Alejandro Villena

«¿Por qué no

En la historia de la humanidad, no habíamos vivido nunca en un entorno que nos juzgue constantemente como en el actual. Eso provoca que nos preocupemos únicamente de nosotros (y de nuestra imagen) olvidándonos del otro, que vemos como alguien a quien juzgar o que nos juzga, en lugar de una persona a la que darnos y con quien compartir.

Esta sociedad del «yo-yo» y «ya-ya» ha provocado, entre otras cosas, el auge descontrolado de la pornografía y su uso masivo entre personas cada vez más jóvenes y desinformadas sexualmente.

Alejandro Villena en el Colegio Mayor Santillana

Para explicarnos por qué ocurre esto, las consecuencias que tiene y cómo podemos solucionarlo, nos visitó, el pasado jueves 25 de abril, y dentro del ciclo de sesiones de formación de Héroe®, el programa de excelencia personal del colegio mayor Santillana, Alejandro Villena, psicólogo y sexólogo clínico, además de uno de los mayores expertos en la materia a nivel mundial. 

Y es que el porno tiene que ver mucho con el yo y poco con el tú, con el nosotros. Eso encaja muy bien en la sociedad del «ya-ya», del «si quiero lo tengo»: comida, transporte, televisión, cualquier producto… y sexo, por supuesto, a través del porno. 

Alejandro nos explicó cómo el problema de una sociedad que nos hace la vida tan cómoda es que llega un momento en el que esa comodidad se convierte en inutilidad, ya que el cerebro que no se mueve se atrofia, y si no lo retamos no se va a desarrollar. Además, nuestro cerebro necesita ser capaz de esperar, enseñarle que lo bueno siempre viene después de lo inmediato. 

Resulta curiosa la paradoja de que, precisamente en el momento histórico de mayor desarrollo tecnológico, el ser humano tenga cada vez menor cociente intelectual debido al escaso desarrollo de determinadas competencias y habilidades, como el lenguaje o la capacidad de atención. A esto, Alejandro añadió el hecho de que vivamos en la sociedad de la desinformación, donde una mentira se difunde seis veces más rápido que una verdad, debido a que cada vez tengamos menos capacidad para pararnos a reflexionar las cosas. Todo esto hace que vivamos en un mundo cada vez más libre, pero que ejerce menos la libertad. 

Lo mismo sucede con la sexualidad: tenemos acceso a más información sobre educación sexual que en cualquier época anterior pero no la utilizamos en nuestro provecho, no la «ejercemos», y esto tiene que ver con la pornografía.

Alejandro nos amplió este tema, explicándonos cómo el porno se vende como algo que te va a dar más placer y va a mejorar tu sexualidad. Pero el resultado es todo lo contrario, una pareja en la que uno de los dos consume porno puede padecer muchos de los siguientes problemas:

  • Preferencia pornográfica: Prefiero ver porno que estar con mi pareja.
  • Ver porno se relaciona con la infidelidad, la promiscuidad o consumir prostitución.
  • Afecta a nuestra respuesta sexual: Cuanto más se consume pornografía hay más disfunción eréctil, o mayor dificultad para eyacular.
  • El sexo cada vez es más digital y menos humano.
  • La pornografía condiciona la narrativa sexual.
  • El sexo te conecta, el porno te desconecta.
  • El sexo es cuidar a una persona, la pornografía es utilizar a alguien.
  • La adicción al porno se comporta igual que otras adicciones. El cuerpo necesita, cada vez, más cantidad, frecuencia e intensidad.
  • Se está olvidando la diferencia de la sexualidad humana y la del resto de especies: el vínculo. Cuanto más sana es la unión psicológica, más placentera es la sexualidad.
  • Oxitocina vs. dopamina. La capacidad de cuidar, tratar bien y querer al otro se deteriora con la pornografía.
  • Comportamientos agresivos, sexismo, cosificación, instrumentalización, imitación de la violación.
  • El porno (como todas las drogas) te promete cosas, pero te miente. La autoestima de los consumidores está más deteriorada.
  • El cerebro nos está preparado para la pornografía, ya que nunca ha habido pornografía. Ahora hay exposición 24/7.
  • El porno también (igual que otras redes) está pensando para el scroll infinito. Mueve el doble de visitas que Netflix, Tiktok y Amazon juntos, para retenerte, hacer que te enganches y les «regales» tus datos.

A pesar de todo, el mensaje de Alejandro no es catastrofista; todo lo contrario, nos llenó de esperanza ya que sin el porno se vive muy bien. Para eso debemos comenzar a ser conscientes y dueños de nuestro tiempo y nuestro destino, ya que a lo que le dedicamos nuestro tiempo es lo que nos hace ser una persona u otra.

El sexo es algo maravilloso (no olvidéis que todos existimos gracias al sexo), pero tenemos que conectar con un aspecto más profundo de la sexualidad que la relación superficial que, como sociedad, tenemos ahora.

También nos mostró la importancia de retrasar y cuidar el acceso de los hijos a la tecnología (por ejemplo, con un pin parental), cuidar su educación sexual apostando por ponerle afecto, ternura y empatía, y ayudar a que las personas se desarrollen como tales. 

Los jóvenes de ahora tienen una excesiva intensidad emocional para la capacidad que tienen de gestionarla. Por eso, si les enseñamos a gestionar sus emociones, les ayudaremos a que no recurran a la pornografía (como otras drogas, el alcohol o el juego), porque el inicio suele ser consecuencia de carencias que hay que tratar.

Por último, nos invitó a hacer una reflexión sobre por qué nos alejamos más de lo humano y nos acercamos a lo digital, por qué la generación actual se siente más sola y hay mayor ansiedad, depresión, adicciones y suicidios, o por qué falta cultura de esfuerzo y capacidad de atención.

Muchas gracias, Alejandro por todo lo que nos enseñaste, ojalá todo ese aprendizaje nos ayude a apartarnos del «yo-yo» y el «ya-ya» y seamos capaces de pararnos a pensar y reflexionar sobre lo que debemos hacer para convertirnos en unos auténticos Héroes capaces de darnos a los demás, no de manera inmediata, sino de manera LEGENDARIA.

Héctor Trinidad

Héctor Trinidad
Colegio Mayor Santillana
@HectorTrinidadQ

Alejandro Villena

«¿Por qué no

 Psicólogo y sexólogo clínico

25 de abril de 2024
Sesión a las 21 h
COLEGIO MAYOR SANTILLANA

C/MARBELLA 60, 28034, MADRID
Programa de excelencia personal HÉROE ®

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