Carlota fue cuando nos contó que la idea le vino de la necesidad de búsqueda de transparencia en el tercer sector.
Con el paso del tiempo, Carlota se ha dado cuenta que primero hay que escuchar a los clientes y conocer pormenorizadamente la información que ellos tienen, ya que es sumamente valiosa para poder encontrar soluciones a problemas que, a menudo, ni siquiera son capaces de expresar. Por eso, después del último máster que está estudiando, quiere realizar su doctorado en creatividad con el objetivo de «poner las grandes preguntas de las sociedades en el centro de la tecnología».
En una época de imagen y postureo, Carlota nos animó a ser auténticos, a encontrar lo que nos mueve y apasiona e ir a por ello y a no conformarnos con algo que no nos llene ya que «dormimos siempre con nosotros mismos y si hay algo que nos angustia el corazón, es algo con lo que no podemos dormir adecuadamente».
Por eso nos anima a dedicar mucho esfuerzo a intentar conocernos a nosotros mismos, a saber cuáles son nuestras creencias, de donde nos vienen…, y a que cuanto más control tengamos sobre nosotros mismos, más libres e independientes seremos. Y es que Carlota siente que hoy en día nuestra opinión está muy condicionada por los algoritmos que trabajan para manipular, polarizar y generar opinión.
Por otro lado, nos dejó claro que la creatividad no es un don, sino una actitud y la clave para ser creativo es acreditar muchísimos recursos. Cuanto más sepamos de todo, más creativos podremos ser. –La creatividad tiene mucho que ver con la resolución de problemas, por eso cuanto más sepamos, más problemas seremos capaces de solucionar–.
Y dado que lo que más fomenta la innovación es la conjunción de cosas totalmente distintas, nos animó a desarrollar una mentalidad de excelencia y crecimiento, alimentada por una formación transversal y multidisciplinar.
Por último, nos animó a ser críticos, a quejarnos y a actuar para cambiar las cosas que consideramos no funcionan.
Muchas gracias, Carlota, por todo lo que nos enseñaste. Gracias a ti sabemos que es nuestro momento de formarnos, de ser críticos y excelentes porque, Carlota, queremos ser como tú, queremos dormir a pierna suelta cada noche porque eso significará que hemos encontrado lo que nos mueve, nuestra pasión y la podremos poner al servicio del mundo para hacerlo mejor y, lo más importante, para ser los auténticos Héroes® en nuestras vidas.
«Ser varón; naturaleza y cultura en la configuración de la masculinidad»
¿Quién soy yo?
Es la pregunta que formuló María Calvo nada más comenzar la tertulia el pasado 28 de abril de 2022 en su visita al Colegio Mayor Santillana, dentro de las sesiones de formación de HÉROE®, nuestro programa de excelencia personal.
Y es que es una de las grandes preguntas que se están haciendo prácticamente la totalidad de los jóvenes hoy en día, ya sean hombres o mujeres.
Si, además, transmites a nuestros adolescentes que estamos viviendo tiempos de mujeres en un mundo difícil para ser hombre, ya que hay una crisis del varón, de la masculinidad y del ser humano, esto, indudablemente, captó la atención de todos los presentes desde el primer minuto.
Esta crisis no ha surgido de la noche a la mañana, sino que es fruto de la erosión social originada tras la revolución del 68. En ese momento las mujeres exigieron no solo la igualdad en derechos y oportunidades, sino también en la procreación y he aquí la clave: si la mujer asume íntegramente cuándo tener hijos, el hombre sobra.
Además, el sexo se separó del amor, del compromiso, de la reproducción y, por lo tanto, del hombre. El sexo se convierte en algo meramente lúdico lo que, a la larga, resulta frustrante.
Debido a eso, la masculinidad «tradicional» queda devaluada en beneficio de una evolución hacia otra más suave y emocional como respuesta de adaptación a la «nueva realidad». El hecho de que los hombres se preocupen por el desarrollo de la inteligencia emocional es algo muy favorable (llorar, expresar tus sentimientos, decir te quiero…). El problema es si esta circunstancia se lleva hasta tal punto o límite que haga que los hombres pierdan parte de su esencia.
Y aquí surge el problema de la sociedad actual, la ideología de género, que es la que lleva las situaciones al límite. Según estas leyes, la biología no tiene ninguna influencia en las personas. Uno no nace hombre o mujer, sino que es una elección personal de acuerdo con los sentimientos individuales de cada momento.
Esto está calando con muchísima fuerza en los jóvenes y niños gracias a una intensa propaganda encargada de hacer este planteamiento muy atractivo para los adolescentes porque, todos los problemas que ellos tienen (y que todos hemos tenido a su edad), se pueden achacar a que se sienten algo que no son. Esto representa un gran riesgo ya que les priva de las herramientas para gestionarlos a cambio de una excusa para huir de ellos en lugar de hacerles frente.
Por otro lado, las políticas identitarias y la cultura woke, más que igualdad reclaman «justicia», algo así como que los hombres de hoy «deben pagar» los platos rotos por todo lo que sus antecesores han oprimido a las mujeres a lo largo de los siglos.
Este odio al hombre está afectando a la familia y destrozando parejas, además de generar adolescentes frustrados con grandes tasas de fracaso escolar, ya que el sistema educativo actual solo tiene un ideal bueno, el femenino, y no se tiene en cuenta que, biológicamente, hombres y mujeres son diferentes y ven el mundo de manera diferente. Ser varón, igual que ser mujer, son realidades muy complejas.
Porque esto no va de igualdad legal o social. Nadie discute que hombres y mujeres son iguales en derechos y obligaciones, pues ya es una gran conquista social cada vez más consolidada.
La masculinidad es una mezcla de naturaleza y cultura, por eso el modelo masculino puede (y debe) evolucionar igual que lo hace la sociedad. Hace falta que el hombre se convenza del valor de su naturaleza, del valor que representa «ser hombre hoy en día». Porque hay una cosa de la naturaleza que no se puede cambiar: la sexualidad; cada una de nuestras células está sexuada desde la octava semana de gestación.
Eso sí, a través de la educación, esta sexualidad puede ser encauzada maravillosamente. Por ejemplo, habría que aprovechar y canalizar la agresividad que genera la testosterona para conseguir logros laborales, sociales, tecnológicos, alejándola así de comportamientos violentos.
En definitiva, María nos resumió su discurso en que hombres y mujeres deben ser iguales en derechos y obligaciones, y a su vez complementarios socialmente. En su opinión, la clave está en huir de luchas y venganzas y trabajar para que todos los hombres aprendan de lo femenino y todas las mujeres aprendan de lo masculino para enriquecerse como personas y enriquecer nuestra sociedad.
Por último, nos dio un gran consejo a los hombres que somos padres y que tenemos hijas:
«A las hijas les hace falta el abrazo de un padre, especialmente a partir de la pubertad, porque eso les infiere SEGURIDAD, evitando que la tengan que buscar fuera del entorno familiar».
Ojalá todos nuestros colegiales puedan convertirse en grandes hombres que se complementen con grandes mujeres y puedan ser, todos juntos, los verdaderos HEROES® (y Heroínas) de la sociedad del futuro.
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