Univ 2013 / Roma

Univ 2013 / Roma

UNIV 2013 / Roma / Semana Santa 2013

La digitalización del mundo está abriendo infinidad de posibilidades a la comunicación, la economía y las relaciones personales. Hace apenas veinte años tan sólo unos pocos visionarios entreveían la naturalidad con la que conviviríamos con lo digital: internet y la tecnología que gira a su alrededor nos permite comunicarnos con una facilidad sin precedentes en la historia, difundir ideas, compartir información, ofrecer ayuda, resolver problemas, conocer personas con intereses afines, desarrollar proyectos de negocio…

Esta revolución digital, sin embargo, avanza con frecuencia a unos ritmos superiores a nuestra capacidad de asimilación, y lo hace en un contexto de fragilidad cultural, marcado por la fragmentación y la opacidad de la imagen del hombre. El escepticismo acerca de la posibilidad de dar con unos valores humanos universales; la serena aceptación de que las diferencias culturales son irreductibles, a pesar del noble anhelo de la paz mundial; la convicción de que el ser humano puede reinventarse sin límites, y de que todo lo técnicamente posible es por lo mismo deseable: las tierras movedizas de la postmodernidad, en definitiva, se confían a las nuevas tecnologías, con la esperanza de que traerán el suelo que nos falta, la tierra firme de un mundo auténticamente humano. Pero la técnica sola, con todas sus ventajas y beneficios, no puede darnos las señas de identidad del hombre: ella llegó después.

La identidad humana no está ligada solamente a la conservación de una memoria individual y colectiva, sino sobre todo a la posibilidad de concebir la propia existencia como una historia con sentido, como una narración que no se disuelva en el absurdo de una mera suma de fragmentos de felicidad, una frenética sucesión de relaciones efímeras, o un progreso sin más norte que el progreso mismo. La identidad se fragua en la continuidad de un diálogo abierto consigo mismo, con los demás, y con la realidad; en la resolución para dar con las semillas de una genuina ecología humana y para desplegar la propia vida de acuerdo con ellas.

Las exigencias de la conectividad y de la inmediatez de la información; la deslocalización, que permite hacer varias cosas simultáneamente y en varios lugares; la creación de auténticos mundos paralelos, con sus propias leyes, entrañan el riesgo de despersonalizar las relaciones humanas, si hacen que todos estemos siempre en otro lugar. Si el deseo de conexión virtual se convierte en algo obsesivo, comenta Benedicto XVI, “la persona se aísla, interrumpiendo su interacción social real. Esto termina por alterar también los ritmos de reposo, de silencio y de reflexión necesarios para un sano desarrollo humano”.

Se hace, pues, urgente el reto de pensar, de un modo interdisciplinar, los caminos para preservar un tiempo y un espacio de dimensiones humanas en el que las personas echen raíces y desde el que construyan mundos humanos en todos los campos de la vida social: la economía, la arquitectura, la educación, el entretenimiento, la comunicación, la política, etc. En una sociedad que cada vez más se presenta como una abrumadora oferta de posibilidades se hace necesario redescubrir el suelo que las precede: el irrenunciable hogar de lo real.

Congreso UNIV en Madrid

Congreso UNIV en Madrid

21 Marzo 2015

Presentación oral de comunicaciones y ponencias audiovisuales y aprobación definitiva por el Comité Científico.

Lugar: Colegio Mayor Moncloa.

Univ 2015 / Roma

Univ 2015 / Roma

27 marzo 2015 – 6 abril 2015

UNIV 2015 / Roma / Semana Santa 2015

Fases del Congreso

Viernes 21 – Domingo 23 de Noviembre 2014: Jornadas Universitarias de Segovia en Molinoviejo.

Lunes 16 de Marzo 2015: Fecha de cierre de entregas de ponencias.

Sábado 21 de Marzo 2015: Congreso UNIV 2015 en Madrid.

Viernes 27 de Marzo  – Lunes 6 de abril 2015: Congreso UNIV en Roma.

Amistad: la figura de la nueva ciudadanía

Este año el UNIV anima a los participantes a investigar el muy importante, pero en cierta medida descuidado, tema de la amistad. Durante los últimos cuarenta años, en Estados Unidos, el promedio de amigos que los hombres adultos dicen tener, se ha reducido de un promedio de entre diez y cinco, a uno. Ellos mismos reconocen sufrir una pérdida profunda. Cuando se analizan los datos en una visión global, se observa cómo múltiples estudios apuntan a una decaída del sentido de la amistad y la comunidad entre vecinos, en las ciudades, en la nación y en el orden internacional, a lo que acompaña una sensación de pérdida. Una oportunidad para reflexionar sobre ello la tienen los participantes en el UNIV 2015. Mientras diversas disciplinas y estudios lamentan la ausencia de amistad en el plano personal y social, pocos son los que quieran dedicar el tiempo y el estudio necesario para desarrollar propuestas positivas con el fin de afrontar dicha realidad. En el UNIV 2015, pues, vamos a intentar abordar lo que quizá es una de las mayores lagunas de nuestro tiempo.

El concepto de amistad ofrece la posibilidad de realizar estudios profundos e interdisciplinares. En el ámbito de la antropología y la ética, pueden abordar los desafíos de establecer amistad, en primer lugar, con uno mismo, es decir, crear las condiciones en el interior de la personas de modo que las pasiones, la voluntad y el intelecto puedan relacionarse armoniosamente con cualquier otro, estableciendo el marco de libertad necesario para fraguar en profundidad la construcción verdadera y perdurable de la amistad con los demás. Igualmente, el análisis puede ramificarse en campos como la psicología, la sociología, la economía, los medios de comunicación y la política, investigando la dificultad para establecer las condiciones de la amistad en los distintos niveles de la realidad; y podrán también ofrecer observaciones teóricas y prácticas y soluciones acerca de lo que debería hacerse para crear mejores condiciones para la amistad en esos campos.

Una mirada al panorama intelectual permite descubrir las implicaciones que apuntan a la necesidad de la amistad en movimientos modernos, tales como la arquitectura, los negocios, la ingeniería, la ciencia y la medicina. Estas disciplinas, en ocasiones de modo explícito, en otras de modo implícito, tratan de modelar las condiciones sociales de posibilidad para amistades sanas. Algunas de estas materias, como la mentalidad de negocios, cuando se deteriora por conducirse con avaricia; o la mentalidad científica que puede derivar en una ideología, presentan dificultades que exigen ser superadas si las sociedades, una vez más, procuran establecer condiciones adecuadas para la amistad.

En lo que se refiere el orden nacional e internacional, los estudios pueden analizar los desafíos para construir, a partir de lo que ya conocemos acerca de la amistad, la concordia y la paz a nivel nacional e internacional; signos de verdadera amistad. Algunos desearían que la característica de la moderna comunidad internacional consistiera en un mundo unipolar, en el cual una sola nación pudiese asegurarse la posibilidad de impedir la emergencia de competidores. Otros, querrían un mundo multipolar, en el cual las grandes y pequeñas naciones trabajasen conjuntamente para establecer una paz justa, con un enfoque hacia el diálogo como la base de la amistad entre naciones.